Contaron la vida del Papa León XIV en microcapítulos y superaron el millón y medio de reproducciones
Un grupo de jóvenes creó una producción audiovisual que narra la vida de Robert Prevost en episodios breves en Instagram. Se publicó en las redes oficiales de la visita del Papa a Argentina y de la Conferencia Episcopal y superó el millón y medio de visitas. Un gorro típico de Perú como “anticipatorio” de la conexión que iba a tener con el país; una vecina que predijo que sería Papa cuando era apenas un niño, y un perfil de su madre.
- noviembre 6, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
- noviembre 6, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
Contar la historia de un papa en el universo de las redes sociales exige equilibrar la brevedad con el rigor histórico, la precisión. Con esa premisa, apenas conocida la noticia de la visita de León XIV al país, un equipo de diez jóvenes trabajó durante seis meses para llevar la vida y obra del papa León XIV al formato de microcapítulos. La propuesta, impulsada por la productora del Centro de Comunicación Nuestra Señora de Luján –institución con trayectoria en medios radiales desde 1986–, buscó acercar la figura de Prevost al público digital mediante contenidos abiertos y de libre distribución. Una búsqueda genuina por aggiornarse al mundo digital por parte del universo católico.
El proyecto comenzó su etapa de guión e investigación formalmente en julio, y debió resolver desde el inicio el problema del volumen documental: un “proceso desafiante” por la cantidad de material y “la necesidad de adaptar los hechos a una estructura narrativa coherente”, explica Carola Brandariz, periodista e investigadora del proyecto.
El trabajo de investigación y selección para las plataformas digitales requirió “aplicar técnicas específicas” para captar la atención de los usuarios de redes en los primeros segundos de reproducción. Andrés Brandariz, guionista del proyecto, explicó que “lo fundamental era encontrar una narrativa que explicitara su relevancia dentro del mundo de hoy”, y “trabajar bajo la responsabilidad de darlo a conocer después de un personaje histórico como Francisco, muy querido y reconocido por el público argentino”.
Para lograr mantener el interés de la audiencia, el equipo diseñó una estructura enfocada en “la retención” desde el comienzo. Los «ganchos» de los primeros segundos fueron anécdotas atractivas, datos memorables y accesibles, como el hecho de que cuando tenía cinco años, una tía le regaló un “chullo”, un gorro típico de Perú que se incluyó como “anticipatorio” de la conexión que iba a tener con el país; el archivo de una nota en la que una vecina le había dicho que sería Papa cuando era apenas un niño; o el perfil de su madre, quien contaba con formación universitaria.
La propuesta abarcó desde la infancia del pontífice hasta su primer año de papado. Entre los aspectos destacados se incluyó su condición de ser el primer papa estadounidense con una extensa vivencia en Perú –país del cual también posee la nacionalidad–, un vínculo que el equipo consideró clave para acercar su figura a la audiencia latinoamericana.
Andrés Brandariz, guionista del proyecto, explicó que “lo fundamental era encontrar una narrativa que explicitara su relevancia dentro del mundo de hoy”, y “trabajar bajo la responsabilidad de darlo a conocer después de un personaje histórico como Francisco, muy querido y reconocido por el público argentino”.
Desde el punto de vista técnico y logístico, la producción demandó seis meses de desarrollo total, incluyendo tres meses de guión y edición directa. Uno de los mayores obstáculos fue la búsqueda de archivo inédito de su etapa en Perú durante la década de 1980, tarea asumida por Belén Saitua. Además, la conducción, supervisión y revisión teológica estuvo a cargo del profesor de teología y creador de contenido Tomás Berlín, lo que permitió mantener la precisión conceptual en cada capítulo.
Según Andrés Brandariz, el proceso de compilar el archivo fue uno de los aspectos más arduos de la producción, y “no escatimamos en imágenes de todo tipo y color, que debían acompañar el relato”.
En relación con el enfoque Carola Brandariz remarca: «Si bien pensamos desde las exigencias del formato y las lógicas de las redes, nunca pretendimos que fuera algo ‘viral’, sino que buscábamos que la gente que lo viera aprendiera algo nuevo sobre el Papa y pudiera recordarlo. Nos interesaba que funcionara como un material de archivo más duradero también” y agrega: “Fuimos rigurosos con los datos y con el lenguaje, cuidamos las palabras para que fueran precisas”.
La respuesta del público y la repercusión institucional superaron las expectativas del equipo. Juan Ignacio Sepúlveda Morán, coordinador del proyecto, asegura que “la recepción fue excelente”: la serie de León XIV se publicó en las redes oficiales de la visita del Papa a Argentina (@elpapaenarg) y tanto la Conferencia Episcopal, las sedes de la visita, como varias diócesis del país y numerosos evangelizadores digitales de Argentina, Uruguay y Paraguay, la compartieron.
Andrés Brandariz destaca que –contra los mensajes de odio en redes– los comentarios se volvieron un espacio de intercambio de información, pedidos de oración cuando el Papa tuvo su reciente intervención médica, y una “genuina gratitud ante la labor de difusión que la serie buscaba”. “Me enorgullece haber aportado nuestro granito de arena para que una figura como la de León XIV sea más conocida en nuestro país», dice a este medio.
La serie completa permanece disponible de forma gratuita en su sitio web, canal de YouTube y redes sociales para quienes deseen replicarla.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Publicidades
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



