Argentina / 13 septiembre 2026

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El mate cada vez más amargo y el espejismo de los datos oficiales

Datos de inflación que no se reflejan en la góndola, salarios en mínimos históricos y explicaciones que no aclaran sobre el oro del Banco Central enviado al exterior. El intento de utilizar la causa Malvinas como un humo para distraer la atención de los problemas centrales, mientras detrás de escena se aceleran fallos judiciales para limpiar expedientes de funcionarios del macri-mileismo. La guerra que no cesa y Trump que extorsiona a los votantes norteamericanos.

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Mujer tomando mate al aire libre mientras usa su celular en un día frío.

¡Hola! Tengo claro que esto que le voy a decir ahora es como un chisme de barrio. Pero es un dato… en la Ciudad de Buenos Aires… volvió el frío. Se lo cuento a quienes nos leen lejos de la capital o en otro país. Un frío dato, podríamos decir. Menos caliente que la cifra de la inflación que fue del 1,7% en agosto según el IPC (“Índice de Precios Caputo” como la llamamos aquí, porque es un registro manipulado como ya lo explicamos otras veces). A pesar de ello es un  dato que el gobierno argentino celebra mientras trata de ocultar que las “canastas” (la básica y la alimentaria… esas que le pegan a usted en el bolsillo) aumentaron el 2,6% el mes anterior. Todo según la misma fuente oficial. Un “espejismo” escribe Manuel Barrientos en su nota sobre el tema. 

¡Ah!.. un detalle. No crea que me meto en su intimidad pero le pregunto ¿a usted le gusta la cebolla? Si no le gusta, zafó. A mí, en cambio, me cuesta cocinar sin cebolla. ¿Por qué se lo digo? ¿Sabe cuánto aumentó la cebolla en agosto? 42,7%. La verdad… hace llorar. ¡No…la cebolla no! ¡El precio!

De paso le recuerdo algo solo por el afán informativo y sin ninguna segunda intención. En diciembre de 2025 Javier Milei sostuvo que “para mitad del año que viene o agosto –o sea ahora–,  la inflación va a ser cero coma algo (…), seguro va a empezar con cero”. Lo afirmó con absoluta certeza. ¡Qué quiere que le diga! Creo que en algunos casos el presidente se equivoca… y en otros… directamente miente. Sin más.

Lo real y concreto es que a su bolsillo poco le importa la calificación. La consecuencia es la misma. 

Un panorama difícil. Sobre todo si lo enfrenta con los datos que surgen de los ingresos de los asalariados. Si miramos los estudios aportados por CIFRA, el organismo especializado de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), observamos que “a junio de 2026, los salarios registrados se ubican 8,2% por debajo del nivel de noviembre de 2023, con una brecha especialmente pronunciada en el sector público (-16,5%) y, sobre todo, en el ámbito nacional (-37,0%)”. Además, los salarios de convenio y el salario mínimo han sufrido caídas sistemáticas “alcanzando este último su valor real más bajo en los últimos 33 años”. ¡Qué tal! Si miramos a las jubilaciones, siguiendo la misma fuente se constata que  “las jubilaciones mínimas recortaron casi un 20% su poder de compra, afectadas por la fórmula de movilidad y especialmente por la falta de actualización del bono previsional”.

El estudio de la CTA concluye que “como resultado del deterioro de los ingresos, se registra una retracción en el consumo de productos esenciales como carne y leche, a la par de un alto nivel de endeudamiento familiar y niveles récord de morosidad en el sistema financiero”. No es para menos.

Disculpe que me metí en esta catarata de datos y no le pregunté hoy por el mate. Descuento que usted lo tiene en la mano y aunque se le haya lavado por el estrés informativo, al menos le sirva para disimular el frío. Es mi mejor deseo.

No quiero amargarle el domingo con más datos. Pero… hablando de la yerba déjeme que le sume uno más. Según el INDEC el precio de un kilo de yerba en góndola es de 5.023,64 pesos. Según el Instituto Nacional de la Yerba Mate, el productor en Misiones recibe 350 pesos por kilo de hoja verde y se necesitan tres kilos de hoja verde (equivalente a 1.050 pesos) por cada kilo procesado y puesto en góndola. ¿No le parece que alguien se está quedando con un “vuelto” mientras los productores denuncian que lo que reciben está por debajo de los costos y que no pueden pagar a los trabajadores cosecheros quienes, a su vez, cruzan la frontera porque en Brasil les pagan mejor?

Así… el mate se siente cada vez más amargo. 

Sigamos. 

 

***

 

Quien también nos mintió fue el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. 

Le recuerdo que en julio de 2024 el diputado Sergio Palazzo (Unión por la Patria y secretario general de los bancarios) hizo un pedido de información para que el Ejecutivo confirmara o desmintiera si se había dispuesto la salida del país de parte de las reservas de oro del Banco Central. 

El diputado requirió de manera precisa “si existen operaciones de envío de lingotes de oro al exterior por parte del Banco Central de la República Argentina, su detalle, si las mismas se realizaron de manera directa o a través de intermediarios, cuáles fueron los transportes utilizados, seguros contratados y si se realizó a través de una licitación pública”. Y en la misma solicitud pidió que se aclare “cuál es la finalidad del envío de lingotes de oro al exterior, qué operaciones comerciales o financieras se prevén realizar con los mismos y cuál es el rendimiento proyectado” y “si el Directorio del Banco Central ha emitido alguna resolución autorizando la operación y si intervinieron los organismos de control internos (Sindicatura) y externos (Auditoría General de la Nación)”.

No hubo ninguna respuesta. Los trolls libertarios apuntaron contra el diputado desacreditarlo. Pero Palazzo tenía “la justa”. Los bancarios vieron como –entre gallos y medianoche– camiones de caudales del Banco Central fuertemente custodiados atravesaron la ciudad rumbo al aeropuerto de Ezeiza. ¿La sospecha? Ahí se iba nuestro oro. Hasta hoy nadie había dado una explicación. 

Apenas el pasado miércoles, hablando ante una comisión legislativa, el presidente del Banco Central aceptó que efectivamente el oro salió del país. ¿Dónde está? La presunción era que estaba en Londres. Según Bausili no es así. “El metal se trasladó y se depositó en el BIS (Banco de Pagos Internacionales) en Basilea (Suiza), que es donde sigue estando”, dijo. ¿Por qué? Fue un “procedimiento técnico” (¿…?) que buscó “adecuar las piezas a la calidad que requieren las principales plazas financieras del mundo, mejorando así la liquidez y el valor de las reservas”. Y se explayó el hombre: “Es lo mismo que pasa con el dólar: el dólar cara chica o el dólar cara grande tienen un costo o una penalidad”. ¿Y entonces?  “Existían diferencias entre los lingotes según el momento en que fueron fundidos… como los dólares cara grande y cara chica”.

Le digo lo que yo entiendo que Bausili quiso explicar sin hacerlo. El oro que teníamos en el Banco Central era… ¿trucho? ¿de mala calidad? Digamos así para simplificarlo. Por eso, justificó el funcionario, “aprovechamos una ventana de oportunidad y, a un costo mucho más bajo del histórico, para convertir esos oros de calidad más baja en oro de calidad más alta (…) se trasladó y se depositó en el BIS, en Suiza, que es donde sigue estando”. 

Palazzo tenía “la justa”. Los bancarios vieron como camiones de caudales del Banco Central fuertemente custodiados atravesaron la ciudad rumbo al aeropuerto de Ezeiza. ¿La sospecha? Ahí se iba nuestro oro. Hasta hoy nadie había dado una explicación. Apenas el pasado miércoles, hablando ante una comisión legislativa, el presidente del Banco Central aceptó que el oro salió del país.

Bausili prefirió decir que “hay cierta información que se resguarda del mercado (…). La información está disponible, está auditada y están los informes de auditoría”.

Esto ocurrió el miércoles. El jueves, un día después, la Auditoría General de la Nación (AGN) informó que “la información remitida por el BCRA se encuentra aún en proceso de análisis por la demora -más de un año- incurrida por la autoridad monetaria en dar acceso a la misma”.

En consecuencia: no hay información. Y persisten las dudas acerca de si el oro está efectivamente en Suiza… o en Gran Bretaña como sospechan otros. Nada claro.

Una vez más, el gobierno mintió. En este caso por boca del presidente del Banco Central.

 

***

 

Lanzado de manera abrupta y muy anticipada a su campaña reeleccionista, advertido del efecto político que generó la sensibilidad ciudadana promovida por los jugadores de la selección de fútbol después del partido con Inglaterra en el Mundial, y preocupado porque las encuestas ya no lo favorecen como en otros tiempos (y como él lo desea) el Milei recurrió tarde, a destiempo y con la “ayuda” de su amigo Donald Trump, a levantar la causa Malvinas volviendo sobre sus propios pasos. Como parte de la puesta en escena el presidente resolvió ahora cancelar su viaje al Reino Unido previsto para octubre y deja trascender posibles sanciones para más empresas británicas que operan en Malvinas. Veremos cuánto de todo eso ocurre. Por ahora todo es apenas una manera más de construir una cortina de humo para cubrir derrotas parlamentarias como la ocurrida la semana que culminó en Diputados, donde el oficialismo tuvo que sumar sus votos a los de la mayoría para frenar el avance opositor y no quedar en evidencia frente a temas tan candentes como la solicitud de prórroga de la ley de emergencia en discapacidad y una propuesta legislativa para buscar solución al grave problema de argentinas y argentinos obligados a endeudarse para comer. Mientras, Milei y los suyos siguen sosteniendo que el alto índice de morosidad es “un problema entre privados” en los que el Estado no debe intervenir. 

Donde sí interviene es en el aumento de fondos para la SIDE (incluyendo “fondos reservados” sobre los que no tiene que dar cuentas), utilizando como pretexto la cuestión Malvinas y hasta la visita del papa. 

 

***

 

Quien pretenda comprender lo que está pasando en la política más allá de los titulares de los grandes medios no debería perder de vista lo que ocurre en el frente judicial donde jueces recientemente nombrados actuaron con una rapidez inusitada en los primeros días de setiembre de 2026. La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal (Cámara Federal porteña) tomó decisiones clave que dejaron firmes los sobreseimientos o el archivo definitivo de investigaciones penales sobre exfuncionarios del gobierno de Mauricio Macri (2015-2019). 

El 4 de septiembre la Cámara Federal porteña ratificó el fallo dictado en primera instancia por el Juzgado Federal N° 5, a cargo de María Eugenia Capuchetti, liberó de todo cargo a Mauricio Macri, Luis Caputo (exministro de Finanzas y expresidente del Banco Central), Nicolás Dujovne (exministro de Hacienda), Federico Sturzenegger (expresidente del Banco Central) y Marcos Peña (exjefe de Gabinete de Ministros) que fueron investigados por supuesta administración fraudulenta y malversación de fondos públicos en relación con la firma del acuerdo stand-by con el Fondo Monetario Internacional por un monto de 57.100 millones de dólares. El 7 de septiembre la Sala I (Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola) desestimó por “invalidez probatoria” la denuncia iniciada en 2020 a partir del hallazgo de un disco rígido en la AFI (la SIDE de entonces) que presuntamente contenía un registro sistemático de correos electrónicos interceptados sin orden judicial a dirigentes políticos, diplomáticos, periodistas y miembros de fuerzas de seguridad. Allí estaban involucrados el expresidente Mauricio Macri, Gustavo Arribas (exdirector general de la Agencia Federal de Inteligencia – AFI) y la ex subdirectora del mismo organismo Silvia Majdalani. 

Quien pretenda comprender lo que está pasando en la política más allá de los titulares de los grandes medios no debería perder de vista lo que ocurre en el frente judicial donde jueces recientemente nombrados actuaron con una rapidez inusitada en los primeros días de setiembre de 2026.

En otra causa la misma Sala I de la Cámara ratificó el sobreseimiento de Luis Caputo al considerar acreditado que las operaciones financieras realizadas cuando era ministro de Macri correspondieron a licitaciones públicas de condiciones generales sin ventajas ni precios diferenciales para la firma Axis. 

Sin perder de vista que antes otro fallo de la Cámara Federal porteña ratificó lo resuelto en primera instancia por el fuero federal e impidió a los directos damnificados por la causa $Libra de intervenir en la misma por entender que las operaciones comerciales con criptoactivos y tokens no regulados conllevan un riesgo de mercado explícito aceptado por los adquirentes. Traducido: “apostaron y perdieron”. ¿Quién estaba involucrado en esta causa? Javier Milei.

Aquí no ha pasado nada. 

Hay más causas pero sería tan inagotable como aburridora la mención de todas. Mientras, continúa de manera vergonzosa y violando todo tipo de garantías el juicio de la llamada “causa cuadernos” que afecta a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y a funcionarios de su administración. Al mismo tiempo desde el gobierno nacional se pide “juicio político” contra la jueza Marta Elba Pascual, titular del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Lomas de Zamora, porque dispuso suspensión cautelar por sesenta días de la aplicación de la nueva ley de Régimen Penal Juvenil (que redujo la edad de imputabilidad a los 14 años) en la provincia de Buenos Aires. 

¿Alguien puede dudar de que “la justicia” hace política e interviene de forma directa en la política?

 

***

 

Antes de terminar demos una rápida mirada al escenario internacional, donde sobresale el triunfo de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt, (Alternativa para Alemania –AfD– obtuvo el 43,8% de los votos) en una región que antes fue Alemania del Este. 

Nunca, desde 1945, la extrema derecha había alcanzado tanto apoyo electoral. Sin dejar de observar que estamos cada vez más lejos de ponerle fin al conflicto en Ucrania, que sigue la guerra de exterminio israelí en Gaza y se prolonga el enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán en el estrecho de Ormuz. De manera simultánea Trump le prometió a los estadounidenses que la guerra contra Irán terminará si su partido gana las elecciones legislativas de noviembre. Pero además –sin ningún tipo de escrúpulos– Donald extorsiona a los votantes en lo que no puede calificarse sino como “compra de votos”. 

“Si los republicanos ganan la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos, ambos, debido a nuestro tremendo éxito económico… emitiré un dividendo para cada ciudadano adulto en los Estados Unidos de 5.000 dólares (…). Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y obtienen 5.000. Lo llamaremos el dividendo Trump. Felicitaciones. Ahora todo lo que tenemos que hacer es ganar”, dijo Donald sin ruborizarse.

Ni siquiera se justifica un análisis. Todo está a la vista. ¡Ah! Esto también es parte de la democracia estadounidense que tantos nos ponen como ejemplo. 

 

***

 

Le tengo que pedir disculpas. Hoy ni siquiera le abrí espacio para el “cooling break” matero, que usted suele utilizar para cambiar la yerba (aunque esté cara) y reponer el agua. Usted sabrá comprender. Hay semanas como la que acaba de pasar donde ocurren tantas cosas y todas relevantes, que ni la FIFA nos puede habilitar el “cooling break”. Gracias por llegar hasta aquí. Y como le dije la semana anterior: bienvenidos sus comentarios, sus críticas y sus aportes. 

 

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