El girasol: la otra joya de la agricultura argentina
El año agrícola pasado tuvo en la cosecha de trigo su nota distintiva. Las casi 28 millones de toneladas fueron una marca histórica. Sin embargo, el complejo girasolero también alcanzó marcas asombrosas. Durante 2025 fue el sector de mayor crecimiento exportador de toda la agroindustria. La Argentina logró vender un récord en tonelaje de harina de girasol. La cosecha actual es fabulosa y el contexto internacional no puede ser más favorable.
- febrero 16, 2026
- Lectura: 3 minutos
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La tendencia a la profundización de la actividad primaria que muestra la economía argentina hace que los ojos se posen sobre sectores como la agricultura, que son los que generan los números gruesos. En ese contexto, el complejo girasolero consolidó un 2025 con un desarrollo exportador récord. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), hubo una suba del 65% en las exportaciones de aceite, del 6% en pellets, y de más del doble en semilla. Esto significa un crecimiento interanual del 57% en términos de valor.
Por su parte, la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) destacó recientemente en su “Informe Mensual de Coyuntura” la extraordinaria escalada del sector, con un salto interanual en las ventas externas que se tradujeron en casi 2.300 millones de dólares, un 20%, en términos nominales, por encima del récord anterior, logrado en el año 2008.
Los volúmenes enviados al mundo de aceite de girasol superaron las 1,5 Mt. Otro máximo se marcó con las más de 1,3 Mt de harina y pellets, que marcaron un alza del 43%. Por otra parte, el volumen exportado de semilla de girasol se triplicó y marcó un un hito en nueve años.
Esta performance estuvo respaldada por una cosecha récord (2024/2025 fue la de mayor volúmen histórico, alcanzando los 5 millones de toneladas) y un contexto internacional de escasez de la oleaginosa.
En cuanto a los compradores, la BCR informa que el complejo girasolero argentino tuvo 89 países entre sus destinos de exportación en 2025. Sin embargo, el mayor comprador fue la India, con un volúmen de 848 millones de dólares. El gigante asiático adquirió fundamentalmente aceite de girasol en bruto. El segundo destino en importancia fue Irak, país que comenzó a importar aceite de girasol en bruto argentino hace apenas dos años, debido a los problemas logísticos que actualmente tiene Ucrania, su principal abastecedor histórico. El podio lo cierra Países Bajos, con importaciones mayoritariamente de harina y pellets.
Estas buenas noticias que da el girasol en relación con la cosecha, se potencian ante un escenario internacional que presenta una oportunidad única para la Argentina. La caída de la oferta de parte de nuestros competidores provoca un faltante crítico, tanto que la relación stocks/consumo bajó al 5,8%, porcentaje que muestra una escasez alarmante a nivel mundial.
Campaña actual: nuevo récord
Con casi un 30% de la cosecha actual ya consumada, los exuberantes rindes logrados recientemente en el norte, más las lluvias registradas en los últimos días en la región pampeana, hacen que esta campaña sea considerada aún superior a la del ciclo pasado. La proyección nacional de cosecha aumentó en 400 mil toneladas, empujando la estimación final a 6 millones 200 mil toneladas, es decir, un 24% más que en 2024/2025.
Asimismo, el promedio nacional de rinde se ubica en 22,8 qq/ha, esto es 1,4 qq/ha más que el récord histórico, también registrado el año pasado. Estos guarismos tienen su pico en la zona Centro-Norte de Córdoba (29,6 qq/ha) y en el Núcleo Norte (28,7 qq/ha).
Con estos números, el girasol es el único de los cultivos de verano que, en vez de recortar estimaciones, como lo hicieron el maíz y la soja, las mejoró.
Panorama internacional óptimo
Estas buenas noticias que da el girasol en relación con la cosecha, se potencian ante un escenario internacional que presenta una oportunidad única para la Argentina. La caída de la oferta de parte de nuestros competidores provoca un faltante crítico, tanto que la relación stocks/consumo bajó al 5,8%, porcentaje que muestra una escasez alarmante a nivel mundial. Como ya vimos, entre las bajas notables está Ucrania, uno de los grandes jugadores en este rubro, cuya participación caería al 32,6% debido a cuestiones climáticas desfavorables y a las consecuencias del conflicto armado con Rusia. Mientras, el último reporte del USDA proyecta un aumento en la participación argentina en la exportación de aceite de girasol que llegaría al 12%.
Este escenario internacional se corresponde con la pizarra de precios: el valor FOB del aceite de girasol subió de 1.109 a 1.318 dólares por tonelada, un incremento del 18,8% en los últimos ocho meses. Por su parte, el mercado de granos marca $520.590 por tonelada, equivalentes a 372,6 dólares, y con posiciones para el invierno, en puerto San Lorenzo, que llegan a los 400 dólares. Son cifras que dibujan una sonrisa en los productores que apostaron por este cultivo.
Ante este panorama, ASAGIR expresa: “el girasol no solo es el complejo de mayor crecimiento exportador del momento, sino que hoy ofrece una oportunidad única para el productor argentino”. Con ese ánimo bien alto, la entidad se prepara para la realización de su Congreso Anual “Mar de Girasol”, que tendrá lugar en Mar del Plata, el próximo 16 de abril.
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