- Inicio
- /
- Internacional
- /
- Marcha del Silencio en Uruguay: jóvenes toman la posta en el reclamo por los desaparecidos
Marcha del Silencio en Uruguay: jóvenes toman la posta en el reclamo por los desaparecidos
La 31º Marcha del Silencio movilizó a más de 100 mil personas bajo el lema "¿Dónde están?". El histórico reclamo por los 205 detenidos desaparecidos mostró una fuerte renovación generacional al unir a las juventudes de los principales partidos políticos. En diálogo con 4Palabras, Fernando Pereira, Victoria Sequeira y Nilo Patiño destacan el valor de la movilización social.
- mayo 21, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
- mayo 21, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
Bajo la bandera del fin a la impunidad, decenas de miles de personas coparon la 18 de Julio, la principal avenida de Montevideo en la 31º Marcha del Silencio. El pedido de respuestas por los 205 detenidos desaparecidos movilizó a un país entero y consolidó un legado que ya está en manos de las nuevas generaciones.
Este miércoles, Uruguay volvió a marchar en silencio. Lo que comenzó hace tres décadas como el reclamo de un grupo de madres y familiares, hoy es una movilización masiva y federal que cruza todo el país. Este año, bajo la consigna «30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y hoy. Exigimos respuestas. ¿Dónde están?», los familiares exigieron de forma directa al presidente Yamandú Orsi a dar una orden firme a las Fuerzas Armadas para entregar información certera sobre el paradero de los restos de los desaparecidos, luego de que la Institución Nacional de Derechos Humanos elevara a 205 los casos investigados.
En un país de tres millones de habitantes, la movilización superó las 100 mil personas. La fisonomía de la marcha cambió con los años: ante el inexorable paso del tiempo, hoy solo quedan tres madres activas (una de ellas se movilizó con 102 años), pero el reclamo fue abrazado de forma masiva por la juventud.
Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio, subrayó la carga emocional que sostiene este movimiento a lo largo de las décadas: “Muchas veces un silencio atronador puede más que un millón de palabras. Treinta años hace que decenas de miles de uruguayos y uruguayas marchamos en la búsqueda de 205 desaparecidos. La búsqueda de la verdad, la memoria y la justicia ha logrado cruzar distintas generaciones de uruguayos y uruguayas que, conmovidos, marchan por 18 de julio y atraviesan la ciudad”.
Ante la consulta de 4Palabras, Pereira apunta además contra quienes mantienen el pacto de silencio: “Preguntar con fuerza y con firmeza dónde están aquellos que saben la verdad, los dictadores, aquellos que torturaron, desaparecieron, asesinaron y que tienen la verdad secuestrada. Estas marchas son también una forma de entender que la emocionalidad es tan importante para la búsqueda, para mantener vivo temas que son esenciales para construir el futuro de una nación”.
El crecimiento de la movilización fuera de la capital es uno de los fenómenos más potentes de los últimos años. Victoria Sequeira Rodríguez, integrante del colectivo Jacarandá Cultura de la Memoria e hija de una expresa política, marchó en Piriápolis (Maldonado) y pone el foco en la renovación generacional: “Cada año la marcha es más grande y más federal, se expande en todas las ciudades del país. Somos una sociedad envejecida, así que nos reconforta mucho que se sumen las nuevas generaciones y que garanticen que el legado va a seguir más allá de nosotras, eso emociona muchísimo y es una señal política muy fuerte”.
“Cada año la marcha es más grande y más federal, se expande en todas las ciudades del país. Somos una sociedad envejecida, así que nos reconforta mucho que se sumen las nuevas generaciones y que garanticen que el legado va a seguir más allá de nosotras, es una señal política muy fuerte”, dice Victoria Sequeira Rodríguez, integrante del colectivo Jacarandá Cultura de la Memoria.
Un hecho histórico que marcó la jornada fue ver marchar juntas a las juventudes de los tres principales partidos políticos del país (el Frente Amplio, el Partido Nacional y el Partido Colorado), sumado a una vigilia organizada por estudiantes de secundaria.
En diálogo telefónico con este medio, Nilo Patiño, integrante de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos (sobrino de Luisa Cuesta y primo de Nibio Ariel Melo Cuesta, secuestrado en 1976 en Buenos Aires), analiza el impacto de esta presión social: “Es una acumulación de años y se va sumando cada vez más gente, en especial jóvenes. Es extraordinario lo que pasó y el fruto de la enorme virtud del legado de las primeras Madres”.
Patiño es categórico al señalar que los logros judiciales de los últimos años fueron una conquista de la calle: “La justicia llegó por esa sociedad movilizada”, afirma. Destaca la creación de la fiscalía especializada como un avance clave.
Ante las demoras en las investigaciones y la inacción oficial, Sequeira apunta a la falta de políticas públicas de los sucesivos gobiernos del Frente Amplio, denuncia las trabas persistentes para acceder a la documentación clave y afirma que sigue existiendo un profundo temor gubernamental a ser desautorizados por las fuerzas armadas y los viejos poderes represivos que aún retienen la verdad. Pero Patino y Sequeira confían en la fuerza de la movilización social, en especial de los jóvenes, para avanzar contra la impunidad. “El núcleo de Familiares es pequeño, pero la convocatoria a las marchas tiene una enorme repercusión social y esa es la principal arma que tenemos para seguir reclamando memoria, verdad y justicia”, sostiene Patiño.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Publicidades
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



