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Colombia decide su futuro: ¿primera o segunda vuelta?

El domingo 31 de mayo habrá jornada electoral en Colombia y desde el 25 de mayo están transcurriendo en 67 países las votaciones de colombianos que viven en el exterior. Es una de las elecciones con mayor número de postulantes en la historia del país y en la que la consigna de “ganar en primera vuelta” se hizo popular. Lo que dicen las encuestas.

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Colombia Elecciones 2026 Primera vuelta

Ganar las elecciones presidenciales en Colombia en primera vuelta significa obtener el 50% más uno de los votos válidos. El reto no es menor en un país donde el abstencionismo registrado en las elecciones legislativas de marzo alcanzó el 57%. Son 41.421.973 las personas habilitadas para votar en estos comicios presidenciales tanto en Colombia como en el exterior. Esto implica que, en un escenario hipotético en el que la participación electoral fuera similar a la de las legislativas, un candidato necesitaría al menos 8.905.725 votos para alcanzar la presidencia sin necesidad de una segunda vuelta. Sin embargo, con 11 candidaturas presidenciales activas -de un total de 14 que inicialmente se inscribieron- alcanzar esa cifra parece una tarea difícil. De ser necesaria una segunda vuelta, esta se disputaría el 21 de junio.

Con este panorama, el candidato que lidera las encuestas, Iván Cepeda, de la coalición Pacto Histórico, sector político que actualmente ocupa la Presidencia de la República, ha hecho de la consigna “Ganar en primera” uno de los ejes centrales de su campaña. En sus discursos ha insistido en la necesidad de que sus simpatizantes voten desde la primera vuelta, un mensaje que puede parecer evidente pero que cobra relevancia en un país marcado por altos niveles de abstención y acostumbrado a definir su Presidencia en una segunda ronda electoral. Desde que este mecanismo fue implementado en 1994, solo en dos ocasiones un candidato ha logrado imponerse en primera vuelta.

Aunque Cepeda ha ocupado durante mayo el primer lugar en intención de voto en cuatro de las encuestas más consultadas del país, con porcentajes que oscilan entre el 33,4 % y el 44,6 %, las mediciones aún no lo muestran como un ganador seguro en primera vuelta. Sin embargo, existen algunos factores que podrían acercarlo a ese objetivo. Uno de ellos es la favorabilidad del actual gobierno, que concluirá su mandato en agosto de 2026. Aunque su aprobación descendió recientemente del 49,1% de favorabilidad de febrero, al 45,8% de favorabilidad de mayo, esta cifra sigue estando cerca de veinte puntos por encima del nivel más bajo registrado durante el periodo presidencial. Para algunos analistas, esta recuperación podría favorecer al candidato de izquierda y fortalecer su desempeño electoral.

Así mismo, las cuatro encuestas más populares (Guarumo & Ecoanalítica, Invamer, Atlas Intel y el Centro Nacional de Consultoría) muestran a Abelardo de la Espriella, del derechista movimiento Salvación Colombia -lista creada para esta candidatura- como el segundo candidato con mayor intención de voto, con porcentajes que oscilan entre el 27,5 % y el 36,3 %. Aunque no cuenta con trayectoria en cargos de elección popular y esta es su primera candidatura presidencial, De la Espriella también ha manifestado su aspiración de ganar en primera vuelta.

Se trata de una apuesta ambiciosa para un candidato que ha desarrollado su carrera principalmente como abogado de figuras de distintas corrientes políticas y que, hasta ahora, no ha participado en consultas internas de partidos o coaliciones, como sí ocurrió con otras aspirantes que han figurado en los primeros lugares de las encuestas, entre ellos Paloma Valencia y Claudia López.

Las más recientes encuestas de intención de voto para la primera vuelta presidencial muestran a Iván Cepeda como favorito en todos los sondeos. En la medición de Guarumo & Ecoanalítica, realizada entre el 11 y el 19 de mayo, Cepeda registra el 37,1 % de apoyo, seguido por Abelardo de la Espriella con el 27,5 % y Paloma Valencia con el 21,7 %. Por su parte, la encuesta de Invamer, aplicada del 13 al 20 de mayo, le otorga a Cepeda el 44,6 % de la intención de voto, mientras que De la Espriella alcanza el 31,6 % y Valencia el 14 %. En tanto, Atlas Intel, (Encuesta investigada por irregularidades por el Consejo Nacional Electoral) en una medición realizada entre el 18 y el 21 de mayo, ubica a Cepeda con el 37,7 %, seguido muy de cerca por De la Espriella con el 36,3 %, y a Paloma Valencia con el 13,9 %. Finalmente, el Centro Nacional de Consultoría (CNC), entre el 16 y el 22 de mayo, muestra a Cepeda encabezando la carrera con el 33,4 %, seguido por De la Espriella con el 30,9 % y Valencia con el 12,6 %.

Por su parte, Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, y candidata del expresidente Álvaro Uribe Vélez, ha ido perdiendo terreno en la disputa por el segundo lugar de la intención de voto. La candidata, que en algún momento fue vista como una posible aliada de Abelardo de la Espriella, ha protagonizado diferencias públicas con el abogado y aspirante presidencial. Estas tensiones evidencian una posible fractura entre dos sectores políticos que, de llegar alguno de sus representantes a una segunda vuelta, podrían verse obligados a buscar acuerdos para consolidar apoyos.

La elección no solo enfrenta a tres candidatos, sino también a distintas visiones sobre la representación política y a tres proyectos políticos que reflejan distintas tradiciones de la historia colombiana: la continuidad de la izquierda que llegó al poder en 2022, el ascenso de una nueva derecha representada por figuras ajenas a la política tradicional y la permanencia de un sector conservador que ha marcado buena parte de la vida pública del país durante las últimas décadas.

Todo esto hace que la jornada electoral del domingo, que se desarrollará entre las 8:00 a. m. y las 4:00 p. m. en Colombia y que marcará también el cierre de las votaciones en el exterior, sean esperadas con ansias. El país se enfrenta a una decisión que definirá si continúa el primer proyecto político de izquierda que ha gobernado Colombia o si retorna al poder una fuerza política de derecha.

Al final, las opciones que concentran la atención de los colombianos representan tres visiones muy distintas del país. Por un lado, Iván Cepeda, filósofo y candidato del Pacto Histórico, ha estado vinculado a movimientos de izquierda desde su juventud y ha desarrollado una trayectoria política que incluye más de una década en el Congreso y una propuesta que le apuesta a los procesos de paz. Es hijo de Manuel Cepeda Vargas, dirigente del Partido Comunista Colombiano asesinado en 1994 durante la violencia política que exterminó a integrantes de la Unión Patriótica. 

En contraste, Abelardo de la Espriella, abogado y candidato del reciente movimiento Fuerza Ciudadana, se presenta como una figura de derecha radical, sin experiencia previa en cargos de gobierno o administración pública. Completa este grupo Paloma Valencia, abogada y senadora desde 2014, una de las principales voces del uribismo y defensora de las políticas de seguridad impulsadas por el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Además, pertenece a una de las familias con mayor tradición política conservadora del país, descendiente del expresidente Guillermo León Valencia, quien gobernó Colombia entre 1962 y 1966.

Estas propuestas también se expresan en sus fórmulas vicepresidenciales. Iván Cepeda eligió a la senadora indígena Aida Quilcué, una de las lideresas sociales más reconocidas del país y símbolo de la representación de los pueblos étnicos en la política nacional. Abelardo de la Espriella tiene como fórmula a José Manuel Restrepo, exministro de Comercio y una figura asociada a posiciones económicas y políticas conservadoras. Por su parte, Paloma Valencia escogió a Juan Daniel Oviedo, exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), identificado con posturas de centro y reconocido por ser uno de los pocos dirigentes políticos de alto perfil que ha asumido públicamente su orientación sexual y que hoy participa como fórmula de una aspirante conservadora a la presidencia que está en contra de la adopción homosexual. 

De esta manera, la elección no solo enfrenta a tres candidatos, sino también a distintas visiones sobre la representación política y a tres proyectos políticos que reflejan distintas tradiciones de la historia colombiana: la continuidad de la izquierda que llegó al poder en 2022, el ascenso de una nueva derecha representada por figuras ajenas a la política tradicional y la permanencia de un sector conservador que ha marcado buena parte de la vida pública del país durante las últimas décadas. Tres apuestas que compiten en una elección con once candidaturas vigentes, disputas entre alianzas y ante la expectativa de saber si habrá una segunda vuelta.

 

angielramirezmeneses@gmail.com

 

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