Argentina / 1 marzo 2026

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Leopoldo Moreau: “Estamos viviendo una democracia ficticia”

El exdiputado denunció la parálisis judicial ante el decreto que otorga facultades extraordinarias a la SIDE para realizar detenciones sin orden judicial y espionaje interno. La acefalía de la Comisión de Seguimiento de los Órganos de Inteligencia del Congreso y la ruptura del pacto democrático iniciado en 1983.

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El histórico dirigente alfonsinista, Leopoldo Moreau, lanzó una dura advertencia sobre el estado de las libertades individuales en Argentina. En diálogo con 4Palabras se refirió al decreto de necesidad y urgencia que modifica los atributos de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) para permitir detenciones y operaciones encubiertas y calificó al gobierno de Javier Milei como «Estado autoritario».

Junto al dirigente radical Federico Storani, Luis «Changui» Cáceres y Ricardo Alfonsín, presentaron un amparo judicial hace más de un mes. Aunque la Constitución establece que los amparos deben ser tratados de inmediato, hasta el día de hoy no lograron que ningún magistrado se pronuncie. “Ningún juez quiere molestar o incomodar a la Corte, una cosa insólita”, asegura. 

De acuerdo a Moreau, el decreto habilita a que personal con identidad falsa y vehículos con patentes adulteradas detengan a ciudadanos sin orden judicial. “En este momento, podría haber personas detenidas de manera secreta en un batallón de Gendarmería en Salta y nadie sabría dónde están. Es una cosa increíble. La justicia argentina no tiene parangón”, señala. 

En ese contexto, y con un presupuesto de 55 mil millones para 2026, el organismo de inteligencia ya consumió casi el 20% de sus partidas salariales en un mes.

¿Cuánto preocupa que la SIDE cuente con un presupuesto tan engrosado?

Preocupa muchísimo, porque se transforma en una policía de seguridad secreta, al mejor estilo de los estados autoritarios del pasado, con una enorme cantidad de recursos, de todo tipo: recursos dinerarios que a veces generan recursos de otra naturaleza, para escuchas ilegales, para seguimientos, o para lo que ellos mismos denominan en el decreto “operaciones encubiertas”. Quiere decir que te pueden hacer un seguimiento en un auto con patente adulterada, con personal que tiene identidad falsa, porque sus credenciales no están emitidas con los nombres reales, te detienen sin orden judicial, y el decreto dice que te pueden trasladar a otra fuerza federal. Te pueden mandar, por ejemplo, de manera secreta al batallón de Orán de la Gendarmería Nacional, en Salta. Y vos desapareciste y nadie sabe dónde estás porque no hay ninguna orden judicial. Es una cosa increíble.

¿Estamos ante un escenario de parálisis de los contrapesos que deberían ejercer los poderes Judicial y Legislativo?

Como ven que este decreto más tarde o más temprano va a caer, ya sea por presentaciones judiciales o porque cuando se trate el DNU en el recinto de las dos cámaras, tampoco va a ser avalado. En estos días anunciaron que van a sancionar una nueva ley de inteligencia. Los aliados del gobierno, que lamentablemente son muchos, entre los que se cuenta lo poco que queda de la UCR, le han dicho que ellos no van a avalar el decreto, entonces van a tratar de transformar el decreto en una ley. Y por eso la Corte está presionando a los jueces de primera instancia para que no se pronuncien, porque no quieren arruinarle la fiesta al gobierno y porque no les queda otra alternativa que pronunciarse en contra porque el decreto es francamente inconstitucional de punta a punta.

Vuelve a legalizar el espionaje interno por parte de la Fuerza Armada ya que disuelve la Dirección de Inteligencia Militar, la integra al Ministerio de Defensa, y a su vez le permite a la SIDE contar con la Inteligencia Militar para hacer inteligencia interna. 

Leopoldo Moreau: “El pacto democrático se ha roto, claramente. Y la culminación de la ruptura de ese pacto es la persecución y la proscripción de Cristina Kirchner y el intento de asesinarla. A partir de ahí, este tipo de medidas o de decisiones van consolidando un Estado autoritario. Pero no solamente autoritario. Una democracia absolutamente limitada. Es una democracia ficticia la que estamos viviendo en la Argentina”.

-¿Qué mecanismo tiene hoy el Poder Legislativo para auditar si esos 55.000 millones de pesos se están usando para seguridad nacional o para otro propósito? 

-El mecanismo es precisamente la Comisión de Seguimiento de los Órganos de Inteligencia, a la que se le deben rendir cuentas de todos los gastos que realiza la SIDE, incluido lo que se llaman actividades operativas. O sea, que tienen carácter reservado o secreto. La comisión ya debería estar constituida, porque es una comisión permanente creada por ley, la única y además tiene carácter permanente, puede funcionar aún en el receso del Parlamento. Si alguien se acerca en el mes de enero y denuncia que lo está siguiendo un grupo de la SIDE o de cualquier organismo de inteligencia, y está en riesgo su privacidad, su libertad, etc. no se puede postergar hasta el inicio de sesiones ordinarias. 

La comisión quedó muy desarmada, acéfala, porque la mayoría o terminamos el mandato o cambiaron de Cámara. Lousteau era el presidente de la comisión, que hoy podría seguir en funciones, aunque no esté constituida nuevamente, y recibir renuncias, etc. Pero Lousteau pasó de ser senador a diputado. Ya no tiene el mismo carácter. Y el gobierno retrasa su constitución. 

 

¿Sentís que se debilita la democracia sin mayores resistencias por parte de la ciudadanía? 

Como parte de la derrota cultural que se ha sufrido en estos años, una de las consecuencias ha sido la ruptura del pacto democrático en la Argentina, que fue el que nos llevó a sancionar precisamente la Ley de Defensa Nacional para ponerle límites a las Fuerzas Armadas e impedir su intervención en la vida interna de la Argentina. Eso lo hicimos en el gobierno de Alfonsín. Y en el gobierno de Menem, también por unanimidad, sancionamos la Ley de Seguridad Nacional para hacer lo propio con las fuerzas de seguridad federales, de modo tal de que tampoco pudieran intervenir ni usar el argumento del riesgo de la seguridad interna para intervenir en la vida de las organizaciones sociales, religiosas, políticas, etc. Y también prácticamente por unanimidad, lo que demuestra la prolongación de ese pacto democrático, durante el gobierno de La Rúa, fue la sanción de la Ley de Inteligencia que este gobierno, desde que se ha roto el pacto democrático, ha cambiado en varias oportunidades mediante distintos decretos. 

Ha habido cierta reacción del Parlamento con el primer decreto que le asignaba 100 mil millones de pesos adicionales. Fue rechazado. Fue la primera vez que se rechazó un DNU en el Parlamento.

Pero el pacto democrático se ha roto, claramente. Y la culminación de la ruptura de ese pacto es la persecución y la proscripción de Cristina Kirchner y el intento de asesinarla. A partir de ahí, este tipo de medidas o de decisiones van consolidando un Estado autoritario.

Pero no solamente autoritario. Una democracia absolutamente limitada. Es una democracia ficticia la que estamos viviendo en la Argentina.

 

4Palabras 

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