Argentina / 1 marzo 2026

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Rechazo a la modificación de la Ley de Glaciares en el NOA con liderazgo de las comunidades originarias

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Con rechazo a la ley de glaciares en el NOA

El rechazo en el noroeste argentino a la intención del gobierno nacional de reformar la Ley de Glaciares, flexibilizando la protección de glaciares y áreas periglaciales para habilitar actividades productivas, particularmente las mineras, está liderado por las comunidades originarias, que advierten que los cambios que se promueven  vulnera sus derechos territoriales y el acceso al agua. El rechazo a la iniciativa oficial es acompañado por sectores académicos y organizaciones de la sociedad civil vinculadas a la defensa ambiental.

Por el contrario, los gobiernos de Catamarca, Salta y Jujuy, que se encuentran en la nómina de los “dialoguistas”, se han mostrado abiertos a acompañar el proyecto de ley, con el argumento de que dotaría de seguridad jurídica a emprendimientos de litio y cobre que aún no se encuentran activos en estas provincias. 

La Declaración de Humahuaca

A principios de febrero, luego de intensas jornadas de protesta y debates, comunidades originarias y ciudadanos de Jujuy suscribieron la Declaración de Humahuaca, documento que rechaza la propuesta de reformar la Ley de Glaciares y denuncia la desprotección en la que quedarían los numerosos periglaciares de la puna norteña. Además, recuerda que cualquier modificación que afecte sus territorios debe cumplir con el Convenio 169 de la OIT (Consulta Libre, Previa e Informada).

Otros colectivos de Salta, Catamarca y La Rioja impulsan, desde la Unión de Asambleas de Comunidades, un repudio a la iniciativa. En Catamarca, asambleas en Andalgalá y zonas cercanas a proyectos mineros (como Agua Rica/Mara) han denunciado que la reforma busca «legalizar» la actividad en áreas de ambiente periglaciar que hoy están en conflicto judicial, y en La Rioja la Asamblea de Famatina mantiene un rechazo que es histórico a actividades mineras que afecten las cuencas hídricas que abastecen a las comunidades para el consumo local y las actividades agrícolas

Al mismo tiempo, desde ámbitos académicos se han cuestionado los criterios técnicos que se esgrimen para justificar los cambios, a través de documentos elaborados por investigadores del CONICET. Además, docentes de las universidades de Salta, Jujuy y Catamarca han advertido sobre la inconstitucionalidad del intento de delegar a las provincias la facultad de decidir qué proteger y qué no, rompiendo el estándar de «presupuestos mínimos» nacionales.

Casi treinta ONG, entre las que sobresale Greenpace Argentina, con fuerte presencia en el NOA, denunciaron que la reforma implica un grave retroceso en materia ambiental, en tanto disminuye la protección de reservas hídricas, y prioriza la explotación económica de los territorios sobre criterios ambientales basadas en investigaciones con rigor científico. 

Desde arriba y desde abajo

Horacio Machado Aráoz (Universidad Nacional de Catamarca), investigador de Conicet del equipo de Ecología Política del Sur, diferencia el proceso de sanción de la actual Ley de Glaciares del intento por modificarla. “Mientras que la sanción de la actual Ley de Glaciares es un logro popular –sostiene en diálogo con 4Palabras-, una iniciativa legislativa que nació desde abajo y desde afuera del poder institucional y que, mediante procesos de movilización popular, de ejercicio de la democracia participativa, halló eco en ciertos legisladores (Marta Maffei, la gran impulsora, pero también Daniel Filmus que en su momento jugó un papel articulador clave) que permitieron finalmente su sanción, ahora estamos en un proceso inverso. Como cuando la entonces presidenta CFK vetó inicialmente la ley, ahora, quienes vienen contra la ley son los mismos intereses corporativos extractivistas que quieren expandir su frontera de explotación mineral”. “La actual iniciativa de reforma es un proyecto desde arriba, desde actores concentrados con intereses estrictamente financieros y ultra-minoritarios, que busca arrasar una legislación construida y lograda desde abajo”, agrega. 

Casi treinta ONG, entre las que sobresale Greenpeace Argentina, con fuerte presencia en el NOA, denunciaron que la reforma implica un grave retroceso en materia ambiental, en tanto disminuye la protección de reservas hídricas, y prioriza la explotación económica de los territorios sobre criterios ambientales basadas en investigaciones con rigor científico.

Además, Machado reflexiona que existe un antagonismo entre dos criterios, “el de la rentabilidad versus el de la habitabilidad. Quienes buscan voltear la ley, ven los territorios desde la óptica no sólo reduccionista sino anacrónica de obtención/extracción de la máxima rentabilidad potencial (…) La habitabilidad no es un dato geográfico; es una producción sociohistórica. Las economías de subsistencia (prejuiciosamente estigmatizadas como ‘pobres’) pueden no ser tan rentables y nunca llegarían a los niveles de rentabilidad (de corto plazo) de actividades extractivas, pero sí son altamente redituables para el sostenimiento de la vida. Y altamente redituables a mediano y largo plazo”.

Manuel Fontenla (Universidad Nacional de Catamarca), doctor en Estudios Sociales de América Latina, defiende la actual ley de Glaciares pero advierte que la norma, como la Ley de Bosques, no se cumplen “en lo más mínimo”. “Entonces hay un desfasaje muy grande entre la percepción que la sociedad e incluso el activismo tiene de la importancia de la ley y lo que después ocurre –le dice a 4Palabras-. A mí me parece que algo interesante para pensar o analizar es por qué ahora que el gobierno quiere modificar la ley de glaciares todo el mundo sale a defenderla, pero después lo cierto es que nadie la aplica, nadie la respeta. En general con las leyes ambientales pasa mucho eso”.

 

Los glaciares en las provincias del NOA

Según el Inventario Nacional de Glaciares (ING) de Argentina, realizado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, Catamarca tiene 986 glaciares y periglaciares, Salta 868, La Rioja 647 y Jujuy 338.

El inventario distingue entre glaciares (masas de hielo permanente) y geoformas periglaciares (principalmente glaciares de escombro, que son mezclas de hielo y roca). En el noroeste argentino (NOA), debido a la aridez, los glaciares de escombro son mucho más comunes que los glaciares de «hielo limpio».

 

4Palabras




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