Argentina / 10 julio 2026

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Cuando la calle habla, el palacio tiembla

Ni protocolos absurdos ni censuras pudieron frenar el sentir popular por el Ni Una Menos y la partida del Indio Solari. En paralelo, el oficialismo suma derrotas parlamentarias y Macri se reúne con Galperin en Colonia, mientras el gobierno reza para que ruede la pelota y tape la profundización del ajuste.

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Imagen ilustrativa de Plaza de Mayo

Hola ¿cómo está? Buen domingo… aunque por imperio de la época del año el sol salga cada día más tarde y por capricho del clima en muchas partes de este querido país, insista en esconderse entre las nubes y desaparecer en manos de la neblina. Es como un reflejo de la realidad ¿vió? Y sin embargo, aquí seguimos.

No podríamos adentrarnos en lo acontecido esta semana sin mencionar dos hechos diferentes en muchos sentidos, pero ampliamente conectados: la movilización NiUnaMenos y la partida del Indio Solari. A ambos temas vamos a dedicarle un espacio en esta recorrida de los acontecimientos semanales. Pero permítame que –ya desde la introducción– le diga qué es lo que –a mi juicio– conecta los dos hechos: la irrupción de lo popular, del pueblo, en la calle. Para volcar allí y en los dos casos sus sentimientos, su sentir, sus manifestaciones y deseos, también las demandas, los reclamos y los agradecimientos. Lo hicieron las mujeres (y tantos otros que acompañaron la marcha de los feminismos y las disidencias) llorando por el femicidio de Agostina, la niña cordobesa, pero al mismo tiempo reclamando por los derechos reconocidos a partir de muchas luchas y que, sin embargo, no logran detener la muerte infame de tantas mujeres, algo que desde el poder intentan ocultar o desconocer.

La marcha de NiUnaMenos fue, sin duda, un grito de dolor, una expresión más de rebeldía frente a las injusticias. Pero a pesar de ello no faltó el color, la alegría, a caballo de demandas traducidas en propósitos colectivos, en compromisos de muchas y muchas para buscar cambios, para construir alternativas. El dolor por el femicidio de Agostina y de todas aquellas mujeres asesinadas, por su condición de tales, cada 31 horas en la Argentina (“No es una estadística. Es un ritmo”, dice Pablo Castillo) no remite a la inmovilidad, a la parálisis. Tal como quedó demostrado sigue convocando a la lucha, a la reivindicación desde la movilización y en la calle.

Permítame que, con mucho atrevimiento de mi parte, me interne también en algunas consideraciones sobre el acontecimiento político-cultural generado por el fallecimiento del Indio Solari. Lo hago pidiendo perdón a los ricoteros genuinos, a todas y todos esos que se han sentido parte de lo que es un movimiento, una ola, pero también una manera de habitar esta sociedad desde la irreemplazable vivencia de su propia historia. Por muchas razones no es esa mi historia personal, pero eso no me impide ver y admirar la incontrastable realidad de este fenómeno y de esta vivencia afincada en raíces de lo popular, quizás solo comparable con la fe maradoniana que se entrecruza y emerge en las mismas fuentes.

Ahí está la conexión entre las marchas de NiUnaMenos y el pueblo que se volcó a las calles y a las plazas para despedir a su ídolo. Con dolor, pero sin perder la alegría, consciente de la gravedad del momento y de las situaciones críticas que se viven, pero sin abandonar la esperanza y sin dejar de exponer sus propósitos de cambio. Unas, unos, todas y todos, apropiándose con absoluta legitimidad del espacio público, de las calles.

Suscribo entonces la excelente caracterización de Solari que hace el colega Néstor Leone para 4Palabras: “Profeta terrenal de paraísos perdidos y profecías lejanas pero posibles. Sensibilidad persuasiva y ligazón perdurable, de algún modo. Bastante más que magnetismo arriba del escenario, particularidades vocales, lírica hipnótica e impronta de francotirador. Partes de un todo que las excede”.

Con la salvedad y la excusa de mi parte le digo también que el Indio no se fue. Está y seguirá estando en medio de miles y miles de ricoteros que espontáneamente se volcaron a las calles y a las plazas. Sin convocatoria alguna, por propia iniciativa y convencidos de que iban al encuentro y al abrazo con otras y otros reconocidos como amigos y semejantes aunque desconociendo su nombre y su origen… porque los une la identidad de ricoteros constituida y convocada por el Indio a lo largo de su vida, con su historia, con sus canciones, con su manera de ser, también por los silencios compartidos. 

En medio de tantas desolaciones cotidianas con su arte y sensibilidad el Indio representó sentimientos, alegrías y frustraciones atravesadas en la vida de tanta gente que lo siguió por el país y sintió que su arte, su música, lo representaba. Sin pedirle nada, sin exigirle otra cosa que compartir con el de al lado la fraternidad, el mate o el choripán. También el disfrute, el pogo y la celebración. Todo en el espacio público, en la calle. Ese espacio público del que tantas veces quisieron privarlo al Indio –y de hecho lo hicieron– pero que él supo superar para, humildemente, instalarse en el corazón colectivo de los sectores populares.

Ahí está la conexión entre las marchas de NiUnaMenos y el pueblo que se volcó a las calles y a las plazas para despedir a su ídolo. Con dolor, pero sin perder la alegría, consciente de la gravedad del momento y de las situaciones críticas que se viven, pero sin abandonar la esperanza y sin dejar de exponer sus propósitos de cambio. Unas, unos, todas y todos, apropiándose con absoluta legitimidad del espacio público, de las calles. Sin perder permiso, sin prestarle atención a absurdos protocolos de seguridad que lo único que buscan es restringir la participación, impedir la libre manifestación de los sentires populares.  Paradójicamente quienes dicen hablar en nombre de la libertad son los mismos que hacen todo lo que está a su alcance –a veces lo logran– para impedir que las manifestaciones de la libertad fluyan espontánea y naturalmente. ¿Queda claro por qué este Estado a cargo de Milei no fue capaz de brindar un espacio público para despedir al Indio? Seguramente porque temen que en el espacio público, en la calle, florezcan los retoños de democracia que –a pesar de la aparente apatía y desmovilización– siguen habitando en las comunidades, en los grupos, en las organizaciones. Son los espacios que ellos quieren aplastar con represión, con censuras y con entrega de patrimonio y soberanía mediante normas y leyes revestidas de absurda y dudosa legalidad.

NiUnaMenos y las manifestaciones populares por la partida del Indio se conectaron esta semana en la calle, en el espacio público reapropiado. A no perderlo de vista en medio del desconcierto de la política y de los políticos, de la falta de organicidad de las propuestas. No existe apatía política popular cuando hay transversalidades que convocan. Quedó demostrado ahora y en las marchas por la educación, tal como lo explicó Clara Chevalier, la secretaria general de CONADU en diálogo con 4Palabras.

 

***

 

Hoy le dedicamos quizás demasiado espacio a lo expuesto antes y me queda claro que lo que usted busca aquí es información y alguna pista de análisis para su propio discernimiento. Pero nos pareció que valía la pena extendernos en lo anterior. Usted juzgará y, seguramente, nos lo hará saber. Estamos abiertos a sus comentarios y consideraciones.

Patricia Bullrich sigue tejiendo contactos para una eventual posibilidad de “mileísmo sin Milei”, una alternativa con la que también sueña Mauricio Macri, quien decidió cruzar el río para encontrarse en Colonia con Marcos Galperin.

Por más que pretenda disimularlo con distintos artilugios la crisis del oficialismo gobernante es cada vez más profunda. El jefe de gabinete Manuel Adorni no encuentra más excusas para seguir postergando su declaración jurada de bienes (dicen que espera el comienzo del Mundial para que lo que haga quedé subsumido en la avalancha futbolera). Pero cada día que pasa el daño político es mayor. Milei se mantiene firme en su respaldo, mientras el frente judicial se agita. 

Diego Spagnuolo, el extitular de la Agencia de Discapacidad, a quien también defendió el presidente, ahora rechaza colaborar con una medida judicial que busca determinar la veracidad de los audios en los que habla de coimas. Haga memoria: Spagnuolo dijo en su momento que esos audios eran falsos o construidos con IA. Si así fuera ¿no es a su favor que eso se pueda verificar técnicamente? Todo huele muy raro.

Lo sabe Patricia Bullrich y por eso la senadora –experta en el “salto político con garrocha”– se muestra también dispuesta a tomar distancia (no mucha por ahora) del oficialismo. Primero reclamó la declaración jurada de Adorni, después se apresuró a presentar la suya en forma adelantada (“no tengo nada que ocultar”) y ahora se opuso al pedido de Karina Milei para retirar de la consideración del Senado el pliego de la candidata a jueza María Verónica Michelli. La hermanísima Jefe entiende que la postulante debe ser apartada porque es la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon que sigue en La Nación el proceso judicial por presuntas estafas en el caso $Libra, en el que Karina y Javier Milei están implicados. Pato se excusó con el argumento de “objeción de conciencia” y armó tremendo lío en el bloque libertario que no solo culminó con una derrota del oficialismo y la aprobación del pliego de Michelli, sino que sepultó por ahora (no le alcanzaron los votos) el proyecto de Federico Sturzenegger sobre “inviolabilidad de la propiedad privada”. Como es costumbre Milei celebró en redes como una victoria lo que fue una derrota evidente y Bullrich salió a decir que se mantiene la unidad del bloque y que el oficialismo continuará con su ofensiva parlamentaria.

Mientras afirma esto en público Bullrich sigue tejiendo contactos para una eventual posibilidad de “mileísmo sin Milei”, una alternativa con la que también sueña Mauricio Macri, quien decidió cruzar el río para encontrarse en Colonia con Marcos Galperin, otro que ha sido libertario hasta ahora pero que no tendría escrúpulos de cambiar de bando si le garantizan sus negocios. Aunque el expresidente nunca abandonó sus aspiraciones de regresar por un “segundo tiempo”, por el momento no hay clima ni político ni empresarial que sostenga esa posibilidad.

Y en otro ejercicio de “mano dura” –antes fue “Tormenta negra”– el primo Jorge Macri lanzó la «Operación Muro», un megaoperativo publicitario presentado como de seguridad con la intención de “blindar” los accesos a CABA desde la provincia gobernada por Axel. Son 75 puntos permanentes de ingreso vehicular y peatonal sobre la avenida General Paz y el Riachuelo. Otro despropósito con objetivos de campaña. ¿Qué dirán ahora los vecinos de Vicente López, localidad de la Jorge fue intendente? ¿No se sentirán también ellos segregados?

En el peronismo continúan los movimientos “tácticos” internos, tanteos y conversaciones que –salvo los pasos que da Axel Kicillof para afianzar su candidatura– todavía no plasman en proyectos ni estrategias de cara al 2027. Sigue la disputa de “tribus” y solo hay coincidencia en defender las PASO como una alternativa y una necesidad.

Lo que sigue empantanado es la aplicación de la ley de financiamiento universitario que el gobierno se niega a cumplir a pesar de la ratificación legislativa del veto presidencial. No alcanzó tampoco la multitudinaria y transversal marcha popular de respaldo. Los voceros universitarios sostienen que el gobierno miente y que no hay negociación en curso. La Corte Suprema, que tiene el expediente en sus manos, no parece tener prisa para expedirse. Aquí hay otra fuente de conflicto.

Hay que prestarle atención también a la nueva iniciativa de Milei para la apertura irrestricta del país a la instalación de la industria de la inteligencia artificial. No en vano Peter Thiel, presidente de Palantir Technologies, decidió desembarcar y radicarse en la Argentina. Pero no es solo él.

 

***

 

Antes de terminar. Llegó el Mundial. Comienza esta semana y se va a instalar en la agenda, aunque muchos digan que “no hay clima”. Casi siempre es así… hasta que la pelota comienza a rodar. El gobierno quiere aprovechar ese clima para profundizar el ajuste. ¡Ojalá que la pasión futbolera que todas y todos llevamos dentro no nos haga perder de vista esta nueva ofensiva libertaria!

Hoy es 7 de junio. En la Argentina celebramos el día del periodista. Vaya nuestro abrazo fraterno a las y los colegas que siguen ejerciendo esta profesión con rigor ético y capacidad profesional… y a pesar de los magros salarios. Sin perder de vista que la comunicación es más que el periodismo y es un derecho humano fundamental en democracia, para que todas y todos los ciudadanos tengan la posibilidad de decir y escuchar en el espacio público. Es importante que, a falta de otra oportunidad, este derecho sea reivindicado y reafirmado en esta ocasión. La comunicación es un derecho humano y el espacio público no se negocia.

 

4Palabras

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