Argentina / 29 mayo 2026

temperature icon 14°C
Edit Template
  • Inicio
  • /
  • Política
  • /
  • Súper RIGI, etiquetado frontal, apuestas online y patentes: a quién le sirve cada ley que impulsa el gobierno

Súper RIGI, etiquetado frontal, apuestas online y patentes: a quién le sirve cada ley que impulsa el gobierno

Paradoja oficial: mientras el gobierno impulsa una ley de lobby para transparentar las gestiones ante funcionarios, avanza en el Congreso un paquete de proyectos a la medida de grandes corporaciones energéticas, alimenticias, tecnológicas y del juego online, sembrando dudas sobre las verdaderas intenciones de la reforma.

Compartir:

Compartir:

caminos ley de lobby

El chiste se cuenta solo. El mismo día que el gobierno envió al Congreso un proyecto de ley para crear un registro de lobbistas que se reúnan con funcionarios o legisladores, se acumularon con la firma del presidente Javier Milei iniciativas que responden a intereses corporativos muy identificados: el Súper RIGI, que beneficia a los magnates de Silicon Valley –justo cuando Peter Thiel ya anotó a sus hijos en colegios porteños–; la derogación de la ley de Etiquetado Frontal –un pedido histórico de las alimenticias, como las reunidas en la COPAL–; y una ley de ludopatía, que no restringe la publicidad en redes, medios y camisetas de fútbol de las casas de apuestas online. A esos textos se suman los que ya tienen recorrido parlamentario, como el límite a las zonas frías –que favorece a las energéticas del dueto Manzano-Mindlin–, al acuerdo de patentes con Estados Unidos –el PCT que pidieron cambiar las farmacéuticas–, y la ley de inviolabilidad de la propiedad privada –que facilita la compra de tierras para los extranjeros–. 

Viene la ley de lobby y los tres proyectos restantes son lobby. Lo hacen a propósito, porque van a enfocar el lobby en Greenpeace, las organizaciones LGBT y Amnistía”, resumió un diputado opositor atento a la letra chica de cada proyecto. Del otro lado de la vereda, una diputada libertaria que sabe defender los proyectos oficialistas en comisiones, planteó: “Todo es para darle seguridad jurídica a las inversiones. Si acá lo que hace falta es plata”.

 

Súper RIGI: la alfombra roja tecnológica

El Súper RIGI es, en esencia, el RIGI original pero extendido y apuntado hacia las “industrias del futuro”: inteligencia artificial, semiconductores, baterías de litio, biotecnología avanzada, vehículos eléctricos, paneles solares. Los proyectos deben superar los mil millones de dólares de inversión para adherirse, y a cambio reciben estabilidad fiscal y regulatoria por 30 años, libertad cambiaria progresiva y reducción de contribuciones patronales al 10% para los nuevos empleos generados.

El origen del proyecto no se disimula demasiado. La visita de Peter Thiel –fundador de PayPal y Palantir, el hombre detrás de buena parte del ecosistema de vigilancia de datos de Silicon Valley– a Buenos Aires dejó dos pedidos concretos: desregulación total para instalar datacenters y acceso a minerales críticos. “Ojalá vengan muchos millonarios a invertir en el país”, comentó un funcionario nacional ante la consulta si el proyecto de Súper RIGI responde a los intereses del tecnofascista. 

El gobierno ya está armando una lista de funcionarios para que expongan la semana que viene en un plenario de comisiones en la Cámara de Diputados. Será el puntapié inicial del debate, donde será clave el rol de los gobernadores aliados, que en definitiva luego deberán adherirse al Súper RIGI para que las tecnológicas se instalen en sus territorios. “La primera será una reunión informativa, con algunos funcionarios. Como para arrancar y ver qué onda”, señaló una de las fuentes consultadas.

 

Etiquetado frontal: los octógonos en jaque

El proyecto solo tiene un artículo: propone la derogación completa de la ley 27.642, que obliga a estampar octógonos negros de advertencia en alimentos con exceso de azúcar, sodio, grasas saturadas o calorías. La iniciativa ingresó al Senado con la firma de Milei, el jefe de gabinete Manuel Adorni y el ministro de Salud Mario Lugones, con el argumento de que los parámetros nutricionales de la Organización Panamericana de la Salud generan “distorsiones” en productos de características diversas.

La Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios y Bebidas (COPAL) lleva años pidiendo exactamente esto. La presión fue tan sostenida que incluso trascendió el ida y vuelta de reuniones reservadas: antes de la versión oficial ya se había conocido un proyecto similar de los diputados Daiana Fernández Molero (PRO) y Alejandro Bongiovanni (LLA). Más de 300 organizaciones de salud rechazaron el proyecto en un documento conjunto. Los científicos del CONICET y ANMAT advirtieron que eliminar el etiquetado implica quitarle a la población su herramienta más eficaz para tomar decisiones de consumo informadas.

“Viene la ley de lobby y los tres proyectos restantes son lobby. Lo hacen a propósito, porque van a enfocar el lobby en Greenpeace, las organizaciones LGBT y Amnistía”, resumió un diputado opositor atento a la letra chica de cada proyecto.

 

Ludopatía: regular sin molestar

El proyecto oficial de ludopatía se presenta como un “marco normativo integral” para la prevención de adicciones y el combate a plataformas ilegales. Lo que no hace es tocar la publicidad de las apuestas legales. Las casas de apuestas online pueden seguir apareciendo en camisetas de fútbol, en el corte de los programas de streaming, en el feed de Instagram de los adolescentes y en los spots televisivos de horario pico. El proyecto solo veda que esas publicidades estén “protagonizadas por menores” o “asocien las apuestas con el éxito económico”. 

“Lo único que hace es proteger el negocio del juego en línea”, sintetizó el diputado Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, que ya impulsó un proyecto más restrictivo en el Congreso pero que perdió estado parlamentario. 

Según medios especializados, el mercado de apuestas online en Argentina facturó alrededor de US$1.570 millones en 2025 y la proyección para 2026 es de US$1.720 millones. Para este año, con el Mundial en juego, algunos analistas estiman que el mercado total de gambling (online más físico) puede rozar los US$4.700 millones. La base de usuarios ronda los 4,6 a 4,8 millones de personas, mayoritariamente adultos jóvenes que apuestan desde el celular –más del 70% de las transacciones es mobile, una proporción que supera a la mayoría de los mercados europeos–.

 

Zonas frías: el gas que se va

La readecuación del Régimen de Zonas Frías ya obtuvo media sanción en Diputados con 132 votos afirmativos y ahora espera el avance en el Senado. El proyecto retira el subsidio al gas para las provincias incorporadas en la ampliación de 2021 –que incluyó a buena parte del centro del país– y lo circunscribe a los hogares de menores ingresos que se inscriban en el nuevo régimen de subsidios energéticos focalizados. El ahorro fiscal proyectado supera los $272.000 millones.

El reverso del ahorro del Estado es el beneficio para las distribuidoras. La ley de zonas frías limpia el balance de las eléctricas y en el Congreso ven un movimiento en las acciones de Edenor y Edesur –dos empresas vinculadas a los grupos que orbitan José Luis Manzano y Marcelo Mindlin–. 

Al gobierno se le complica el panorama en el Senado porque el 25% de sus miembros son patagónicos, una región que históricamente necesita el consumo de energía para generar calor por las bajas temperaturas. El ministro del Interior Diego Santilli negoció en Diputados el apoyo de gobernadores del Norte a cambio de prometer que habrá algunos subsidios para la energía eléctrica durante el verano, pero ahora la discusión se empantanó.

 

PCT: las farmacéuticas negociaron en el camino

La adhesión al Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) forma parte de los compromisos que el gobierno de Milei asumió en el acuerdo comercial con Estados Unidos. El tratado establece que cualquier patente registrada por un país miembro obtiene validez automática por 20 años en el resto de los adherentes –lo que les facilitaría el negocio a las multinacionales farmacéuticas en el mercado local y encarecería los genéricos–.

El proyecto avanzó con un detalle clave: CILFA y Cooperala, las cámaras de laboratorios nacionales, lograron que la adhesión se hiciera “con reserva del Capítulo II”, el artículo que más los perjudicaba. El lobby fue tan eficaz que el oficialismo adoptó la posición de la industria como propia. Hoy el proyecto tiene dictamen pero el gobierno lo frenó, a la espera de señales de Washington sobre si la reserva es aceptable para el acuerdo bilateral. 

En la Casa Rosada esperan una definición para las próximas semanas. “Seguramente a fines de junio, mediados de julio, publiquen los nuevos aranceles y se aclare ahí la situación nuestra”, planteó un funcionario del Ejecutivo.

 

Propiedad privada: la tierra como negocio

La ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada –autoría de Federico Sturzenegger– ya tiene dictamen en el Senado y espera su turno en el recinto. Introduce cambios en expropiaciones, desalojos y, centralmente, en la regulación de la venta de tierras a extranjeros. El texto elimina buena parte de las restricciones de la ley de tierras vigente: solo prohíbe que Estados extranjeros y sus instrumentos directos sean titulares de dominio rural, pero agrega una cláusula de excepción para los casos en que “la operación no constituya un riesgo para la seguridad, la defensa y la soberanía nacional”. El estándar para esa excepción lo define el Ejecutivo.

Las organizaciones campesinas y los movimientos de derechos territoriales rechazaron el proyecto en bloque. “Consolidará el despojo, la extranjerización y el retroceso ambiental”, dijeron en un comunicado. La Unión de Trabajadorxs de la Tierra (UTT) denunció que actualmente hay más de 13 millones de hectáreas que están en manos de empresas extranjeras.

La intención del oficialismo es abrir el recinto del Senado para el próximo 4 de junio. Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario, tiene marcado con rojo otra fecha clave para los movimientos en el Congreso: el 11 junio comienza el Mundial.

La ley de lobby, mientras tanto, avanza en paralelo a toda esta agenda. Propone crear un registro público de reuniones entre lobbistas y funcionarios o legisladores. Quienes no se registren podrán recibir sanciones. El debate sobre quién califica como “lobbista” –si solo las ongs y los organismos de la sociedad civil, o también los estudios de abogados, las consultoras y los directivos empresariales que recorren los pasillos del Congreso– ya está abierto. La respuesta que dé ese proyecto a esa pregunta dirá, en realidad, las verdaderas intenciones de Milei.

 

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Temas relacionados

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado

Publicidades

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: