- Inicio
- /
- Internacional
- /
- Israel: entre negociaciones para una nueva alianza y la posibilidad de volver a elegir
Israel: entre negociaciones para una nueva alianza y la posibilidad de volver a elegir
La alianza encabezada por el primer ministro Benjamin Netanyahu logró una leve ventaja sobre los opositores en las elecciones legislativas, pero no consiguió mayoría para constituir gobierno. Continúan las negociaciones y puede haber nuevas elecciones.
- octubre 29, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
- octubre 29, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
Tras el escrutinio del 100% de los votos y a falta de que se contabilicen los de “doble sobre”, el partido del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, fue el más votado en las elecciones del martes, obteniendo 27 escaños frente a los 21 de Yashar! de Gadi Eisenkot. Estas cifras le dan a la coalición pro-Netanyahu un total de 53 escaños frente a los 48 del bloque opositor y 19 de las dos listas árabes, bisagra necesaria para alcanzar la mayoría de 61 escaños en el Parlamento. Por tanto, ni la alianza que respalda al actual primer ministro ni el bloque opositor parecen acercarse a un número que les permita alcanzar la mayoría.
Frente a esta realidad se abren diferentes alternativas, entre las cuales se cuenta también la posibilidad de que se celebren nuevas elecciones, si se pone sobre la mesa el hecho de que para llegar a un eventual acuerdo los partidos más importantes deberían resignar algunos de sus principales postulados de campaña.
A pesar de las dificultades que se le plantean Netanyahu sigue firme hoy en su propósito de llegar a un acuerdo con su principal opositor Eisenkot, aunque la principal bandera de éste último fue precisamente presentarse como alternativa al actual primer ministro y con ese propósito expuso como argumento central la posibilidad de alejarlo del poder. Desde las tiendas de Netanyahu siguen alimentando la idea de que un “gobierno de unidad nacional” es necesario –dicen– frente a las amenazas externas focalizadas en Irán y organizaciones árabes.
La noche de las elecciones y cuando los primeros resultados lo daban a Einsenkot como eventual triunfador, el candidato habló desde su sede de campaña y le pidió a Netanyahu que anunciara “hoy su retirada de la vida política», diciéndole a la multitud que los israelíes están hartos de la «cultura de mentiras», la «división y la incitación» del actual primer ministro. La tendencia luego se modificó y Netanyahu encabeza la contienda, pero sin poder alcanzar la mayoría parlamentaria.
Frente a esta realidad Netanyahu podría intentar una negociación con el partido Yashar, de Eisenkot, para generar un gobierno de unidad, y apartarse así de los partidos de extrema derecha y ultraortodoxos que hasta ahora lo vienen respaldando. Esa posibilidad perdió peso después de que, hablando en la sede de su partido Likud, el primer ministro agradeció a sus “socios leales” mientras reafirmaba la idea de continuar con un “gobierno de derecha fuerte”.
Pese a ello, según señalan observadores de la política israelí, ante la continuidad de la guerra con Irán, entendida como una fuerte amenaza para Israel, queda en pie la posibilidad de un gobierno de unidad nacional que podría empujar a que oficialistas y opositores resignen diferencias políticas para alinearse en un frente común. Netanyahu ha insistido en la necesidad de escalar el conflicto con Irán y le ha pedido a Donald Trump que respalde esa iniciativa. Desde la oposición política israelí leen este gesto como una maniobra para dejar atrás las críticas y salvaguardar su pellejo político.
En este escenario otra posibilidad sería una coalición encabezada por Eisenkot que contaría con el apoyo de los partidos árabes, lo cual generaría un cambio sustancial en el escenario político israelí, también porque en toda la historia del país solo un partido árabe independiente se sumó a una coalición en 2021 y por muy poco tiempo.
Eisenkot acusó esta semana a Netanyahu de impulsar una operación para deslegitimar los resultados de las elecciones, después de que el Likud denunció un robo electoral a favor de los partidos árabes.
Según señalan observadores de la política israelí, ante la continuidad de la guerra con Irán, entendida como una fuerte amenaza para Israel, se abre la posibilidad de un gobierno de unidad nacional que podría empujar a que oficialistas y opositores resignen diferencias políticas para alinearse en un frente común.
Pero el propio Eisenkot y todos los demás partidos judíos de su bloque, salvo uno, descartaron la posibilidad de formar una alianza con los partidos árabes, pese a que en las actuales condiciones esa sería la única vía que tiene la oposición para conseguir la mayoría. Los partidos árabes superaron ahora todos los registros electorales anteriores y podrían llegar a 19 bancas a partir de una participación sin precedentes de la población árabe de Israel que representa aproximadamente una quinta parte del país, que suele nombrarse a sí misma como “ciudadanos palestinos de Israel”. Este nivel de participación también implica un cambio de conducta política de esta parte de la población que antes había argumentado que votar podría leerse como la legitimación de un sistema que –según sus propios argumentos– los considera como ciudadanos de segunda categoría.
Impulsados ahora por la posibilidad de alejar a Netanyahu del poder, el partido Lista Árabe Unida, que podría acceder a siete escaños, adelantó que se uniría a un gobierno de la oposición, mientras que la Lista Conjunta, que obtendría 12 escaños, sostuvo su voluntad de apoyar un gobierno opositor sin formar parte del mismo.
No obstante, el único líder judío que defiende esta posibilidad es Yair Golan, del partido Los Demócratas y una alianza de este tipo sería muy frágil, especialmente en temas como Gaza y la Cisjordania ocupada.
Otra posibilidad es que Netanyahu busque dividir el bloque de Eisenkot para traer consigo a los partidos de derecha alineados allí. En ese caso los dos candidatos más probables son Naftalí Bennett, colíder de la alianza política Beyachad, y Avigdor Lieberman, líder del partido Israel Beiteinu. Ambos son de derecha, de línea dura en materia de seguridad y comparten ciertas posturas políticas con Netanyahu. Pero los dos hicieron campaña para sacarlo del poder y extender el servicio militar obligatorio a los ultraortodoxos, lo cual los puso en conflicto directo con los dos partidos ultraortodoxos que ya formaban parte del gobierno de Netanyahu. Es difícil imaginar que unan fuerzas.
Frente a este panorama y si no prospera ninguna de las posibilidades anteriores, se marcharía obligatoriamente hacia la realización de nuevas elecciones.
De todos modos hay quienes entienden que esa posibilidad puede leerse como una tácita victoria para Netanyahu, quien podrá permanecer como primer ministro interino hasta que se concreten nuevas elecciones. Y hay quienes sostienen que el primer ministro Netanyahu podría especular que los aproximadamente 70.000 israelíes que regresaron del extranjero para votar, y que se cree que tienden a votar en su contra, no lo harían de nuevo.
A ello podría sumarse que varios partidos de derecha que no lograron superar el umbral electoral del 3,25% podrían obtener menos votos o incluso no presentarse a las elecciones, lo cual supondría un aumento de votos para el Likud y sus aliados.
Se estima que quedan entre 430.000 y 480.000 papeletas de “doble sobre” pendientes de recuento, procedentes principalmente de soldados, así como de enfermos, diplomáticos y otros electores que han votado fuera de su centro asignado.
Hoy por hoy, en Israel hay un escenario político incierto, cuya definición estará vinculada no solo a factores internos sino también a la incidencia que allí tengan la evolución de conflictos internacionales.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Publicidades
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



