El sindicalismo mira el 2027: la CGT busca consolidar su liderazgo y tensiona con el PJ
La dirigencia sindical ya se proyecta en el escenario electoral e intenta ocupar un espacio en las decisiones. Algunos sectores juegan con Axel Kicillof y todos buscan mayor visibilidad en los reclamos y las demandas que presentan otros sectores de la sociedad.
- agosto 14, 2026
- Lectura: 3 minutos
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Las elecciones presidenciales están a la vuelta de la esquina. Si el Gobierno no logra suspender las PASO (cada día pierde algo de chances), en exactamente un año se estará votando. El sindicalismo acelera sus pasos para incidir en los candidatos que busquen derrotar a Javier Milei. Cada sector juega sus fichas y la CGT sube el perfil para exigir una silla en la mesa de discusión.
Existe un viejo anhelo del sindicalismo argentino: sentarse en la mesa de decisiones del país. En cada elección reclaman, al menos, una mayor representación en las listas de quiénes piden su apoyo, pero siempre se quedan con gusto a poco. Ni siquiera el peronismo los pone en un lugar destacado. Para el 2027 quieren que sea distinto.
Jorge Sola, uno de los secretarios generales de la Confederación General del Trabajo (CGT), lo dejó clarito hace unos días: “No se trata de golpear la puerta y esperar que te la abran, hay que patearla y entrar”. El mensaje estaba dirigido a la conducción del Partido Justicialista (PJ) y en especial a los sectores de Cristina Kirchner y Axel Kicillof. “Hace muchísimo tiempo que el peronismo no nos convoca a discutir las políticas que necesitamos para transformar la Argentina”, recriminó.
Parece que el mensaje no llegó. La CGT no fue invitada a la cumbre del martes pasado entre Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa, gobernadores peronistas y los jefes de bloque de Unión por la Patria. Tampoco llama la atención. Hace tiempo que la otrora “columna vertebral del movimiento” no define candidatos ni programas. Por ahora, da la impresión que la historia se volverá a repetir.
Dentro de Azopardo 802 se mueven para que no vuelva a pasar. Si les dieran a elegir entre Cristina y Axel, seguramente elegirían al gobernador bonaerense, pero la interna recurrente les fastidia. Ven cómo una alternativa peronista se debilita en ese bucle, y el sindicalismo sigue perdiendo poder frente al gobierno de Javier Milei, con quien no logran un vía de diálogo. De las promesas de Diego Santilli (oh, sorpresa), solo quedan en eso, promesas. Por eso, se mueven para salir del bucle por arriba.
Este sindicalismo a lo Gandhi apuesta por levantar el perfil público y armar su propio programa político. En las últimas semanas aumentaron su presencia en diferentes movilizaciones contra el gobierno. Acompañaron a jubilados y a quienes rechazaban la ley de Tierras y Manejo del Fuego, hicieron peregrinación por el día de San Cayetano y preparan otras marchas más.
Golpear la puerta y entrar
Cómo piensan traducir la frase de Sola no está claro, pero seguramente no será de modo literal. En los diez meses que lleva el actual triunvirato cegetista, el institucionalismo ha sido una de sus características. Han hecho paros, reclamos, marchas, presentaciones judiciales, pedidos de reunión, pero las acciones directas fueron medidas, prolijas, siempre lejos de las piedras que se han tirado al Congreso. Un importante dirigente docente de la CGT le explicó a 4Palabras que no hacían paro porque eran respetuosos de la ley y hoy la esencialidad de la educación vuelve impracticable el cese de tareas.
Este sindicalismo a lo Gandhi apuesta por levantar el perfil público y armar su propio programa político. En las últimas semanas aumentaron su presencia en diferentes movilizaciones contra el gobierno. Acompañaron a jubilados y a quienes rechazaban la ley de Tierras y Manejo del Fuego, hicieron peregrinación por el día de San Cayetano y preparan otras marchas más.
La novedad fue el anuncio de la CGT de una marcha el 20 de agosto al Ministerio de Economía para visibilizar el endeudamiento de las familias trabajadoras. Si bien lo venían mencionando, no lo ponían en el podio de preocupaciones. Los últimos datos fueron una bomba difícil de ignorar. La respuesta del gobierno sólo empeoró las cosas. La central obrera levanta la bandera de los endeudados y busca liderar un reclamo que está lejos de terminarse.
En paralelo, preparan un programa político propio que piensan llevar a cada candidato, incluso no peronista, para discutirlo y ponerlo sobre la mesa. Todavía no se conocen detalles, pero sí algunos puntos. La industria, el desarrollo, una mayor presencia del Estado y la revisión de la reforma laboral serán de la partida.
Los sindicatos con Axel
Más allá de las críticas a la interna Cristina-Axel, muchos dirigentes sindicales ya eligieron un bando. El miércoles partidarios del gobernador se reunieron en CABA para avanzar en el armado de cara a las elecciones del 2027. Hubo fuerte presencia de la CGT y las dos CTA.
“Axel 2027”. La consigna de la reunión no daba lugar a dudas. Quienes fueron mostraron su preferencia. Entre los dirigentes sindicales, estuvo Maia Volcovinsky (secretaria adjunta de la UEJN y titular de Derechos Humanos de la CGT). No es un dato menor. Es una persona con incidencia dentro de Azopardo y sonó hasta último momento para ocupar un lugar en el triunvirato.
De las CTA participaron dirigentes de segundo rango, pero muy cercanos a los máximos referentes de las centrales. Estuvo Agustina Panissa (secretaria general adjunta de ATE Capital) y Monona Gutiérrez (secretaria general de la UTE), entre otros.
La reunión estuvo encabezada por el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica bonaerense, Augusto Costa, referente del espacio Kilómetro Cero y del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en CABA.
Según informaron a Ámbito Financiero desde el MDF, los dirigentes coincidieron en la necesidad de «articular una alternativa política sólida que devuelva la expectativa de desarrollo y bienestar a las vecinas y vecinos porteños, reconociendo en la figura del gobernador bonaerense un liderazgo con capacidad demostrada de gestión y transformación».
No son pocos los dirigentes sindicales que ven a Axel Kicillof como el candidato natural del peronismo. Si logran convertirse en un actor clave para decidirlo está por verse.
@gonmagliano
4Palabras
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Frente a esa pérdida de terreno en la batalla de las ideas, al Estado solo le quedó el recurso de la respuesta defensiva y la intervención represiva sobre la plaza pública. El “problema comunicacional” radicó, en realidad, en que habían quedado al desnudo de los objetivos reales del proyecto.
Este cambio en la percepción social se palpa en las mediciones de la opinión pública que muestran la aceleración del desgaste. Un estudio elaborado de manera conjunta por las consultoras TresPuntoZero y Alaska revela que solo el 32,2% de la población aprueba la gestión libertaria, mientras que la desaprobación trepa al 64,8%. La administración Milei atraviesa su punto más bajo desde el inicio del mandato. La necesidad de exhibir resultados concretos en la calidad de vida cotidiana se vuelve determinante, pero el costo de vida y la caída de los ingresos continúa figurando entre los factores de mayor preocupación social. El 2.9% del alza de la inflación de julio que registró la Ciudad de Buenos Aires debería hacer sonar las alertas gubernamentales. Ya ni hablar de los indicadores de consumo, empleo, actividad económica.
El último relevamiento de Management & Fit expone la perspectiva ciudadana sobre la continuidad del proceso político. Ante la hipótesis de comicios presidenciales inmediatos, un 57% de los encuestados sostiene que definiría su voto en función de un cambio integral de políticas y de equipo de gobierno. Sólo un 16,1% se inclina por mantener sin modificaciones el esquema vigente; y un 23,7% optaría por una continuidad con matices o correcciones.
Los diagnósticos de la consultora Zuban Córdoba también confirman esta tendencia de rechazo, ubicando la desaprobación general en un 65,3% y la aprobación en un 33,4%, con una imagen negativa del presidente que alcanza el 61%. En ese mismo estudio, un 61,9% de los consultados manifiesta la intención de optar por una alternativa política hacia el año 2027.
El desgaste se extiende a los posicionamientos de política exterior. Un 70,5% de los consultados desaprueba las confrontaciones verbales dirigidas hacia la figura presidencial de Brasil, frente a un escaso 20% que las respalda. De forma previa, cerca del 80% de la sociedad se había manifestado favorable a fijar restricciones a la adquisición de suelo nacional por parte de capitales extranjeros. Esos números anticiparon el desplome de la propuesta oficialista en el debate público.
El repliegue del gobierno no implica la ausencia de herramientas para disputar la permanencia en el poder. La retención de capacidades institucionales, la administración de las transferencias discrecionales a las provincias, los acuerdos con actores del sector financiero y mediático o el alineamiento automático con Donald Trump siguen siendo factores de peso. Pero la pérdida de expectativa en amplios sectores —incluidos aquellos segmentos juveniles golpeados por la reducción del empleo formal y las restricciones presupuestarias en el ámbito universitario— impulsa la búsqueda de modificaciones en el tablero electoral, orientadas a alterar las reglas de participación y suspender las PASO.



