Argentina / 6 septiembre 2026

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Malvinas como refugio electoral y la cuenta regresiva de la visita papal

Cómo el oficialismo busca subirse al sentimiento patriótico generado por la selección en torno a Malvinas mientras redirige presupuesto a la SIDE. Los actos multitudinarios de León XIV, su visita a Claypole y los posibles efectos de un acontecimiento religioso, cultural y social que amenaza con reordenar el escenario político.

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Esta imagen muestra a una comitiva de la Santa Sede y autoridades locales durante una visita de inspección y coordinación logística en la previa de la llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre de 2026. [1] (https://www.noticiero9.com.ar/31334-avanza-la-organizacion-de-la-visita-del-papa-leon-xiv), [2] (https://informedigital.com.ar/leon-xiv-avanzo-con-su-visita-y-definieron-agenda-en-buenos-aires-y-cordoba/)

Hola. ¡Buen domingo! Para las y los que nos leen lejos de Buenos Aires y en otras partes del mundo es bueno contarles… ¡Que esta semana aquí salió el sol! Aunque nos cueste creerlo ¡es un acontecimiento! Porque, le digo la verdad, este invierno… me refiero al clima, no se vaya de tema… se me hizo largo. 

Pero bueno, dado que me interrumpió con una sonrisa burlona, le hago lugar a su objeción. El invierno climático está llegando a su fin. Se aproxima la primavera, aunque con amenazas de que “El Niño” pueda traernos complicaciones. Inundaciones por ejemplo. También esto se lo contamos en 4Palabras en entrevistas que nuestros colegas Bernardo Carnelli y Gustavo Porfiri hicieron a expertos en el tema. 

Para el fin del “otro” invierno… el político social… todavía falta bastante. Pero confiemos que -en el momento que corresponda- también en ese rubro haya una primavera en la que, sobre todo, vuelvan a florecer derechos hoy aplastados.

 

***

 

Acomode el mate y, si se levantó muy temprano, cambie la yerba. 

Se lo advierto porque -aunque yo intente no hacerlo muy largo- en una semana los hechos se acumulan y resulta difícil acotar.

Le comparto también una intimidad del campo profesional. Quienes hoy analizan los productos periodísticos no dejan de advertirnos que los tiempos de lectura son cada día más cortos. Vaya uno a saber los motivos reales. ¿Será porque los periodistas escribimos mal? ¿O porque nuestras audiencias están cansadas y aburridas de leer pálidas? Quizás por los dos motivos. Por eso no queda más que agradecer la fidelidad de cada una y cada uno de ustedes, porque nuestras mediciones nos dicen (¡vió que ahora se mide todo!) que gran parte de quienes se suman a esta tertulia dominical llegan hasta el final del texto. ¡Gracias! Son ustedes generosos con nosotros. 

Teniendo en cuenta lo anterior -y abusando de la confianza que venimos sembrando en este espacio dominguero- queremos recordarle que exactamente al final de cada nota hay un espacio dedicado a cada una y cada uno de ustedes. Ese que dice “comentario”. No es decorativo o de circunstancia. Es una invitación al diálogo, al intercambio. Pocas y pocos se animan a escribir. Por favor. Deje de lado su timidez. Nos importan los puntos de vista de cada una y cada uno de ustedes. Nos interesa el intercambio de opiniones. También y fundamentalmente para plantear diversos puntos de vista, para marcar la diferencia, para advertir sobre las omisiones, para agregar un nuevo dato. ¡Anímese! Seguro que será una contribución enriquecedora para todas y todos. 

Bueno, vamos a avanzar con los temas de la semana… dando por supuesto que usted ya se dio el tiempo de cambiar la yerba del mate.

Allá vamos.

 

***

 

La semana comenzó con el anuncio de Lionel Messi sobre su retiro de la selección y casi terminó con la cadena nacional en la que el presidente Javier Milei retomó la causa Malvinas. Dos hechos que -aunque a primera vista no lo parecen así- están conectados.

El retiro de Messi -por más que fuese un final anunciado- generó un impacto no solo en los aficionados al fútbol sino en toda la sociedad. En lo deportivo y en lo afectivo porque -como lo hemos visto- las gestas deportivas convocan a la unidad, al sentimiento patriótico. Y esto es importante en un país como el nuestro atravesado por las divisiones. Es también una oportunidad para que la alegría aflore en medio de las angustias. No es para olvidarnos de la realidad. De ninguna manera. No se trata de eso. Pero todo aquello que nos haga sentir pueblo, comunidad, hay que agradecerlo y celebrarlo. Por eso, gracias Messi, y gracias a todos los pibes de la selección. Le recomiendo que repase lo que nos dicen al respecto Walter Isaia y Manuel Barrientos.

¿Qué tiene que ver esto con los anuncios de Milei? En realidad Malvinas es lo que conecta un hecho con el otro. Porque seguramente al presidente y a sus fabricantes de campaña no se les hubiera pasado por la cabeza levantar la causa de Malvinas si Lo Celso y los suyos no hubieran exhibido ante el mundo el trapo con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” al término del partido contra Inglaterra en el Mundial. 

Dicen que fue Santiago Caputo, el asesor estrella del presidente, quien vio la oportunidad de hacer suya la consigna en el marco de la campaña por la reelección ya lanzada por el mileismo. Por supuesto que esta lectura sería incompleta si no hacemos alusión al hecho de que Donald Trump haya insinuado la posibilidad de variar su posición histórica de respaldo a Gran Bretaña con respecto a la soberanía sobre Malvinas. ¡Tampoco nos comamos la curva! El norteamericano no lo hizo porque esté decidido realmente a cambiar de posición sino porque está enojado con Gran Bretaña porque los británicos no respaldan -con armas y dinero- la intervención norteamericana en el estrecho de Ormuz. Malvinas es un tema colateral para presionar a los ingleses. Milei -que hace seguidismo político y diplomático de Trump- nos quiere hacer creer que fue un gesto hacia nosotros. ¡Vamos! Lo explica muy bien Mauricio Caminos. Los invitamos a leer la nota.

Recordemos, sin embargo, que hace más de un mes, exactamente del domingo 2 agosto, en este mismo espacio advertimos con preocupación y le dimos información precisa sobre la actuación de empresas británicas e israelíes en nuestro territorio de Malvinas. Explicamos entonces la operatoria de la empresa israelí Navitas Petroleum a través del proyecto Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de las islas. Pero antes habíamos denunciado que la Cancillería argentina había guardado silencio cuando un buque de guerra británico transitó por aguas jurisdiccionales de nuestro país para ir hasta Punta Arenas. Solo días después el canciller Pablo Quirno cumplió con la formalidad, enviando una nota protocolar de protesta.

Resulta obvio que el drástico giro que Milei pretende mostrar con respecto a su política exterior solo tiene un propósito electoral y esto seguramente quedará demostrado con el tiempo.

No nos comamos la curva. Trump no hizo alusión a la soberanía en Malvinas porque esté decidido realmente a cambiar de posición sino porque está enojado con Gran Bretaña porque los británicos no respaldan -con armas y dinero- la intervención norteamericana en el estrecho de Ormuz. Malvinas es un tema colateral para presionar a los ingleses.

Sin pretender agotar el tema, podemos apuntar ya, a primera vista, las falencias y también algunas sospechas que rodean a los anuncios hechos en la cadena nacional del jueves.

Ese día y previo a grabar su mensaje, el presidente estuvo en Chile. Hasta donde se sabe no pronunció ni una palabra sobre la decisión del país trasandino de abrir un vía marítima permanente entre Punta Arenas (donde arribó el barco denunciado por cruzar sin permiso el mar argentino) y Puerto Argentino para facilitar la logística de los británicos. No solo eso, sino que aprovechó su breve estadía en el país vecino para elogiar al dictador Augusto Pinochet, cómplice de los británicos en la guerra de Malvinas. ¡Claro! Lo hizo con el pretexto de su modelo económico. “Tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años”, dijo. 

Luego aquí, en su propio discurso, Milei se cuidó muy bien de ni siquiera mencionar al primer ministro Benjamin Netanyahu, a quien considera su aliado, y a quien en encuentros anteriores tampoco le reclamó por la presencia de la empresa isaleí Navitas en la exploración petrolera en Malvinas. ¿Para qué?

Es más. Hace apenas cinco meses el CEO de Navitas, Amit Kornehauser, informó a sus socios que la inversión en Malvinas “se completó sin ninguna interferencia por parte del gobierno de Argentina y con el apoyo total del gobierno de las Malvinas e Inglaterra”. Agregó que por “las declaraciones recientes del presidente Milei se puede entender que apoya el derecho a la autodeterminación de los habitantes de las Malvinas y no ve esto como un asunto político a tratar”. Seguramente se refería a los dichos del presidente argentino el 2 de abril de 2025 cuando, en referencia a los kelpers, sostuvo que “nosotros siempre dejamos claro que el voto más importante de todos es el que se hace con los pies y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros”. Casi un reconocimiento explícito a la teoría británica sobre la autodeterminación de la población que habita Malvinas, que siempre fue rechazada por Argentina.

Con respecto al anuncio hecho ahora quedan muchas cuestiones para esclarecer. 

El presidente prometió una Base Naval Integrada en Ushuaia (Tierra del Fuego). Es un proyecto que existe desde 2022 y que su gobierno paralizó como parte del ajuste. Ahora argumentó que “esta base nos convertirá en el polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina. No hay más detalles. Sí, preguntas. ¿Por qué ahora sí hay plata para avanzar con la base? ¿”Base integrada” debe leerse como suma de fuerzas argentinas o también de Estados Unidos como se dice que se conversó con la generala norteamericana Laura Richardson, jefa del Comando Sur, cuando visitó el sur? Nadie puede negar que estamos hablando de una ubicación estratégica para Estados Unidos pensando en la cercanía de la Antártida y del estrecho de Magallanes. 

En relación a esto el gobierno ya decidió, mediante decreto, una reasignación de fondos presupuestarios que se asignan a la SIDE (Inteligencia del Estado): 30 mil millones de pesos, de los cuales 7 mil millones corresponden a “gastos reservados”. Santiago Caputo, que controla la SIDE y a quien se señala como autor de la idea de “malvinizar” la campaña, fue inmediatamente gratificado. Para esto sí hay plata.

No tienen la misma suerte los jubilados, las personas con discapacidad, el personal de salud, las universidades, los empleados estatales, etc. etc… porque para ellos “no hay plata”.

Habrá mucha más tela para cortar. Pero hoy dejemos aquí. Pasemos a otro tema.

Cambie la yerba al mate y retome después de los tres asteriscos. ¿Le parece?

 

***

 

¿Vamos?

La semana que concluyó una delegación del Vaticano vino a la Argentina para coordinar la visita de León XIV del próximo mes de noviembre. La misión de la Santa Sede la encabezó el sacerdote mexicano José Salas Castañeda, designado coordinador de todos los viajes papales por el mundo. 

No le voy a contar la agenda pontificia porque seguramente usted se informó por otras vías. Ya sabe que el papa estará tres días en el país a partir del 8 de noviembre y además de Buenos Aires visitará Córdoba y Luján.

Sí le puedo pasar los entretelones que dejaron los diálogos de estos días.

“Lo que no dice el comunicado oficial sobre la visita del Papa es que los obispos le ganaron todas las pulseadas al gobierno. La primera: no hay limitaciones a los actos públicos masivos. Se harán, en Buenos Aires, en Córdoba y en Luján, en lugares abiertos, sin aforo. El gobierno pretendía limitar la asistencia”.

Lo primero, como lo aceptó el arzobispo porteño Jorge García Cuerva, es que antes de llegar al país León XIV ya generó el “milagro” que nadie había podido lograr desde que Milei está en el poder. En la misma mesa se sentaron el gobierno, las autoridades de la Conferencia Episcopal y hasta funcionarios de la provincia de Buenos Aires. Karina Milei recibió al arzobispo Marcelo Colombo y la secretaria general de la presidencia autorizó a los suyos a dialogar con la gente de Axel. Según un comunicado conjunto de la iglesia y del gobierno hubo “voluntad compartida” y “trabajo conjunto”. ¡Aleluya!

Lo que no dice el comunicado -tampoco tiene por qué decirlo- es que los obispos le ganaron todas las pulseadas al gobierno. La primera: no hay limitaciones a los actos públicos masivos. Se harán, en Buenos Aires, en Córdoba y en Luján, en lugares abiertos, sin aforo. El gobierno pretendía limitar la asistencia. 

¿Qué temen? Que la suma de factores permita la manifestación espontánea de la bronca retenida en los sectores populares. Se estiman actos con presencias que pueden superar a los tres millones de personas. 

El papa irá a visitar el Cottolengo de Don Orione, una obra de la iglesia que cobija a 400 personas con discapacidad. Es un gesto de solidaridad para un sector de la sociedad castigado por el ajuste económico. A ello se suman las denuncias por corrupción en la ANDIS que afectan a su ex director y amigo de Milei, Diego Spagnuolo, y a la propia Karina Milei. Para colmo de “males gubernamentales” el Cottolengo está en Claypole, provincia de Buenos Aires, y es probable que allí haya una foto de León con Axel Kicillof. Otra incomodidad para el oficialismo.

Pero quizás lo que más preocupa al gobierno es el contenido de los discursos de León XIV. Se da por descontado que la justicia social, en el marco de la doctrina social de la iglesia, será un eje de la prédica pontificia. Es parte de su magisterio habitual y del legado de Francisco que Prevost reivindica. Milei desprecia la justicia social y dice -cuando menos- que se trata de “un robo” y de una “injusticia”.

Hay más. Mucho más para contar. Lo iremos haciendo paso a paso. Controle la ansiedad. Faltan dos meses para que el papa llegue al país y habrá muchos más capítulos de esta historia. ¡Ah! Le anticipo que 4Palabras publicará de aquí en más un par de notas por semana con opiniones de dirigentes sociales, académicos, políticos y religiosos acerca de las expectativas que despierta la visita papal. El viernes subimos esta nota de Oscar Campana y en la edición de hoy puede encontrar otra bajo la firma de Fortunato Mallimaci.

 

***

 

Hasta el domingo. Y, como le dije, antes: arregle el mate y háganos llegar sus comentarios. Seguro que serán interesantes aportes.

Un abrazo.

 

4Palabras

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