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El grillete, la tierra y el mar: cuando el costo del ajuste se mide en soberanía
Los avances hidrocarburíferos en el Atlántico Sur operan sin freno formal, mientras la ciudadanía sigue a la deriva soportando el impacto cotidiano. Mientras el oficialismo cuestiona la justicia social en sus giras internacionales, la inminente discusión por la extranjerización de la tierra y las advertencias religiosas marcan la agenda política. Una mirada dominical sobre la pasividad social, el desencanto y la urgente necesidad de no salvarse solos.
- agosto 2, 2026
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¡Hola! ¿Cómo va todo? Vaya para cada una y cada uno de ustedes mi saludo dominical. Esta semana también estuvo llena de noticias y de acontecimientos que fueron desde las consecuencias diplomáticas que produjeron los exabruptos presidenciales en Brasil, el anuncio del pedido de justicia para Cristina Fernández de Kirchner ante Naciones Unidas seguida de su carta a la ciudadanía, hasta la cadena nacional del jueves por la noche en la que Javier Milei presentó sus iniciativas para modificar la carta orgánica del Banco Central y el “grillete fiscal” creando una versión propia del shutdown de Estados Unidos.
¡Ah! ¿Se dio cuenta que el presidente ya no habla más de “la casta” y ahora se refiere a la “alta política”? ¿Será porque “la casta” a la que insultó y despreció hoy está toda en el gobierno? ¿…?
Hoy lo voy a desafiar con preguntas. ¿Se anima? Es una propuesta para hacer un poco más animado este diálogo que está cargado… de la dura realidad.
Hay mucha tela para cortar, como decían nuestros padres y seguimos repitiendo hoy nosotros. Porque hay muchos datos que se cruzan para configurar una coyuntura difícil de describir en pocas palabras. También porque, como describió Manuel Barrientos, arribamos a una situación que “no se banca más”. Pero, como acertadamente señala el colega, “el desgaste del ajuste y el pesimismo económico erosionan la paciencia social hacia el gobierno de Javier Milei”. Esto es indudablemente así. Sin embargo, también sostiene que no hay que perder de vista que en estas circunstancias el “verdadero desafío interpela de lleno a la oposición”, porque “esperar de brazos cruzados que el desgaste del oficialismo haga todo el trabajo es una estrategia tan tentadora como estéril”.
¿Lo estará entendiendo la oposición?
Frente a esto da para pensar que el desencanto político sigue creciendo y con ello la apatía frente a lo que pueda surgir como alternativa. El polítólogo Andrés Malamud sostiene que “los que se le caen a Milei se convierten en ateos de la política: no van a ningún lado”.
¡Qué tal!
Cebe otro mate y piénselo un poquito.
Estamos ante un problema que no es exclusivo de los políticos. Es de todas y todos nosotros, como ciudadanos, como sociedad. Cada quien en su espacio, en su círculo de amistad y de incidencia. Hay que moverse, porque suscribo aquello de que “nadie se salva solo” y, en consecuencia, después no habrá lugar para excusas, ni para decir “yo no fui”.
Algo que también nos preocupa y por eso lo pongo a su consideración, es el progresivo acostumbramiento que vamos constatando en nuestra sociedad. Normalizamos vivir mal o cada día peor. Estamos perdiendo derechos, estamos perdiendo calidad de vida… pero, tengo la impresión.. usted dirá… que aceptamos mansamente que esto es lo que nos toca y lo que nos merecemos. No solo hay una ley de “esclavitud laboral” que nos quita derechos, sino que nosotras y nosotros incoporamos como algo “lógico” que la jornada laboral se duplique, que el servicio de salud hay que pagarlo por aparte o que intentar hacer una asado para la familia sea un lujo para pocos.
No lo tengo claro, pero… ¿será que esta resignación a peores condiciones de vida y menos derechos es también la consecuencia de una “batalla cultural” que vamos perdiendo?
Como verá hoy estoy molesto con las preguntas. Las pongo en común, porque expresan también mis inquietudes.
Pero vamos a un par de temas que son los que hoy me interesa conversar con usted.
Normalizamos vivir mal o cada día peor. No solo hay una ley de “esclavitud laboral” que nos quita derechos, sino que nosotras y nosotros incoporamos como algo “lógico” que la jornada laboral se duplique, que el servicio de salud hay que pagarlo por aparte o que intentar hacer una asado para la familia sea un lujo para pocos.
En la Argentina nos pasan cosas tan extrañas como que Kristalina Georgieva venga al país para respaldar políticamente a Milei y el presidente le conceda el lugar de privilegio en la Casa Rosada para que la directora gerente del FMI le tome examen a todo el gabinete. ¿Y usted la vio vestida con el mameluco de YPF en Vaca Muerta donde fue para confirmar que de ahí saldrán los recursos para pagarle al FMI?
¿No es mucho?
Otra. La cuestión Malvinas, que había salido de la agenda oficial desde que Milei asumió el gobierno, reapareció repentinamente después del partido de Argentina contra Inglaterra en el Mundial, a raíz de la conducta servil del gobierno argentino acordando con la seguridad de Estados Unidos restricciones para la hinchada. No obstante todo tuvo un broche magnífico con la audacia de los jugadores haciendo suyo el trapo que llegó desde las tribunas con la inscripción “las Malvinas son argentinas”.
Este viernes, en una entrevista televisiva, Milei aseguró que “nadie hizo más que nosotros por Malvinas”. En el mismo reportaje sostuvo que “Adorni es honesto”. Solo por preguntar: ¿podríamos asignarle a lo primero la misma credibilidad que nos despierta lo segundo sobre el ex jefe de gabinete? Usted decide.
Desde este mismo espacio, dos semanas atrás, le contamos que la Cancillería argentina había guardado silencio cuando un buque de guerra británico transitó por aguas jurisdiccionales de nuestro país para ir hasta Punta Arenas. Pocos días después –y no por nuestra denuncia, que quede claro– el ministro Pablo Quirno cumplió con la formalidad, enviando una nota protocolar de protesta.
Pero… ¿vio que siempre hay algún “pero”…? Hay algo más sobre lo que el gobierno argentino no quiere hablar y es sobre la exploración y explotación hidrocarburífera que está llevando adelante la empresa israelí Navitas Petroleum a través del proyecto Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de las islas Malvinas.
¿Qué se sabe de Navitas Petroleum?
Es una sociedad en comandita (limited partnership) de origen israelí, que cotiza en la Bolsa de Valores de Tel Aviv. Su principal accionista y que actúa como presidente ejecutivo es Gideon Tadmor, que antes fue CEO de Delek Drilling y presidente de Avner Oil Exploration. Es la figura clave no solo en este proyecto sino en la estrategia energética israelí. Otros capitales de la empresa, que también cotizan en el mercado de Tel Aviv, provienen de fondos de pensión e instituciones financieras israelíes, entre las que se cuentan Menora Mivtachim, Cial Insurance, Altshuler y Meitav Dash.
Navitas es una empresa que se especializa en exploración y explotación de hidrocarburos en aguas profundas con recursos probados y tiene emprendimientos en marcha en el golfo de México. Su iniciativa más importante se sitúa en Walker Ridge, donde tiene una participación mayoritaria que alcanza el 49%.
¿Cuál es el proyecto de Navitas Petroleum en Malvinas?
En 2022 Navitas concretó un acuerdo con la firma británica Rockhopper Exploration para adquirir el 65% de participación en el proyecto Sea Lion que se encuentra ubicado en la cuenca norte de las islas. Como resultado de esta negociación Navitas reemplazó allí a Harbour Energy que se retiró de la operatoria.
Hay algo sobre lo que el gobierno argentino no quiere hablar y es sobre la exploración y explotación hidrocarburífera que está llevando adelante la empresa israelí Navitas Petroleum a través del proyecto Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de las islas Malvinas. En términos estrictos Argentina no incluyó el tema Malvinas en la agenda bilateral con estos países y tampoco movió resortes para exigir sanciones por las violaciones cometidas. Extraoficialmente Israel argumenta que Navitas es una empresa privada cuyas decisiones corporativas no reflejan la posición del estado israelí.
Se estima que el yacimiento puede aportar 917 millones de barriles de petróleo y, con la incorporación del bloque adyacente PL001 este año, la empresa proyecta sumar recursos prospectivos adicionales estimados entre 1.300 y 3.100 millones de barriles. La perforación de los pozos está prevista para iniciarse en 2027 y el primer petróleo podría obtenerse en marzo de 2028. A partir de ese momento podrían extraerse entre 50.000 a 55.000 barriles/día, operando mediante una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) con 11 pozos submarinos. En fases posteriores (2030-2032) la producción podría llegar hasta 180.000 barriles/día mediante la adición de una segunda plataforma flotante de mayor capacidad.
La estimación de las reservas fue realizada por la consultora internacional de ingeniería petrolera Netherland, Sewell & Associates, Inc. (NSAI), entre junio y diciembre de 2025.
El petróleo que se puede obtener en la zona es del del llamado tipo Brent y el valor estimado por barril de Sea Lion se situaría entre 72 y 80 dólares por barril. En la primera etapa del proyecto la capacidad de producción planificada para el yacimiento Sea Lion se ubica en el rango de 50.000 a 55.000 barriles de petróleo por día lo que, en un escenario conservador y estimando una cotización de 72 dólares el barril (actualmente se cotiza mucho más alto por motivos de la guerra contra Irán) podría generar un ingreso diario de 3,6 millones de dólares, de los cuales el pueblo argentino… no recibirá ni un solo centavo.
¿Qué dice el Estado argentino?
A mediados de 2022 y en base a la ley 26.659 la Secretaría de Energía de la Nación declaró (Res. 240/202) “ilegales” y “clandestinas” las actividades de Navitas Petroleum y Rockhopper en la zona de las islas Malvinas e inhabilitó a las empresas por el plazo de veinte años para operar o realizar actividades hidrocarburíferas en el territorio argentino.
Pese a que la cancillería argentina ha mantenido el rechazo formal y la advertencia legal, Navitas y Rockhopper no interrumpieron sus operaciones en la zona y en junio pasado el MInisterio de Relaciones Exteriores calificó los hechos de “actos unilaterales británicos” y como una “violación” de la resolución 31/49 de Naciones Unidas que exige abstenerse de modificar unilaeralmente la situación en la zona en disputa.
Si bien Argentina amenaza con pedir sanciones tanto para Gran Bretaña como para Israel, es difícil que eso se concrete debido al alineamiento del gobierno de Milei con Benjamín Netanyahu. En términos estrictos Argentina no incluyó el tema Malvinas en la agenda bilateral con estos países y tampoco movió resortes para exigir sanciones por las violaciones cometidas. Extraoficialmente Israel argumenta que Navitas es una empresa privada cuyas decisiones corporativas no reflejan la posición del estado israelí.
Si bien Naciones Unidas considera que tanto la explotación petrolera como la de hidrocarburos mediante licencias otorgadas por los británicos resultan “incompatibles” con los acuerdos, no existe ningún mecanismo coercitivo que impida la continuidad de estos actos.
De modo tal que –así las cosas– los israelíes con permiso de los británicos seguirán pirateando riquezas argentinas en Malvinas.
Todo esto mientras el presidente nos quiere convencer de que nadie hizo más por Malvinas que su gobierno y nos recuerda que “los goles de Maradona no lograron que nos devolvieran las Malvinas”.
***
En Lima –donde fue para la asunción presidencial de Keiko Fujimori y como una etapa más de su gira regional para unir líderes de ultraderecha– Javier Milei recibió el 28 de julio pasado el doctorado honoris causa en la Universidad San Martin de Porres.
En un largo discurso plagado de autoelogios por sus “éxitos” económicos dado que “el modelo está funcionando” en Argentina, el presidente Milei volvió a repetir que “la justicia social es injusta, porque implica un trato desigual frente a la ley y es además robarle a uno para dar a otro”. Agregó que “frente a esa situación la gente prefiere valorar el ocio”. Paremos aquí un momento.
¿Vio que el papa León XIV va a venir de visita a la Argentina? Sí, lo sé. No está confirmado. Pero le aseguro “de buenas fuentes”, decimos en el periodismo, “posta” decimos también el barrio, que Prevost viene en noviembre. Me animo a apostar que llega el 8. Pero la pregunta es otra. ¿Qué hará Milei, el mismo que se incomoda cuando el arzobispo Jorge García Cuerva le baja la caña en el tedeum, cuando el Papa ante miles de personas ratifique la justicia social como eje de la doctrina social de la Iglesia? Me parece que esa visita dará para alquilar balcones.
Sigamos.
En Lima el Javo no se privó de hacer su habitual uso abusivo de las palabras y de las categorías analíticas. Propuso seguir con “la batalla cultural, promoviendo la cultura del trabajo (¿y los desocupados del modelo?), la cultura del ahorro (¿y los endeudados que no llegan a fin de mes?), de pensar en el largo plazo (¡ni se le ocurra pedir algo ahora!)”. ¡Ah! claro. Las cursivas son mías. Agregó Javo que todo ello sin perder el “importante respeto del derecho a la propiedad”.
De buenas fuentes, podemos afirmar que el papa León XIV vendrá en noviembre a la Argentina. Me animo a apostar que llega el 8. Pero la pregunta es otra. ¿Qué hará Milei, el mismo que se incomoda cuando el arzobispo Jorge García Cuerva le baja la caña en el tedeum, cuando el Papa ante miles de personas ratifique la justicia social como eje de la doctrina social de la Iglesia? Me parece que esa visita dará para alquilar balcones.
La semana que se inicia tendrá, el miércoles 6, un capítulo de enorme trascendencia política, social y cultural cuando se debata en el Senado el el proyecto de ley que el ministro desregulador Federico Sturzenegger tituló como de “inviolabilidad de la propiedad privada” y que sus críticos (de la oposición, de las organizaciones sociales y de la iglesia, prefieren llamar de “extranjerización de la tierra”.
“Nosotros tomamos decisiones en base a criterios éticos y morales y esa es la matriz decisoria”, dijo Milei en Lima y volvió a insistir en las bases judeocristianas de sus convicciones manejando de manera antojadiza información, valores, categorías y criterios. Le respondió con mucho acierto en 4Palabras el pastor metodista Néstor Miguez. Mediante una carta y con la Biblia en la mano lo invitó a reflexionar sobre sobre cuestiones tales como el sentido de la propiedad, la justicia, el perdón de las deudas a los morosos y la atención a las personas más vulnerables. ¡Imperdible!
Por el momento no recibimos en la redacción ninguna respuesta desde presidencia aceptando el diálogo con el pastor Miguez a pesar de nuestra disposición a servir de enlace si se presenta la oportunidad.
Hasta la semana próxima. Sin Mundial, pero con Gianni Infantino reculando en chancletas en su intento de privatizar los mundiales. Dice Walter Isaía que todo es cuestión de negocio. Pero ya lo vamos a leer. Y ojalá que los senadores recapaciten y no le hagan el juego a Sturze, al Javo… y a los que desde afuera se quieren quedar con la Argentina nuestra. Abrazos amiga. Abrazos amigo. La mejor semana posible.
4Palabras
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