Argentina / 19 agosto 2026

temperature icon 9°C
Edit Template

¿Hay clubes que ya no son lo que eran?

Un repaso de la fecha 5 de la Liga Profesional. Un debate sobre la debacle y el desinterés que acechan a los “grandes” del fútbol argentino. Frente al avance de proyectos ordenados como el Instituto de Diego Flores, la mesa cuatropalabrista pone en duda el peso de las camisetas y abre la gran polémica.

Compartir:

Compartir:

Un repaso de la fecha 5 de la Liga Profesional. Un debate sobre la debacle y el desinterés que acechan a los “grandes” del fútbol argentino. Frente al avance de proyectos ordenados como el Instituto de Diego Flores, la mesa cuatropalabrista pone en duda el peso de las camisetas y abre la gran polémica.

—Parece que le sacaron el pulmotor a los “grandes” del fútbol argentino, profesor —señala Yevgeny de entrada, en la llamada clandestina internacional, sobre el repaso de la fecha 5 de la Liga de Fútbol Profesional.

—Salvo Racing, los demás pasaron de terapia intensiva a terapia intermedia —agrega el coreano Che-Cho desde la aldea fronteriza norcoreana de Kijŏng-dong, al tiempo que se come una banana pisada con miel, avena y germen de trigo.

—Según lo que arrojan los resultados, Boca empató con Platense 1 a 1; River le ganó de local a Argentinos Juniors 2 a 0; Independiente, a Lanús 3 a 1 de visitante, y San Lorenzo, en su cancha a Unión de Santa Fe por 1 a 0. Racing cayó con Banfield por 1 a 0.

La verdad es que me quedé muy caliente con Boca —rezonga el coreano, declarado hincha de Platense.

—¿Estaban para ganar, Cho querido? —mete el ruso desde el bar de Vladivostok, mientras apura su café y vodka.

—¿Te digo la posta? Sí. Estábamos para el segundo y de golpe este chico Aranda se prende, empieza a jugar de 10 clásico y lo empata. Además, ese gol que no nos cobraron por mano, mmmm… Con eso ganábamos —se desgañita Cho.

—Hay una cuestión que me está rondando en la cabeza desde hace un tiempo y la quiero tirar en esta mesa —casi que advierte Vogarín.

—Es polémico lo que voy a decir, así que agárrense —tira el ruso.

—Diga nomás, estimado Yevgeny.

—Hay equipos grandes que fueron perdiendo prestigio con el paso del tiempo. Sobre todo, desde los años 80 del siglo pasado hasta ahora, con descensos, estafas y muy malos resultados deportivos.

—Sí, todos se fueron a la B, salvo Boca —añade Cho, que raspa un zapallo cabutia y prepara agua para hervir.

—Pasan una o dos décadas sin salir campeones, como en los casos de San Lorenzo, Racing e Independiente. Funden, refunden y después refundan sus propios clubes. Se van descascarando, van quedando rezagados, arman equipos horribles, rifan a los pibes del club, pierden calidad y categoría social e institucional, mientras que otros de a poco ganan —se anima Yevgeny.

—Sí, pero Boca y River siempre ganan —retruca el coreano.

—Cierto, el boverismo es muy fuerte, pero si te fijás bien, querido Cho, en los últimos años también se están debilitando. ¡Si hasta ustedes salieron campeones! —desafía el ruso con un nuevo café.

—Loco, ¿qué pasa? ¿No vale que salgamos campeones los demás? —refunfuña el norcoreano.

—Ese es el punto. Es tal el descontrol de los “grandes” que se despilfarran la vida por negocios, poder, fugas de piernas, capitales e intereses de todo tipo; y los que están más acomodaditos, humildes, prolijos y con buenos jugadores, ven la oportunidad con el nuevo formato de torneos, que son menos fechas y no requieren planteles tan largos, y la embocan haciendo las cosas medianamente bien ante la debacle de los gigantes.

—¿Vos estás diciendo que ya los grandes no son lo que eran, Yevgeny?

—Lo que digo es que algunos no son en la actualidad lo que eran en otras épocas. Y voy a tirar una polémica para que la atajen: ¿cómo le pedís a un pibe de 10 años que se haga hincha de Independiente o San Lorenzo si nunca vio pelear un torneo al menos a ese equipo? ¿O a alguien más grande cuando Racing estuvo más de treinta años sin salir campeón de un torneo local?

—Conozco gente que se hizo hincha un poco a regañadientes por sus familiares, su barrio o sus amigos, que un poco fuerzan la cosa y andan por la vida hinchando por clubes grandes un poco a medias, no muy convencidos —agrega el coreano.

—Pero siguen siendo los más convocantes, con más historia, títulos… eso es indiscutible, profesor Vogarín.

—No estoy discutiendo eso, profesor. De ninguna manera. Lo que digo es que varios ya no son lo que eran. Y no sé si con el tiempo no se va a seguir marchitando su grandeza —mete más leña el ruso.

Es tal el descontrol de los “grandes” que se despilfarran la vida por negocios, poder, fugas de piernas, capitales e intereses de todo tipo; y los que están más acomodaditos, humildes, prolijos y con buenos jugadores, ven la oportunidad con el nuevo formato de torneos, que son menos fechas y no requieren planteles tan largos, y la embocan haciendo las cosas medianamente bien ante la debacle de los gigantes.

Miren las tablas de posiciones, estimados, ¿quiénes encabezan? —continúa desafiante el ruso, mientras apura su quinto café con vodka.

—Repasemos. En la zona A: está primero Instituto de Córdoba con 12 puntos, segundo Vélez con 11 y ahí asoma Independiente con 9, luego de la victoria contra Lanús que le dio un poco de aire, pero comparte la posición con Gimnasia y Esgrima de Mendoza. Y en la zona B: puntea Argentinos Juniors; segundo aparece Belgrano de Córdoba; Rosario Central, y después asoma Sarmiento de Junín.

—Jajajaja, ¿no les digo? —se mofa el ruso.

—Y no es de ahora, viene pasando ya hace varios años. Debo reconocerte, Vogarín, que el torneo pasado acertaste con Belgrano y este venís apuntando a Instituto —reconoce el norcoreano, que se pone a jugar a la PlayStation.

—Gracias, estimado Cho, por reconocerlo. Le tengo fe este campeonato a Instituto; después veremos con el rodaje, pero arrancó bien e intenta jugar el cuadro de mi querido amigo Diego Flores —destaca Vogarín.

—Con todo respeto, profesor Yevgeny, ¿quién es Diego Flores? —señala el coreano, que ya tiene el zapallo a punto de hervor.

—El técnico de Instituto. Un trabajador. Dirigió a Godoy Cruz de Mendoza, San Martín de Tucumán y Gimnasia y Esgrima La Plata. Pero también estuvo afuera entrenando al Maccabi Haifa de Israel —nos ilustra el ruso y agrega—: Los relatores de la corporación de medios de las infancias no deben tener la menor idea. Ni lo deben conocer. Van a tener que estudiar para cuando Instituto juegue con Boca o River y les toque nombrarlo tanto a él como a los jugadores.

—Dicen también que estuvo varios años en Europa como parte del cuerpo técnico de Marcelo Bielsa en el Olympique de Marsella, Lille y Leeds United, donde además cumplía el rol de traductor de Marcelo.

—¡Epa, qué historia, profesor! —lanza el norcoreano.

—Y volviendo al tema de los grandes: quiero ver dentro de 45 años si siguen siendo los mismos —lanza muy atrevido el ruso, que acumula en la mesa del bar tazones de café y chupitos de vodka.

—¿No será mucho, Vogarín?

—Está apostando demasiado fuerte, compañero —remata el coreano.

—Ja, les dije que era fuerte —resopla el ruso.

Vamos cerrando la charla porque Vogarín avisa que debe ir un rato largo al baño y el coreano ya tiene su cabutia listo para deglutir. Recuerden que se los quiere por ser parte de la comunidad cuatropalabrista. Y no dejen de hacer música y radio.

 

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: