Santilli: salvar el proyecto Milei y armar su propia candidatura a gobernador en 2027
El nuevo jefe de Gabinete llega con la tarea de garantizar la relación con los gobernadores, asegurar los proyectos legislativos de LLA en el Congreso y apuntando a la reelección de Milei. Un hábil político que tampoco se desentiende de su posible candidatura a gobernador bonaerense.
- julio 1, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
- julio 1, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
“Con el Colo tenes que tener todas las defensas en alta y los instintos alertas. Te puede vender cualquier cosa”. El diputado nacional que hizo tal comentario conoce al flamante jefe de Gabinete de Javier Milei no solo por codearse en el Congreso, sino por haber acompañado su paso por la Ciudad de Buenos Aires, cuando el “Colo” fue vicejefe de Gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta entre 2015 y 2021. El comentario parece pintar parte del perfil del nuevo ministro coordinador del Gobierno, en reemplazo del caído en desgracia Manuel Adorni. Santilli llega con la promesa de sostener los puentes con los gobernadores no solo para darle al libertarios sus reformas pro-mercado, sino también para allanar el camino de su reelección.
Diego Santilli tiene una habilidad que pocos dirigentes argentinos han cultivado con tanta eficiencia: la de estar disponible justo cuando alguien necesita que esté disponible. No integró el núcleo fundador de La Libertad Avanza ni compartió la historia política de Milei. Llegó al Gobierno recién en noviembre de 2025, cuando la gestión ya tenía dos años de rodaje. Pero en poco tiempo logró convertirse en uno de los principales alfiles políticos de Karina Milei, la verdadera arquitecta de su ascenso. Así desembarcó al frente de la campaña bonaerense del año pasado, cuando la salida de José Luis Espert obligó a rediseñar sobre la marcha la estrategia electoral del oficialismo. Así fue acumulando poder dentro del gabinete. Y así terminó convirtiéndose en el cuarto jefe de Gabinete del Presidente, después de una crisis que volvió a alterar el equilibrio interno de la Casa Rosada.
La decisión de designarlo no fue de Milei sino, en los hechos, de su hermana. Karina no solo tomó la decisión de expulsar a Adorni cuando su hermano todavía estaba de viaje en Madrid, sino que se encargó de tener listo el nuevo organigrama de la Jefatura de Gabinete para cuando Milei arribara a la Argentina. El detonante fue una conversación entre Bullrich y Karina que revelaba el deadline sobre el Gobierno: si no se iba, el Senado lo iba a echar.
El propio Milei explicó la elección sobre Milei en términos que suenan más a diagnóstico que a elogio: «Gran parte del trabajo tiene que ver con trabajar con los gobernadores y requiere de un músculo político. Santilli es un gran trabajador que conoce bien el oficio político.» Y anunció que fusionará el Ministerio del Interior con la Jefatura de Gabinete, porque es un área que, en sus palabras, «debe desarrollar mucho músculo político». Santilli, así, concentrará bajo un mismo paraguas las funciones de primer ministro y la articulación con las provincias, replicando el esquema que implementó Guillermo Francos, su antecesor más exitoso en ese cargo.
La decisión de designar a Santilli no fue de Milei sino, en los hechos, de su hermana. Karina no solo tomó la decisión de expulsar a Adorni cuando su hermano todavía estaba de viaje en Madrid, sino que se encargó de tener listo el nuevo organigrama de la Jefatura de Gabinete para cuando Milei arribara a la Argentina.
La ceremonia de este martes en el Salón Blanco de la Casa Rosada fue, ante todo, una puesta en escena. Catorce gobernadores estuvieron presentes: Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Vidal (Santa Cruz), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires) y Martín Llaryora (Córdoba). Ninguno de ellos estaba obligado a ir. El hecho de que fueran fue la primera señal política concreta del nuevo jefe de Gabinete: que el vínculo con las provincias, dañado por meses de parálisis legislativa y el ruido del escándalo Adorni, tiene margen para recomponerse.
No fueron convocados los gobernadores peronistas Axel Kicillof (Buenos Aires), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gildo Insfrán (Formosa). El mapa de la jura es también el mapa de lo que el oficialismo considera su territorio negociable, y el que no.
En la previa del acto oficial, Santilli encabezó encuentros con el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, y con el mandatario de San Juan, Marcelo Orrego. Antes de jurar, ya estaba trabajando. La imagen que clausuró la ceremonia fue, a su manera, igualmente elocuente: luego del juramento, Milei y Santilli se fundieron en un emotivo abrazo, al cual se sumó también un visiblemente emocionado Adorni. El triple abrazo entre el Presidente, el entrante y el saliente fue una postal de transición calculada para comunicar que no hay ruptura, que la caída de Adorni fue ordenada, que el Gobierno puede absorber la crisis sin acusar el golpe.
Karina Milei, Patricia Bullrich y Diego Santilli son los tres ganadores de la caída en desgracia de Adorni. Cada uno capitalizó de manera distinta. Karina refuerza su lugar como la verdadera conductora operativa del Gobierno: fue ella quien movió las fichas, eligió al sucesor y diseñó el nuevo organigrama. Bullrich, que encabeza el bloque de senadores libertarios, se posiciona como la voz parlamentaria del oficialismo con renovada energía: «Vamos a acompañarte desde el Congreso para estar a la altura del cambio que eligieron los argentinos. Si queremos cambiar el país de verdad, teníamos que dejar de lado las distracciones y discutir las leyes importantes que impulsa el Presidente», escribió en X apenas conocida la designación. Santilli, en tanto, llega como el articulador: el hombre que habla con todos sin pertenecer del todo a ningún lado, que conoce el Congreso, que tiene el teléfono de los gobernadores y que sabe, como pocos, cuándo ceder y cuándo resistir.
Lo acompañará como vicejefe de Gabinete Ignacio Devitt, hasta ahora secretario de Asuntos Estratégicos. Gustavo Coria, hombre del riñón santillista, continuará como secretario de Interior. La estructura replica, en lo formal, el esquema de la era Francos.
La agenda que no da espera
Los proyectos presentados desde marzo tuvieron un derrotero obstaculizado: reforma electoral, zonas frías, lobby, Ley Hojarasca, inviolabilidad de la propiedad privada, salud mental y Súper RIGI son algunos ejemplos. Santilli tiene mandato para destrabarlos todos, pero el calendario es ajustado y las semanas previas al receso invernal son pocas. Y en el medio aún rueda la pelota del Mundial.
La primera prueba será en el Senado, donde La Libertad Avanza buscará convocar a una sesión ordinaria la próxima semana. El temario incluye el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada –que incorpora modificaciones sobre la compra de tierras por parte de extranjeros, además de reformas en materia de desalojos, expropiaciones y manejo del fuego–, varios pliegos judiciales y la Ley Hojarasca, que deroga unas 70 normas consideradas obsoletas por el Ejecutivo.
La reforma electoral –la eliminación de las PASO para 2027 y el corte del financiamiento estatal para campañas– es el proyecto más cargado políticamente y el que más resistencias enfrenta. Una vez que pase la fiebre del Mundial durante el segundo semestre, el oficialismo apuntará sus cañones a una reforma electoral profunda. La Casa Rosada sabe que sin PASO, el mapa de candidaturas de 2027 cambia radicalmente: LLA podría ir a internas cerradas y el peronismo quedaría sin su principal instrumento de oxigenación interna.
El Colo y la Provincia
Hay un dato que atraviesa toda la designación de Santilli como un subtexto que nadie en el oficialismo menciona en voz alta pero todos calculan: se erige como uno de los potenciales candidatos a gobernador de la provincia de Buenos Aires. Cristian Ritondo, jefe del bloque PRO en Diputados, afirmó abiertamente que Santilli es su «candidato a gobernador» y pidió construir un frente amplio con todos los sectores que busquen «terminar con el populismo» en el distrito.
Santilli esquivó el tema con la fórmula de protocolo que usan todos los que están pensando exactamente en eso: «Hoy tengo la cabeza puesta en seguir con las reformas y llevar la decisión del Presidente a cada rincón del país». La Jefatura de Gabinete, entonces, es también una plataforma. El diputado que dijo que con el Colo hay que tener las defensas en alta puede que no estuviera pensando solo en el presente.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Publicidades
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



