Argentina / 5 marzo 2026

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Los números del boom triguero y las dudas por el clima

Un reciente informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) arroja el resultado final de la campaña de trigo 2025/2026. Fue un éxito histórico que aportará buenas divisas. Por su parte, en la campaña gruesa en marcha se presentan algunas preocupaciones: falta agua en algunas zonas, pero sobra en otras.

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Según el análisis de la BCBA, se cosecharon 27 millones 800 mil toneladas, un 49,5% más que en el ciclo anterior, lo que significa un récord absoluto en la historia del agro nacional.

Este boom productivo se explica en parte por una importante expansión del área sembrada: 6 millones 700 mil hectáreas, un 6,3% más que en la campaña 2024/2025, la mayor siembra de este cereal según los registros del Panorama Agrícola Semanal de la BCBA. Aquí las lluvias jugaron un papel central: el agua caída durante el período de siembra permitieron implantar semillas en gran parte del centro y norte del área agrícola y esto equilibró las pérdidas de hectáreas por anegamientos en zonas productivas ubicadas en el sur bonaerense y la provincia de La Pampa.

 

Rindes de excepción

Este es otro de los puntos salientes de la campaña triguera recientemente terminada. El rendimiento promedio nacional por hectárea alcanzó los 43,5 quintales, otro máximo histórico. Superó en un 43,1% al rendimiento nacional de la campaña previa y está en más del 50% por encima de los promedios de las últimas cinco cosechas. El NEA y el Centro-Norte cordobés fueron las zonas más productivas; allí se registraron rindes que casi duplicaron los de la última década.

 

Impacto económico

Por supuesto que este gran desempeño agronómico tiene su incidencia directa en la economía. Las proyecciones estiman que semejante cosecha aportará unos 3.900 millones de dólares, ya que las exportaciones rondarían en los 17 millones 300 mil toneladas, es decir un incremento del 25,5%, aportando ingresos en torno a los 3.702 millones de dólares. Por su parte, la recaudación fiscal ligada a este producto estaría en los 946 millones de dólares, un 23% por encima del año anterior.

En cuanto al consumo interno, la Bolsa porteña anticipó que los molinos demandarán unos 6 millones 900 mil toneladas, algo así como un 7% más de lo consumido en 2025.



Este gran desempeño agronómico tiene su incidencia directa en la economía. Las proyecciones estiman que semejante cosecha aportará unos 3.900 millones de dólares, ya que las exportaciones rondarían en los 17 millones 300 mil toneladas, es decir un incremento del 25,5%, aportando ingresos en torno a los 3.702 millones de dólares.

Incertidumbres en la gruesa

La campaña 2025/2026 de granos gruesos para por un momento de contrastes hídricos: falta agua en la región central y abunda en el norte; ambas situaciones dificultan el normal desarrollo de los cultivos.

Mientras la siembra de soja transita su etapa final -ya alcanza el 96,2% del área total, proyectada en 17 millones 600 mil hectáreas- la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informó en las últimas horas que hay casi medio millón de hectáreas de soja de primera siembra en condición “regular”. Esto es porque un 65% de la región en cultivo quedó casi al margen de las últimas lluvias. La entidad dice que -si no llueve en los próximos días- ya podría haber recortes en el potencial de rinde. El análisis coincide con el de la BCBA, la que advirtió sobre sequías en el sur de Córdoba y en el oeste bonaerense, y dio cuenta de focos de arañuela roja (Tetranychus urticae), lo que obliga a realizar aplicaciones para evitar daños mayores. La BCR anticipa que “las temperaturas máximas, que oscilarán entre los 35°C y los 38°C, y las mínimas elevadas, darán lugar a una ola de calor en la región núcleo a partir del domingo 25”. Y añade: “El combo de pocas lluvias y calor intenso profundiza la escasez hídrica, que afecta al 20% del área sembrada con soja”.

Mientras, la soja de segunda presenta un panorama “más ajustado y muy condicionado por la distribución de las lluvias”. Si bien estos lotes aún resisten, el estrés hídrico dificulta el cierre del entre surco, por lo que las lluvias en el corto plazo serán fundamentales para asegurar los rindes.

 

El panorama maicero

Por su parte, la siembra de maíz con destino a grano comercial cubre el 93,1% del área, estimada en 7 millones 800 mil hectáreas. En cuanto a la disponibilidad de agua, 6 de cada 10 lotes de maíz siguen estando entre “muy buenos y excelentes”, asegura la BCR, aunque esa condición cayó 8 puntos porcentuales en la última semana y los cuadros “regulares” ganaron 2 puntos. “La foto general aguanta, pero la situación es tan heterogénea como lo fueron las lluvias desde fines de diciembre”, sintetizan los técnicos consultados por la Bolsa rosarina.

En contraste, las lluvias abundantes continúan dificultando el avance de las labores de siembra en el norte del área agrícola. En el NOA y el NEA, la entrada de las máquinas sembradoras a los lotes se ve momentáneamente imposibilitada. Por su parte, en el centro-norte de Santa Fe el aumento de las poblaciones de “chicharrita” (Dalbulus Maidis) hace dudar a los productores: según la BCBA, la estrategia sería reorientar parte del maíz tardío que aún resta implantar hacia la siembra de soja.

En definitiva, el agro argentino dedicado a la producción de granos gruesos atraviesa días de incertidumbre. Las certezas vendrán del cielo, como siempre.

 

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