Argentina / 1 septiembre 2026

temperature icon 13°C
Edit Template
  • Política
  • /
  • “Malvinas siempre fue una disputa geopolítica”

“Malvinas siempre fue una disputa geopolítica”

Descendiente directa del primer Comandante Político y Militar de las Islas, la periodista Clara Vernet tuvo a su cargo la investigación documental del libro que narra la historia familiar vinculada a la defensa de Malvinas. La necesidad de revisar una historia incompleta y distorsionada en un contexto de entrega de soberanía.

Compartir:

Compartir:

La foto muestra a Clara Vernet, periodista, docente y descendiente directa de Luis Vernet, primer gobernador argentino en las Islas Malvinas

Los diferentes sentidos a los que, como pueblo, nos remite la cuestión Malvinas multiplican los abordajes posibles. Desde lo emocional, lo simbólico, desde lo jurídico y hasta lo territorial, las Malvinas son, para el sentir nacional, espacio de disputa de la memoria colectiva pero también terreno de despojo. Un entramado que no es asunto pasado ni remite, específicamente, a los tiempos dictatoriales que comandaron una guerra atroz. Malvinas es en tiempo presente. Lo es, en la porfía que sostiene el reclamo soberano de un territorio heredado de la colonia española. Lo es, en la memoria de los soldados que jamás olvidaremos. Lo es, en tiempos de entrega de nuestros bienes naturales. Lo es, en un contexto de aceleración de dicha entrega, a horas de conocerse la presencia de un buque petrolero británico que amarró en el puerto comercial de Ushuaia. Lo es, en tanto las petroleras Rock Hopper Exploration y Navitas Petroleum (de capitales británico e israelí, respectivamente) continúan su exploración y extracción en la plataforma continental argentina de manera ilegal, operación prohibida bajo la Ley Nacional Nº 26.659 (ley Solanas).  

Clara Vernet es periodista egresada de la UNLP y educadora popular. Es, además, chozna de Luis Vernet, primer gobernador argentino en las Islas Malvinas. Clara fue dos veces peticionaria ante la ONU y junto a Uriel Erlich y José Luis Vernet se ocupó de la investigación documental del libro «Malvinas, mi casa: Vísperas. Diario de María Sáez de Vernet y Apostillas”, -revisión y profundización de veinte años de trabajo de Marcelo Luis Vernet. “Malvinas, mi casa” se presenta como contracara de la versión hegemónica –y foránea- de nuestra propia historia, aquella que omite contar, por ejemplo, que hacia 1830 existía una comunidad afincada en territorio malvinense, compuesta por gauchos, afros y charrúas, proponiéndose recuperar el primer poblamiento argentino en Malvinas. O que silencia el ataque norteamericano sufrido en diciembre de 1831 en represalia por los controles con que Luis Vernet intentaba evitar la depredación de los mamíferos marinos, ataque que por otra parte facilitó la posterior usurpación británica del 3 de enero de 1833. 

La narrativa de Malvinas debe apuntar al relato del saqueo, -norteamericano primero, británico, después. ¿Cómo crees que debe contarse Malvinas hoy, por fuera de la efervescencia que avivó que se agitara la bandera en el Mundial?

-El cómo contar Malvinas o la narrativa de Malvinas es uno de los grandes desafíos, de los grandes pendientes que tenemos. Es necesario contar Malvinas atada a la historia de nuestro país y la lucha del continente. El ideario Malvinas aparece desde los cuentos como esa isla sola flotando en el mar pero por supuesto que están vinculadas a un territorio más amplio y a todas las disputas que allí también transcurren. Malvinas siempre se trató de una disputa geopolítica que hasta el día de hoy continúa vigente por el lugar estratégico que ocupan las islas en la geopolítica mundial; como enclave en el paso oceánico, por su riqueza natural de pesca y la presencia de minerales e hidrocarburos. También, como puerta de entrada al continente antártico. No son muy distintas las cuestiones sobre por qué Malvinas sigue siendo un enclave estratégico como lo fue en aquel momento en 1831 en tiempos de usurpación. Poder hilvanar esas historias y buscar las continuidades nos ayuda a construir una posible salida al conflicto, y también a este embate a la soberanía que estamos recibiendo con más fuerza en el último tiempo. La historia completa de Malvinas de alguna manera sigue explicando, por qué después un trapo con la leyenda Las Malvinas son argentinas despierta y prende en el sentir del pueblo. Malvinas tiene una historia muy larga y rica y está a su vez, plagada de falsedades; no solo por la potencia de ocupación sino por la historiografía tradicional que deja huecos importantes. 

¿Qué es lo que mayormente queda por fuera del relato hegemónico y su insistencia en que el archipiélago no es territorio argentino? 

-En Malvinas hubo un proyecto de país, hubo un pueblo, hubo argentinos y argentinas que nacieron, se casaron, construyeron sus casas, murieron; personas que generaron proyectos productivos de pesca, ganadería, exportación; que proyectaron siempre vinculándose al continente. Allí hubo un proyecto encarnado y fue exitoso hasta la usurpación; primero el bombardeo de Estados Unidos a la comandancia militar política argentina dispuesta allí en Malvinas y a los meses del bombardeo y destrucción de esa comandancia, la usurpación por parte del Reino Unido. El tándem Estados Unidos/ Reino Unido cercenando territorio, soberanía. Esa historia me sigue llamando la atención. La tenía por legado familiar, en casa estaba presente en la biblioteca del abuelo con todos los libros y los cuentos. Pero además en Malvinas fuimos pueblo. Los textos hablan de una vida allí. En los textos hay dos documentos muy valiosos que son los diarios que ambos llevaron a las islas, el de María Sáez más breve pero muy profundo y claro; el de Emilio Vernet más extenso en el tiempo, de 1828 a 1831 y más detallado respecto del proyecto económico. Nos cuenta no solo lo que va pasando en Puerto Luis donde viven sino sobre los nuevos pueblos que se van fundando a partir de las islas. A partir de ese diario vamos conociendo la toponimia, bien criolla, bien atada a nuestra historia, el poblado de Rosas, los distintos lugares que van apareciendo en los mapas, los gauchos a caballo. Cuando se cuenta esta historia hay muchos argentinos y argentinas que la desconocen y que les llena de sorpresa y de ganas: es una historia que nos falta, es la memoria de este pueblo allí y de estas personas. También, cuando empezamos a tirar de ese hilo para hilvanar Malvinas, nos encontramos con que apenas 5 días después de la revolución de Mayo hay acciones concretas por Malvinas; por ejemplo que Cornelio Saavedra destinó presupuesto; graficando el hecho soberano de hacerse cargo de un lugar asumiendo además, las deudas que había dejado la corona española. O lo vemos en 1816 en el Cruce de los Andes, ante el pedido de San Martín de refuerzos al presidio que había funcionado allí. Es decir, hay una continuidad que aparece en los documentos históricos que va atada e integrada a nuestra historia como país, a su nacimiento.

¿Cómo fue la experiencia de haber sido peticionante ante el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas? 

-En el comité de Descolonización de la ONU, las Malvinas es uno de los temas abiertos en cuanto a la persistencia del colonialismo en el siglo XXI y está presente en la agenda. Año tras año participan representantes del gobierno del país en cuestión y representantes o ciudadanos que tienen algún tipo de interés. Una de las voces es la de la familia Vernet, por la historia que nos atraviesa. Después de la guerra, una de las estrategias del Reino Unido fue poner por delante a los isleños y la figura de la autodeterminación de los pueblos; absurdo que ellos hagan uso de eso. La historia de nuestra familia y el proyecto liderado allí da cuenta de la legalidad, no solo porque desde la historia, la geografía, las leyes internacionales, Malvinas es argentina, sino también por ejercicio concreto de soberanía en ese territorio. Los Vernet vamos ahí, años tras año, a llevar la historia, y las voces del pueblo. En esas oportunidades me encontré con dos situaciones muy fuertes; por un lado, escuchar a los isleños en vivo y en directo, al lado nuestro, – basta hurgar un poquito para saber que son funcionarios del gobierno de ocupación-, pero ayuda a entender la estrategia de distorsionar esta historia, que necesitamos recuperar y poder dar a conocer. Ellos la niegan, dicen que todo es un invento de los populismos, no así, pero fijan la fecha alrededor de mediados del siglo XX. Dicen que ahí se inventó esta historia, que no había pueblo, no había gente. Algo totalmente distorsionado, una historia desmembrada, amañada, negando a mi familia, por ejemplo. Es fuerte verse en ese espejo que quieren vender en el que Argentina es la potencia peligrosa y belicista. Por otra parte, poder asistir al apoyo casi unánime con grupos con peso desde el bloque latinoamericano, de Chile, gratifica. 

¿Qué representa la lucha por Malvinas en tiempo presente, en un contexto en que la geopolítica es crucial para definir la defensa de los territorios?

-Malvinas nos ilumina ante el saqueo con la Ley de Tierras, ante el saqueo de nuestros recursos naturales, a partir de la importancia de entender que se está discutiendo, entender a nuestro país y su territorio de manera completa, esta Argentina bio-continental que es ley y debería estar en todas las escuelas y los lugares públicos, es uno de los reclamos de soberanía más importantes del mundo. Saber lo que significa hoy tener ese enclave estratégico, puerta de entrada a la Antártida, ocupado por una potencia. Poner el foco ahí; nos cuesta salir del centro de Buenos Aires y Córdoba y salir a mirar el mar.

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Temas relacionados

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado

Publicidades

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: