Argentina / 21 mayo 2026

temperature icon 10°C
Edit Template
  • Cultura
  • /
  • Almodóvar dice que Europa debe ser “escudo” frente a “monstruos como Trump y Netanyahu”

Almodóvar dice que Europa debe ser “escudo” frente a “monstruos como Trump y Netanyahu”

El cineasta español reivindica el rol social y político de los artistas y denuncia la “devaluación” de las democracias. En el Festival de Cannes, conmovió al público con ‘Amarga Navidad’, una autoficción protagonizada por Leo Sbaraglia que cosechó una ovación de ocho minutos.

Compartir:

Compartir:

Imagen ilustrativa de Allmodovar

El Festival de Cannes volvió a testificar el peso cinematográfico y político de Pedro Almodóvar. El cineasta manchego no solo sacudió los cimientos del Gran Teatro Lumière con el estreno de su más reciente largometraje, Amarga Navidad, sino que aprovechó la plataforma global del certamen para lanzar una durísima advertencia geopolítica. En una rueda de prensa de alta tensión, el director instó a Europa a erigirse como un «escudo» ideológico frente a líderes que considera una amenaza global, apuntando directamente a Donald Trump y Benjamín Netanyahu.

Almodóvar no se guardó nada. Fiel a su estilo directo, el director defendió la necesidad de que los creadores utilicen sus altavoces públicos en tiempos de crisis global. Frente a los micrófonos, el realizador fue tajante sobre el papel de la cultura ante las derivas autoritarias: “Como europeos estamos obligados a convertirnos en una especie de escudo contra estos monstruos como Trump y Netanyahu. Europa no va a hacer un vasallaje a todas las locuras de Trump”.

Para el cineasta, el Viejo Continente debe hacer valer el respeto a las leyes frente a los “delirios” del mandatario estadounidense. Lejos de defender una postura neutral, calificó el activismo como una obligación: “El artista debe hablar de la situación de la sociedad en la que vive, me parece un deber moral. El silencio y el miedo son un síntoma muy malo, una devaluación de la democracia”, argumentó.

En el plano puramente cinematográfico, la jornada previa había sido idílica. La proyección de gala de Amarga Navidad se saldó con una ovación de más de ocho minutos que dejó al director visiblemente conmovido. Ante las 2.200 personas que abarrotaban el Gran Teatro Lumière, Almodóvar apenas pudo articular palabra en una mezcla de inglés y español: “Estoy muy, muy, muy emocionado y es difícil hablar. De tantas audiencias que conozco, los espectadores de esta gran sala son los más calurosos y cariñosos que he conocido. Sois parte de mi historia”.

La proyección de gala de “Amarga Navidad”, la última película de Almodóvar, en el Festival de Cannes se saldó con una ovación de más de ocho minutos que dejó al director visiblemente conmovido. Está protagonizada por el argentino Leonardo Sbaraglia.

El director desfiló por la alfombra roja arropado por un elenco coral de primer nivel: Bárbara Lennie, Aitana Sánchez Gijón, Leonardo Sbaraglia, Patrick Criado, Quim Gutiérrez, Rossy de Palma y Nieves Álvarez. La cantante Amaia, cuyas composiciones hilvanan la banda sonora de la película, también desfiló con el equipo, aunque no estuvo presente al cierre de la proyección.

La nota amarga de la jornada —haciendo honor al título de la cinta— ocurrió en el pase de prensa paralelo, el cual tuvo que ser suspendido durante 30 minutos debido a un incidente médico que requirió la intervención de los equipos de emergencia sanitaria del Palacio de Festivales.

Amarga Navidad propone un juego de espejos metanarrativo: la historia de un director de cine (Leonardo Sbaraglia, alter ego explícito de Almodóvar) que escribe un guión sobre otra directora volcada a la publicidad (Bárbara Lennie). Esta estructura de “cine dentro del cine” ha despertado opiniones encontradas en la prensa internacional. El diario francés Libération fue el más entusiasta, asegurando que el madrileño continúa la introspección iniciada en Dolor y gloria entregando “dos obras maestras por el precio de una y una fantasía melancólica”.

Mientras tanto, el periódico británico The Guardian calificó el filme como una “auto-metaficción de vida contra arte” que por momentos resulta “un tanto confusa”.

El semanario estadounidense Variety alabó su factura visual, definiéndola como “el Almodóvar clásico: entretenida, con dirección artística y paleta de colores impecable, pero no deja mucho a lo que aferrarse”. 

Con el debate político encendido y la crítica dividida, Almodóvar demuestra que, a sus años, sigue estando en el centro neurálgico del cine mundial, incomodando al poder y emocionando a su público a partes iguales.

 

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: