- Política
- /
- Un operativo antidroga o un circo de campaña que no molestó a las mafias
Un operativo antidroga o un circo de campaña que no molestó a las mafias
Un análisis del Operativo Tormenta Negra desplegado por el jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, como modo de posicionarse electoralmente en base a la aplicación de la represión y la mano dura contra los pobres y suponiendo que ese es el modo de congraciarse con lo que él supone es el pensamiento mayoritario de los habitantes de la capital.
- mayo 26, 2026
- Lectura: 4 minutos
Compartir:
- mayo 26, 2026
- Lectura: 4 minutos
Compartir:
Uno está tranquilo en su casa. Y de repente derrumban la puerta, irrumpen decenas de energúmenos con pasamontañas, acorazados como ninjas, con lanzagranadas y fusiles y detrás policías de civil y detrás policías uniformados. Y después muestran tu casa en la televisión y dicen que hubo cientos de procedimientos antidroga en el Operativo Tormenta Negra que realizó el gobierno en 15 villas populares de la ciudad de Buenos Aires.
No hubo carteles de la droga atacados ni grandes narcos apresados. De los 27 encarcelados, sólo dos tenían drogas. Los 25 restantes fueron detenidos por “resistencia a la autoridad”. O sea, eran vecinos indignados por la forma que irrumpían en sus domicilios. Y entre los comercios “ilegales” clausurados había comedores populares como el ”Che, qué rico” de Villa Lugano.
En un operativo antidrogas real, los resultados son otros. Lo que hizo el gobierno de la ciudad fue un circo, un acto que denigra al electorado porteño porque fue un acto de campaña electoral. El gobierno de Jorge Macri busca un voto de odio racista. Calcula que eso es lo que representa a la mayoría de los porteños.
En el Operativo Tormenta Negra hubo esa intención de odio. Lo negro como enemigo. Y el operativo se limita a los barrios más humildes de la ciudad, son las villas donde viven “los negros”, el “villero”.
La ciudad está llena de baches porque se suspendió la obra pública, los hospitales están explotados, con escasez de insumos, de enfermeras y de médicos y con problemas estructurales, no se construyó una sola escuela nueva, ni se mejoró las que existen. Ni una estación más de subte y el tránsito es un caos. Este gobierno no hizo nada en la ciudad.
El gobierno de Jorge Macri busca un voto de odio racista. Calcula que eso es lo que representa a la mayoría de los porteños. En el Operativo Tormenta Negra hubo esa intención de odio. Lo negro como enemigo. Y el operativo se limita a los barrios más humildes de la ciudad, son las villas donde viven “los negros”, el “villero”.
Sin Ley de Alquileres, los precios duplicaron la inflación y mucha gente tuvo que buscar soluciones habitacionales a la desesperada. Se multiplicaron las personas, familias enteras, en situación de calle. Pero en vez de encarar esa problemática, el jefe de Gobierno hizo otro circo con 600 desalojos en la ciudad, incluidos hoteles populares. Fue parte de su circo electoral.
El PRO, que gobierna la ciudad de Buenos Aires, respaldó las medidas que llevaron al cierre de 22 mil empresas, pequeñas, grandes y medianas. Más de 300 mil personas quedaron sin trabajo, aunque esa cifra se triplica si se le suman los que tienen trabajos precarios, insuficientes. Cientos de miles tienen que sobrevivir como pueden en la informalidad. Y Jorge Macri lanza una campaña contra los manteros, muchos de los cuales perdieron su trabajo y encontraron esa forma de sobrevivir. Crea la enfermedad y después mata a los enfermos.
No hubo mafias desmanteladas en Tormenta Negra. Hubo vecinos pobres maltratados. Han naturalizado que se vea a los pobres como enemigos y, entonces, maltratarlos se convirtió en un argumento de campaña electoral.
Patricia Bullrich es la abanderada de la mano dura, tiene en su haber el atropello a jubilados y discapacitados y las muertes de Rafael Nahuel y Santiago Maldonado en su gestión como ministra de Mauricio Macri. En política es una oportunista que ha saltado de un partido a otro. Pero, según las encuestas, la mayoría de los porteños la prefiere. Jorge Macri quiere ganar ese espacio con sus desalojos, y operativos antivilleros y antimanteros.
Una parte de los porteños prefieren esos antecedentes a que mejoren los hospitales públicos, la educación o el transporte público. La explicación económica es que los porteños de clase media tienen medicina prepaga, automóvil y mandan sus hijos a escuelas privadas. Pero también hay un rasgo marcado de crueldad. No hubo mafias desmanteladas en Tormenta Negra. Hubo vecinos pobres maltratados. Han naturalizado que se vea a los pobres como enemigos y, entonces, maltratarlos se convirtió en un argumento de campaña electoral.
Que una sociedad considere como virtud el maltrato a otra persona, o a un grupo social, por su pobreza, es el síntoma de una enfermedad grave que los procesos civilizatorios han procurado erradicar. Colocar a los pobres en el lugar del enemigo solamente se puede entender como una forma de buscar un chivo expiatorio y convertirlo en la razón de todos los males, en especial aquellos que se originan en la desigualdad y la injusticia: “la plata que nos falta y la que nos saca el gobierno va para los vagos que prefieren no trabajar”. Los “vagos” son los pobres, que son pobres porque no quieren trabajar.
En los últimos años, los sectores que han hecho fortuna, han sido los grandes capitales, bancos y grandes empresas que se favorecieron con el endeudamiento externo y se llevaron la plata afuera. Allí está la plata que nos sacan a todos, y es la verdadera causa de muchos problemas, así como el origen del discurso antipobre (no antipobreza) con el que han saturado las redes y el discurso de los medios hegemónicos.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



