Argentina / 24 marzo 2026

temperature icon 16°C
Edit Template
  • Política
  • /
  • A 50 años del golpe, las iglesias evangélicas reafirman el pedido de memoria, verdad y justicia

A 50 años del golpe, las iglesias evangélicas reafirman el pedido de memoria, verdad y justicia 

La FAIE emitió un duro documento en el que vuelve a condenar el golpe militar, pero también se expide contra el negacionismo y el ajuste económico. En boca de referentes de las distintas iglesias, la memoria evangélica que incomoda al presente cincuenta años después.

Compartir:

Compartir:

Imagen ilustrativa de Nunca Mas

La Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), organismo que reúne a las principales iglesias de tradición protestante en el país, emitió una declaración pública con motivo de los 50 años del golpe militar para reafirmar que “seguimos diciendo: Memoria, Verdad, Justicia”. El texto está encabezado por un párrafo del alegato del fiscal Julio Strassera en 1985 en el que, entre otras cuestiones, afirmó que “salvo que la conciencia moral de los argentinos haya descendido a niveles tribales, nadie puede admitir que el secuestro, la tortura o el asesinato constituyan ‘hechos políticos’ o ‘contingencias del combate’ “. Y en la misma ocasión agregó que “el sadismo no es una ideología política ni una estrategia bélica, sino una perversión moral”. 

En su documento la FAIE recuerda que los militares –“con el apoyo de distintos sectores privilegiados de la sociedad”- implementaron “un programa económico y político que empobreció a gran parte de la población, endeudó al país, destruyó la matriz productiva y nos llevó a una guerra”. 

Para hacerlo y alcanzar su cometido, siguen diciendo los evangélicos, “diseñaron un plan sistemático, cobarde y criminal que incluyó el secuestro, la desaparición, tortura y el asesinato de 30 mil hombres y mujeres” que eran “militantes sociales, trabajadores y trabajadoras, artistas, líderes religiosos, sindicalistas, docentes, periodistas y dirigentes políticos”.

Sin eufemismos la FAIE sostiene que “se robaron y apropiaron de todo lo que pudieron, también de niños y niñas cuyas identidades fueron fraguadas” e “hipotecaron el futuro del país y de la democracia por muchísimos años” algo de lo que “hasta hoy seguimos pagando las consecuencias”. 

Para los evangélicos la conmemoración del golpe de Estado “debe llamarnos a la reflexión acerca de las complicidades, los silencios y los temores que permitieron semejante horror” porque “reconocer lo sucedido nos dará la oportunidad de impedir que lo moralmente inaceptable se reproduzca y naturalice, como así también generar nuevas prácticas que nos lleven a vivir con mayor dignidad”.

El comunicado de la FAIE señala que en la dictadura “se robaron y apropiaron de todo lo que pudieron, también de niños y niñas cuyas identidades fueron fraguadas” e “hipotecaron el futuro del país y de la democracia por muchísimos años” algo de lo que “hasta hoy seguimos pagando las consecuencias”.

Sin hacer mención específica a la gestión del gobierno de La Libertad Avanza, pero en una inocultable alusión a sus políticas y las consecuencias de las mismas, la FAIE reclama que la memoria “nos lleve a rechazar por moralmente inaceptables la falta de pan en las mesas, el cierre de puestos de trabajo, la primacía de la especulación financiera sobre la producción, la destrucción de los montes, el envenenamiento de las aguas y la entrega de los recursos naturales”.

En otro pasaje, se reivindica la justicia social y se reclama que los responsables de los crímenes de lesa humanidad “digan donde están los cuerpos de las personas desaparecidas y los niños y niñas apropiados con identidades fraguadas”. Y reclama verdad “para confrontar las posiciones negacionistas que pretenden ocultar con eufemismos y justificar el horror”, porque “no fue una guerra, fue un genocidio”.

El pastor metodista Leonardo Félix sostiene que “hoy, luego de 50 años, puedo sostener que, si bien la coyuntura fue incierta y tenebrosa, las iglesias aún con sus dudas a cuestas supieron salir a buscar a las ovejas qué iban desapareciendo, ser cobijo y escondedero fiel de las que iban siendo perseguidas”. Y agrega que “en el ir y venir de los años, nos queda claro que el antónimo del olvido tal vez no sea la memoria, sino la justicia”. Por eso, subraya Felix, “seguimos en ese lado de la historia, seguimos al Dios que se hizo verdad y habitó en medio nuestro”.

Julio López, pastor de la Iglesia Presbiteriana -que también trabajó en el Área de Denuncias de la CONADEP- recuerda hoy que “hay una bienaventuranza en tener hambre y sed de justicia, pero también hay persecución a causa de la justicia”. Y que, dado que “así fuimos enseñados por Jesús, vale la pena defender la dignidad de todo ser humano”.

Según el pastor Leonardo Schlinder, de la Iglesia Evangélica del Río de La Plata (IERP) y presidente de la FAIE, “para las Iglesias cristianas de tradición evangélica y protestante, la promoción y defensa de los derechos humanos es parte del testimonio de fe, público y profético”. Y deja en claro que “no es una cuestión de oportunismo político o de época” sino que “este compromiso es constitutivo de nuestro testimonio”.

Para Schlinder “es imposible pensar en predicar el Evangelio de Jesucristo, asesinado por el poder del imperio, sin hacer del compromiso con las víctimas una expresión de obediencia y seguimiento”. El pastor protestante considera que el golpe de Estado “significó uno de los períodos más trágicos de la historia argentina, que dejó un saldo de empobrecimiento y muerte, (y por eso) las iglesias evangélicas decimos ¡Nunca Más!”. Y subraya que “para que la historia no se siga repitiendo asumimos el compromiso en favor de Memoria, Verdad y Justicia”.

Para Nicolás Rosenthal, director Ejecutivo de la Fundación Protestante Hora de Obrar, “nunca más puede haber terrorismo de Estado en la Argentina. Nunca más el Estado puede secuestrar ilegalmente a personas, torturarlas, asesinarlas”. Agrega que “también nos preocupa que hoy algunas tendencias vuelven a repetirse después de 50 años”, señalando expresamente su preocupación porque “se vuelve a destruir el trabajo genuino, la industria nacional, en un país donde las ideas distintas vuelven a ser criticadas, donde imperan los mensajes de odio, las noticias falsas”. Por contrapartida -sostiene- “los cristianos y las cristianas creemos que otra realidad es posible”. Reafirmando que “es posible construir desde el amor como una realidad concreta”. Porque, dice Rosenthal, “la solidaridad es una idea concreta; la igualdad es un hecho concreto; el amor es un hecho concreto”. 

Para el director ejecutivo de Hora de Obrar, “podemos construir un mundo de iguales, basados en nuestra fe, en la empatía, en el amor. en la posibilidad de una construcción conjunta”.  Y, en este 50 aniversario del golpe militar que truncó la democracia, invita “a construir una sociedad con memoria, con amor, con igualdad”.

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: