- Política
- /
- Mirar para otro lado no es una opción
Mirar para otro lado no es una opción
De las emociones legítimas del Mundial al burdo engranaje del negocio. La avanzada judicial en la que se juegan resortes importantes de la política. El “decorativo” nuevo rol de Adorni bajo la sombra de Karina Milei y el silencioso retroceso de nuestra soberanía también encubierto en la ley que impulsa Sturzenegger. Un escenario internacional y regional en el que necesariamente quedamos involucrados.
- junio 21, 2026
- Lectura: 8 minutos
Compartir:
- junio 21, 2026
- Lectura: 8 minutos
Compartir:
Buen domingo. Aquí estamos como cada semana mirando la realidad por el espejo retrovisor, tratando de entender lo que sucedió (¡tarea difícil si las hay!) en esta parte del mundo y apuntando algunas líneas para soñar el futuro… que todas y todos esperamos que sea mejor. Claro que cuando cada semana hacemos la lista de los temas para incluir en la agenda de este panorama nos enfrentamos a una tarea, además de difícil, casi infinita.
Intentamos hacerlo aunque todo el aparato de la compleja industria comercial comunicacional nos empuje a atender solo lo que pasa en el Mundial. En las pantallas, en los juegos de apuestas o en el álbum de figuritas. Es la explotación comercial de legítimas, valiosas y entrañables emociones, porque el entretenimiento es también parte esencial de la vida.
Lo tremendo es que –quizás sin tener mucha conciencia de ello– nos convertimos en cómplices de un enorme negocio que es siempre para unos pocos, aunque todos tengamos la sensación de que estamos participando de alguna manera. Porque mientras se fabrican argumentos para cambiar las reglas del juego y hacer al fútbol cada día más rentable, se convalidan también atropellos que la FIFA acepta poniendo cara de “yo no fui”. Todo vale mientras la pelota siga corriendo y el negocio rinda. Tampoco importa que el principal organizador del evento sea un país en guerra. El espectáculo sirve además para centrar las miradas en los estadios mientras se pasa de largo la gravedad de un mundo en guerra, con incontable cantidad de víctimas. Muertos por armas tecnológicas, algunos y algunas. Muertos por hambre y destrucción, otros y otras. En tanto, gran parte del mundo es invitado a desentenderse y mirar para otro lado.
Nosotros no somos expertos en el tema. Y, dejémoslo en claro, gritamos los goles de la Scaloneta con el mismo fervor y la misma pasión que usted. Pero lo dice hoy en 4Palabras una voz autorizada del mundo del deporte y de la política: “el profe” Fernando Signorini entrevistado por el colega Diego Rosemberg. “Nadie aprendió la lección del uso instrumental que el poder hace del fútbol”. ¡Qué tal! Y fundamenta: “Me causa sensación de desagrado que otra vez Estados Unidos sea beneficiado con la disputa de un mundial cuando sabemos que su gobierno es genocida. Me molesta que nadie diga nada. No solo por lo que está haciendo en Irán, por la destrucción del ecosistema con el extractivismo voraz que tiene, sino porque ahora se metió con un producto cultural como es el fútbol para hacerlo pedazos, privilegiar el negocio y lavar mediáticamente su imagen”. Lo invito a leer la entrevista completa. Vale la pena.
Esto también tiene que ver con la política. Pero volvamos al terreno donde nos solemos mover cada domingo.
***
La semana comenzó con la noticia y la despedida de la querida Taty Almeida. Un ejemplo de vida y militancia. No hay mucho para agregar a lo que se ha dicho y escrito. De manera excelente lo resumió la colega Luisa Valmaggia en este espacio: Taty fue “una voz potente y clara para seguir reclamando memoria, verdad y justicia”, que acuñó la idea de que “son 30.000 desaparecidos que están presentes ahora y siempre y que no nos han vencido”, y por tales motivos “su velatorio fue un ejemplo y una hoja de ruta para saber cómo proseguir la lucha”. Nada para agregar. Todo para aprender de su vida y reflejar en la propia –de la manera que cada quien lo pueda y decida hacer– siempre sin bajar los brazos ni perder el horizonte de sueños y de vida como meta.
En otra esfera –y a pesar de la euforia mundialista– el gobierno no logra sacar del centro de atención el caso de Manuel Adorni, una suerte de telenovela que quiere competir en rating con “Gran Hermano”. Caputo, el Toto, se sigue quejando porque sus “éxitos” económicos se ven empañados por la infinita “cascada” de nuevos datos de enriquecimiento del jefe de gabinete. Milei hizo una suerte de paso de comedia. Lo corrió de la vocería, pero lo dejó como jefe de gabinete. Para traducirlo. Lo sacó de un lugar donde ya resultaba totalmente inútil porque, bloqueado por sus reiteradas mentiras, Manuel se transformó en un vocero molesto e incapaz de comunicar nada con alguna posibilidad de ser creíble. Al designar a Adrián Ravier –fingiendo amnesia porque en un momento lo calificó de “chanta”, “burro” e “imbécil”- apuntó a un empate en la interna: nombra a un hombre cercano a Santiago Caputo que forma parte de la fundación Faro, pero que no incomoda a Karina. De aquí en más Adorni será poco más que un elemento decorativo: como sostiene Victoria Villarruel la “que gobierna es Karina”, solo utilizará la firma de Adorni en lo que sea imprescindible y las negociaciones políticas seguirán en manos de la hermanísima, de los Menem y, eventualmente, del Colorado Santilli.
Ninguneada por Milei, pero sin rendirse de manera alguna, la vicepresidenta Victoria Villarruel se apersonó en Rosario, dejó en claro que en el acto por el día de la bandera “lo de Adorni está totalmente de más” y subrayó que “no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”. De la comitiva de Milei a Rosario nadie se atrevió ni a saludar a la vicepresidenta. Esa interna sigue al rojo vivo y a medida que se aproxime el año electoral puede seguir subiendo de tono.
Milei hizo una suerte de paso de comedia. Corrió a Adorni de la vocería, pero lo dejó como jefe de gabinete. Es decir, lo sacó de un lugar donde ya resultaba totalmente inútil porque, bloqueado por sus reiteradas mentiras, Manuel se transformó en un vocero molesto e incapaz de comunicar nada con alguna posibilidad de ser creíble. Al designar a Adrián Ravier –fingiendo amnesia porque en un momento lo calificó de “chanta”, “burro” e “imbécil”- apuntó a un empate en la interna.
De aquí en más Manuel solo será invitado para algunas fotos. Milei no se dejó torcer el brazo, por lo menos parcialmente. Claro está que ello dependerá también de cuánto avance la justicia, que como queda demostrado juega su propio partido. Porque la política también se juega en Tribunales. El decreto que flexibilizó las condiciones para la designación de jueces (incluidos los aspirantes de la Corte Suprema) es el reconocimiento de que el mileismo percibió que ese es un flanco débil. Hay quienes sostienen que es una reacción tardía. Macri montó su “mesa judicial” desde el primer día de gobierno, y la sostuvo incluso durante la gestión de Alberto Fernández. Eso lo que lo sigue manteniendo a salvo de cualquier condena y, por el contrario, le permitió arrinconar judicialmente a sus opositores políticos, incluida Cristina Fernández de Kirchner. Sobre el frente judicial le recomiendo repasar en nuestra web, en especial la columna de Luis Bruschtein y la entrevista que Manuel Barrientos le hizo al abogado constitucionalista Raúl Gustavo Ferreyra.
Toto Caputo sigue endeudando al país mientras miente diciendo que no lo hace y el gobierno hipoteca cada día más y más soberanía. Buen ejemplo es la licitación de la llamada “hidrovía”, pero también la insistencia en el proyecto del desregulador ministro Federico Sturzenegger sobre “inviolabilidad de la propiedad privada”, una suerte de caballo de Troya a la injerencia extranjera. Sin embargo, quejoso, el “mago de las finanzas” aspira a que la gestión de Adrián Ravier disipe la mala onda en torno a Adorni y le permita a él mostrar los rasgos exitosos de su macro política. De todos modos sigue siendo difícil que ello ocurra cuando la inflación está lejos de ser contenida, sigue aumentando la desocupación y continúan bajando las persianas de las industrias o de los comercios por falta de consumidores. Como sostiene Haroldo Montagu, la baja y la estabilidad del riesgo país no es suficiente si no hay política pública que oriente hacia el desarrollo y el crecimiento y cuando, además, a quienes tienen trabajo registrado sus ingresos no les permiten tener un nivel de vida digno.
Esto tampoco lo entiende el alcalde porteño Jorge Macri, que insiste en su política de “mano dura” contra los más vulnerables. Su último eslogan es “si sos trapito, te meto preso”. Ni se le pasó por la cabeza proponer “si sos trapito, te capacito y te ayudo a buscar laburo”. Ni se le ocurre, no pasa por su mente.
Y habrá que mantener atenta la mirada frente a las nuevas iniciativas de la CGT que explora otras alternativas de medidas de fuerza a la vista de que el gobierno no desiste en su empeño de poner en práctica la reforma laboral destinada a desarticular toda resistencia del sector asalariado. Lo explica Gonzalo Magliano en 4Palabras. El mundo sindical no quiere quedarse con los brazos cruzados.
***
Ya que estamos en ambiente mundialista, hagamos nosotras y nosotros también un “cooling break” para (sin pasar avisos comerciales) echarle una mirada rápida al escenario internacional que a nosotros también nos termina incidiendo. ¿Le parece?
En el escenario internacional está claro que la guerra iniciada por Israel y Estados Unidos contra Irán, y que afecta también a Líbano, continúa más allá de la formalidad del “memorando de entendimiento”, del que los israelíes se desentienden y están dispuestos a seguir boicoteando. Un día después de las firmas Israel siguió atacando en el sur de Líbano e Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz.
Quizás usted ya lo leyó, pero por las dudas le cuento que The New York Times publicó un editorial en el que se congratula por la firma del acuerdo preliminar entre EEUU e Irán (que compromete el cese de hostilidades y abre un periodo inicial de 60 días de negociaciones) pero en el que señala de manera categórica que “Trump cometió un terrible error al iniciar esta guerra” y que lo hizo de “manera imprudente y en desafío abierto a ley”. Agrega que contrariamente a la promesa presidencial de lograr una “victoria total y completa” ahora Trump aceptó “un acuerdo de paz que todo el mundo entiende que es una derrota para él” y “también es un revés para Estados Unidos”. Las encuestas muestran que aproximadamente el 60% de los consultados rechaza la guerra y entre los demócratas ese porcentaje supera el 70%. El interrogante es cómo incidirá este clima en las elecciones intermedias de noviembre, en las que Trump corre el riesgo de perder la mayoría en ambas cámaras en manos de los demócratas.
Lo que pase ahí no es ajeno tampoco para la Argentina desde que Mieli ató el futuro del país al carro de su amigo Donald. Desde la intervención en Venezuela para secuestrar a Nicolás Maduro y posteriormente apropiarse de los recursos en hidrocarburos de ese país, hasta el apoyo explícito de Trump al candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella (que también ostenta ciudadanía norteamericana) que hoy mismo está definiendo la presidencia de Colombia con el oficialista Iván Cepeda, hasta el infame aumento de la presión sobre Cuba, queda claro que ante la necesidad de retirarse de Oriente, Estados Unidos ha decidido jugar todas sus cartas en América Latina. Necesita consolidar el dominio. Para eso quiere vía libre para sus capitales, para sus empresas, pero también para las operaciones militares. Daniel Noboa, el presidente ecuatoriano, acaba de firmar un decreto para que las tropas extranjeras que actúen en territorio de Ecuador contra el “narcotráfico” y el “crimen organizado” gocen de inmunidad. Casualmente (¡¡..!!) la decisión se conoció días después de que Noboa se entrevistara en Estados Unidos con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el asesor en Seguridad Nacional, Stephen Miller.
En la Argentina, parte de esas concesiones están el proyecto de ley sobre “inviolabilidad de la propiedad privada” que impulsa Federico Sturzenegger y que, como siempre ocurre con los libertarios, esconde más de lo que dice a primera vista.
Saque usted sus propias conclusiones. ¡Qué más le puedo decir! ¡Ah sí…! Feliz celebración del día del padre… de la manera que le toque: hijo/a de, padre de, esposa de… En cualquier caso: mucha paz, mucha alegría y dejar las penas atrás… por lo menos por un rato.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



