Jorge Calzoni, rector de la UNDAV: “La marcha federal universitaria será amplia y muy masiva”
Ante el incumplimiento de la ley de Financiamiento y una pérdida salarial del 43%, las universidades convocaron a una nueva Marcha Federal el 12 de mayo. En diálogo con 4Palabras, Calzoni advierte sobre un "retroceso inédito" que empuja a docentes bajo la línea de pobreza, provoca la fuga de investigadores y pone en riesgo la retención estudiantil. “Destruir es fácil, construir lleva más tiempo”, asegura.
- abril 22, 2026
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La tensión entre el gobierno nacional y el sistema universitario público alcanzó un nuevo punto de ebullición. El próximo 12 de mayo se llevará a cabo la cuarta Marcha Federal Universitaria, una movilización que promete ser masiva y que culminará en la histórica Plaza de Mayo. El reclamo central es el cumplimiento efectivo de la ley de financiamiento universitario, una normativa que el Poder Ejecutivo se niega a aplicar a pesar de haber sido ratificada dos veces por el Congreso y de contar con fallos judiciales que exigen su implementación.
Jorge Calzoni, rector de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), dialoga con 4Palabras para analizar la profundidad de la crisis. Ingeniero civil por la UTN y también presidente de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, remarca que la decisión de marchar es el resultado de un consenso democrático entre todos los actores del sistema.
“La mesa viene funcionando hace dos años y está integrada por gremios docentes, no docentes, la Federación Universitaria y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que nuclea a los rectores de todas las universidades nacionales. Hay un gran retroceso en materia de salarios, becas, investigación, gastos de funcionamiento y de infraestructura», explica el rector.
Calzoni subraya que la convocatoria responde a un incumplimiento legal sin precedentes. Al respecto, sostiene que “es inédito en la historia de la democracia argentina que se aprueben leyes, se veten dos veces y que, tras la insistencia del Legislativo, el Gobierno Nacional continúe sin cumplirlas”. Para el rector, el jefe de gabinete tiene la potestad de aplicar la ley, pero ha decidido no hacerlo, lo que empuja a la comunidad universitaria a una situación de desamparo jurídico y económico.
Desde la asunción de Javier Milei, la asfixia presupuestaria golpeó fuerte en las casas de altos estudios. Según datos del sector, los salarios universitarios sufrieron una pérdida del 43,2% en su poder adquisitivo, una cifra que pone en jaque la continuidad académica y el sostenimiento de la investigación científica en el país.
La crisis se siente en todas las facultades y en los bolsillos de docentes, no docentes y estudiantes. La falta de fondos para gastos de funcionamiento provoca que las tareas de mantenimiento más básicas se vean interrumpidas. Calzoni es contundente al describir la precariedad cotidiana: las universidades llegan a cubrir salarios y gastos básicos «con lo justo» y hoy se encuentran en una situación donde no se pueden reparar ascensores ni realizar arreglos edilicios esenciales. “El problema es que los paros quedan puertas adentro de las universidades y no sirven para visibilizar lo que está ocurriendo al conjunto de la sociedad. Por eso impulsamos esta marcha federal”, afirma.
Desde la asunción de Javier Milei, la asfixia presupuestaria golpeó fuerte en las casas de altos estudios. Según datos del sector, los salarios universitarios sufrieron una pérdida del 43,2% en su poder adquisitivo, una cifra que pone en jaque la continuidad académica y el sostenimiento de la investigación científica en el país.
Utilizando una metáfora propia de su profesión de ingeniero, el rector de la UNDAV advierte que “destruir siempre es fácil; una demolición es más fácil, pero construir lleva más tiempo”. En ese sentido, señala que las políticas actuales impiden el sostenimiento de las actividades básicas y que será sumamente difícil revertir este panorama en el corto y mediano plazo.
Uno de los puntos más alarmantes del diagnóstico de Calzoni es el impacto en el cuerpo docente y los investigadores. La caída salarial supera el 40% en promedio, y el rector detalla que, para recuperar lo perdido, se necesitaría un aumento superior al 50%. Esta realidad comenzó a generar un fenómeno de fuga de cerebros y desgranamiento docente. El rector dice que “actualmente se observan numerosas renuncias, especialmente de aquellos profesores con dedicación simple”.
También explica que investigadores están buscando puestos en el exterior. “Hace pocos días hablaba con el rector de la Universidad de la República (Uruguay) y me contaba que estaba sorprendido por la cantidad de investigadores argentinos que se postulaban en las convocatorias que hacían ellos. La situación es realmente preocupante. Hay muchos trabajadores –docentes y no docentes– cuyos sueldos hoy están por debajo de la línea de pobreza”, explica.
La universidad es un engranaje fundamental del desarrollo local, pero hoy ese motor está perdiendo fuerza. Según Calzoni, el financiamiento para investigación cayó a menos de la mitad, y los programas de extensión —aquellos que vinculan a la universidad con su territorio— sufren un desplome muy grande.
A esto se suma el incremento de los costos fijos, el transporte y los alimentos. Calzoni comparte una imagen cotidiana que ilustra la crisis social: “Siempre hablo con la gente del bufete y me decían que por la disminución del poder de compra tienen cada vez más dificultades para vender los platos del día, que tienen precios muy económicos”.
En esa línea, señala que el aumento en las tarifas de los colectivos y la disminución de las frecuencias de transporte están generando complicaciones cotidianas graves. De hecho, revela que los alumnos les piden adelantar el cierre de las clases nocturnas para no quedarse sin transporte para volver a sus hogares. Para Calzoni, esta situación deriva en una caída de la retención estudiantil, ya que muchos no pueden sostener la cursada sin programas de tutorías y acompañamiento que hoy carecen de financiamiento.
Por eso, advierte que la Argentina está perdiendo una oportunidad histórica, ya que el desarrollo universitario nacional es valorado en todo el mundo, y cada día que pasa sin inversión hará más difícil la recuperación futura.
Los estudiantes también son víctimas directas del ajuste. “Los pibes quieren la presencialidad. Hay que comprender que muchos de ellos hicieron dos años de secundaria en pandemia y eso generó un impacto muy fuerte en quienes eran adolescentes en ese momento”, explica.
También traza un paralelo histórico preocupante. El rector de la UNDAV compara la situación actual con lo ocurrido en la década del noventa, cuando el sistema de escuelas secundarias –que era modelo en la región– se fragmentó por razones económicas con consecuencias perjudiciales que nunca se revirtieron. “Hoy vemos el riesgo de que ocurra lo mismo con el sistema universitario. Pero aún estamos a tiempo de evitarlo”, indica.
Con relación a la convocatoria prevista para el 12 de mayo, sostiene que va a ser una marcha masiva, como ya ocurrió con las convocatorias previas. “Se percibe un cambio en el humor social y eso se va a notar en esta movilización”, dice.
4Palabras
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