Argentina / 5 julio 2026

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Siempre mirando hacia el norte

Para entender mejor la carta que recientemente jugó Javier Milei, pegando el faltazo a la cumbre del MERCOSUR, reuniéndose con Bolsonaro Junior, y asistiendo a la embajada de Estados Unidos para celebrar anticipadamente los 250 años de la independencia de ese país, conviene revisar las recientes declaraciones del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien acusó al clan del exmandatario Jair Bolsonaro de actuar contra los intereses nacionales y del propio bloque comercial sudamericano.

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Esta imagen muestra al presidente argentino Javier Milei junto al senador brasileño Flávio Bolsonaro durante un encuentro en la Quinta de Olivos.

El presidente brasileño se expresó tras conocerse que el senador Flávio Bolsonaro pidió a Washington aplazar los nuevos aranceles contra las exportaciones brasileñas hasta después de las elecciones presidenciales.

«Es inaceptable que la familia Bolsonaro, con su actitud servil, quiera someter a Brasil a los intereses de Estados Unidos», escribió Lula en sus redes sociales. El mandatario afirmó que Brasil «siempre dialogará de igual a igual con cualquier nación del mundo» y sostuvo que «nunca ha habido ni hay justificación alguna para los aranceles, ni ahora ni después».

Lula calificó este jueves 2 de «traidores a la patria» a los integrantes de la familia Bolsonaro, los acusó de mantener una «actitud servil» frente a Estados Unidos al tiempo que criticó el planteo de aplazar las tarifas hasta después de los comicios. «Pedir que se aplace la subida de aranceles contra nuestro país hasta después de las elecciones es una actitud más propia de traidores a la patria», afirmó. Además, señaló que «lo más absurdo» es que, según él, el conflicto fue provocado por la propia familia Bolsonaro, que anteriormente respaldó públicamente las medidas comerciales de Washington.

Lula también cuestionó que sectores vinculados al bolsonarismo defiendan el fin del MERCOSUR, al que definió como «el bloque económico más importante de América Latina», y recordó que el grupo acaba de firmar un acuerdo histórico con la Unión Europea. 

El pronunciamiento del mandatario brasileño llegó después de que el senador Flávio Bolsonaro enviara un documento de 86 páginas a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, en el que pidió aplazar por 180 días la aplicación de nuevos aranceles del 25% sobre productos brasileños.

Cuando Lula habla de aquellos que quieren hacer naufragar al MERCOSUR, no debe quedar afuera de la lista el presidente argentino. Recientemente Javier Milei decidió suspender el viaje a Asunción, Paraguay, donde se desarrolló la 68ª cumbre del bloque; en su lugar envió al canciller Pablo Quirno. Milei se ausentó de una de las reuniones claves de los últimos tiempos, ya que los mandatarios de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia debatieron -como principal punto de la agenda- sobre la aplicación provisional del Acuerdo Interino de Comercio del MERCOSUR con la Unión Europea y el inicio de negociaciones con Japón para un Acuerdo de Asociación Económica. Uno de los puntos centrales fueron las diferencias internas sobre la distribución de las cuotas de exportación libres de aranceles contempladas en el pacto interbloque firmado en enero de este año y puesto en marcha de manera provisional el 1° de mayo último. 

Cuando Lula habla de aquellos que quieren hacer naufragar al MERCOSUR, no debe quedar afuera de la lista el presidente argentino. Recientemente Javier Milei decidió suspender el viaje a Asunción, Paraguay, donde se desarrolló la 68ª cumbre del bloque; en su lugar envió al canciller Pablo Quirno.

Sin embargo, Milei dejó en claro que todo eso no es de su prioridad. En paralelo, el líder libertario se reunió el lunes 29 de junio con el candidato ultraderechista a presidir Brasil, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, a quien le manifestó su respaldo de cara a los comicios que serán celebrados el próximo mes de octubre en el país vecino. «Se viene la marea azul para Brasil de la mano de Flávio Bolsonaro», manifestó Milei en un mensaje publicado en redes sociales. Al día siguiente, para rematar la situación, se convirtió en el primer presidente argentino en asistir a la celebración -anticipada- del Día de la Independencia de Estados Unidos en la residencia del embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas. Ya sabemos que al titular de la Casa Rosada se le caen las babas por firmar un acuerdo comercial bilateral con el país del norte y “darle una patada” -como le gusta decir- al MERCOSUR.

Además del tema de los aranceles, esta semana hubo otro incidente entre Washington y Brasilia. El ministro de Justicia y Seguridad Pública de Brasil, Wellington César Lima e Silva, reaccionó este miércoles a las sanciones impuestas por Estados Unidos contra dos ciudadanos brasileños y varias empresas presuntamente vinculadas al Primer Comando de la Capital (PCC) la organización criminal más grande y poderosa de Brasil y de toda América Latina, y afirmó que la soberanía de su país «debe ser respetada». Según Gazeta do Povo, el funcionario sostuvo que esas medidas tendrán efecto únicamente en territorio estadounidense y no comprometen la cooperación entre ambos países.

«Todas las naciones deben profundizar sus mecanismos de combate al crimen organizado, siempre que se respete la soberanía», declaró el ministro durante la inauguración de una oficina federal contra las facciones criminales en la ciudad de Sao Paulo. Y agregó que Brasil “continuará fortaleciendo sus propias herramientas para enfrentar a las organizaciones delictivas”. Sus declaraciones se dieron horas después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunciara sanciones contra dos brasileños, tres empresas con sede en Brasil y una firma portuguesa, por supuestos vínculos con el PCC. Se trata de la primera acción financiera adoptada por Washington desde que esa organización fuera designada como grupo terrorista en mayo.

El analista político Carlos Alberto Almeida opina que la Casa Blanca “envía un mensaje de injerencia total, mostrando que no tiene ningún respeto por la autonomía y la soberanía de los pueblos”. Tomando esa idea como referencia, está claro que el gobierno argentino ha tomado partido por los intereses del norte, apartándose de su vecino y socio natural. Por supuesto, nada de esto será gratuito.

 

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