Argentina / 20 abril 2026

temperature icon 20°C
Edit Template
  • Economía
  • /
  • Un año con mucho maíz e incertidumbre hacia lo que viene

Un año con mucho maíz e incertidumbre hacia lo que viene

Todo indica que tendremos una cosecha histórica de maíz. Una corrección al alza de la superficie sembrada, más la aparición de rindes extraordinarios en los lotes, corrieron la estimación final más allá de los sesenta millones de toneladas. A este buen presente lo empaña la guerra, que condiciona el futuro inmediato del productor.

Compartir:

Compartir:

Imagen ilustrativa de tractor en el campo

En su última evaluación, La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) hizo correcciones en cuanto a la superficie implantada con maíz. El nuevo cálculo habla de 8 millones cien mil hectáreas sembradas, lo que implica un incremento de 300.000 hectáreas respecto de la medición previa. Esto -sumado a una mejora en las expectativas de rinde de los planteos tardíos- empujó la proyección de cosecha nacional de esta Bolsa a la cifra récord de 61 millones de toneladas. “En las últimas semanas no solo mejoró la condición general del cultivo, sino que también casi la totalidad del área relevada quedó entre condición Normal y Excelente”, informó la entidad porteña.

Asimismo, los datos de la BCBA hablan de que se cosechó el 24,7% del área total, con un progreso intersemanal de 3,1 puntos. Por su parte, el rinde promedio nacional se ubicó en 87,5 quintales por hectárea, con registros destacados en el Núcleo Norte y el Núcleo Sur, donde los resultados se mantienen en niveles históricos.

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario(BCR) va más allá en las perspectivas, llevando hasta los 67 millones de toneladas el total de maíz que se terminará recolectando en todo el país. La entidad rosarina arriesga ese pronóstico en el trabajo de clasificación de área sembrada con imágenes satelitales en la región central del país, el que asegura, “resulta revelador”. Y detalla: “Se sembró mucho más maíz de lo que se pensaba, sumándose 420.000 hectáreas al guarismo de abril”. A esta mayor superficie implantada, la BCR agrega “un millón extra que se suma por mayores resultados de la cosecha del maíz temprano en el centro del país y por la mejora que ha tenido el maíz tardío luego de las lluvias de los últimos 30 días”.

Ya se verá cuando se coseche el último lote de este cereal cuál de las instituciones especializadas estuvo más acertada con sus mediciones, sin embargo, las dos tendrán la razón en algo: esta será una cosecha récord e histórica.

Consultado por este medio, el ingeniero agrónomo Luis Crosetti, asesor técnico del Centro Primario de Agricultores Federados Argentinos de la ciudad de Rojas, asegura: “los rendimientos que tenemos en la zona son cercanos a los 100 quintales, es decir entre el 20 y el 25 por ciento superiores al promedio histórico”.

Crosetti señala al inusual régimen de lluvias de esta campaña el éxito del maíz: “El año pasado tuvimos un total de precipitaciones de 1568 milímetros, mientras que en lo que va de este 2026, el valor total es de 405 milímetros, con registros de una lluvia por semana, algo que pocas veces se ha dado”. El ingeniero coincide con la idea de que este año “el maíz fue regado”, aunque destaca: “tuvimos un momento sin lluvias, que comprendió la última semana de enero y la primera de febrero, donde las condiciones de déficit hídrico se hicieron notar en muchos lotes debido a que era un momento de gran demanda hídrica. Eso en algunas circunstancias fue más perjudicial que en otras, pero por suerte no opacaron los rendimientos totales“.

Estas lluvias tan oportunas -que se dieron en varios distritos de la denominada Región Núcleo- y la alta calidad agronómica de los suelos de la zona en cuestión, hicieron posible que los potenciales intrínsecos de los maíces se expresaran de mejor manera que en campañas anteriores. Una vez más, se demuestra que la biogenética está desarrollada para sorprender cuando se dan condiciones óptimas.

Las sonrisas que despierta en el agro argentino este formidable presente maicero podrían verse desdibujadas cuando se ponga en marcha el próximo ciclo agrícola, el que comenzará con la siembra de granos finos.

Las sonrisas que despierta en el agro argentino este formidable presente maicero podrían verse desdibujadas cuando se ponga en marcha el próximo ciclo agrícola, el que comenzará con la siembra de granos finos. El conflicto bélico que se desarrolla en Oriente Medio ha afectado el flujo normal de petróleo y ha empujado su precio a niveles preocupantes. Los derivados del crudo son variados y algunos de ellos se vuelven imprescindibles para la producción agrícola, como lo son los fertilizantes nitrogenados. Por caso, el cultivo de trigo es inviable sin el agregado de urea.

El ingeniero Crosetti señaló que el conflicto bélico ha impactado directamente en el precio de los combustibles y fertilizantes, complicando los márgenes del trigo. Destacó que entre el 70% y 80% de la superficie agrícola se produce bajo arrendamientos de monto fijo, lo que representa un costo estructural elevado. «La relación de insumo-producto es crítica: mientras que en 2025 requeríamos 2,4 toneladas de trigo o 2,8 de maíz para comprar una tonelada de urea, hoy necesitamos 4,5 toneladas. Es evidente que la rentabilidad ha cambiado», detalló. Finalmente, el agrónomo prevé un horizonte muy complejo para las próximas semanas, que será cuando deban definirse los planteos productivos de los meses que vienen. “Viendo las perspectivas económicas para la próxima campaña, observamos que en el campo alquilado un productor que decida hacer trigo estaría saliendo empatado o incluso perdiendo plata“.

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: