Argentina / 18 marzo 2026

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Torneo Apertura: Vélez se despega y San Lorenzo rinde tributo (triste) a Osvaldo Soriano

Otra fecha insólita del fútbol argentino. Entre búsquedas de maquinaria agrícola soviética y vinilos de colección, Yevgeny y Cho analizan la caída libre del Ciclón, la solidez de Vélez y el ascenso de los clubes de provincias. Un cruce delirante donde la geopolítica y la pasión por la redonda borran todas las fronteras.

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gimnasia gol en contra

Yevgeny Vogarin, nuestro compañero ruso de llamada internacional, está en su casa de Vladivostok tomando un café. Intercambia mensajes de texto con su tía Tatyana, quien desde hace décadas alterna en la conducción de la Cooperativa de Producción Agrícola Krasnorechensky (en ruso: СХПК Краснореченский). En las épocas soviéticas eran estructuras colectivistas que se llamaban kolkhozes. Ya en los ochenta, y luego con la caída de la Unión Soviética, fueron hacia un modelo de transición económica donde las estructuras colectivas se adaptaron a la economía de mercado, manteniendo una base cooperativa de producción.

La coope de la tía está en el pueblo de Pavlo-Fedorovka, en una ubicación estratégica por su cercanía a las cuencas agrícolas del río Ussuri, a unos 312 kilómetros de Vladivostok, y opera bajo un modelo mixto que combina la agricultura de exportación con la ganadería para el mercado interno.

Los rusos chatean sobre precios de maquinaria que debe adquirir la “coope”, mientras el joven Cho enciende la llamada clandestina internacional para repasar la fecha del fútbol argentino del otro lado de la frontera. Desde la aldea de Kijong-dong, el norcoreano sigue bailando música tecno coreana desde la semana pasada, enchufado a unos grandes auriculares negros, típicos de los años 70.

—Holis —dice el Che-cho mientras baila canciones de la Orquesta de Moranbong, una banda que se define como electropop militar.

—¿Cómo estás, Cho querido?

—Bien, profe, no puedo parar de bailar —admite.

El ruso Vogarin, que estaba viendo maquinaria agrícola para recomendarle a la tía Tatyana, ve que está la llamada en curso. Se despide de su parienta con un “la seguimos después” y se mete de lleno en el fútbol argentino.

—¿Cómo andan, mis queridos amigos internacionalistas? —dice abriendo su participación.

—Bien, Yevgeny. Les cuento: la fecha 11 de la Liga Nacional de Fútbol se jugó esta vuelta de sábado a martes. Y yendo a lo que importaba en algún momento, que eran los líderes y principales resultados, digamos que Vélez es el puntero absoluto si tomamos en cuenta la tabla general, seguido por Independiente Rivadavia de Mendoza, Belgrano de Córdoba y Rosario Central.

—Debo confesar, profesor, que me genera cierta empatía cuando ninguno de los denominados grandes está en esa lista y aparecen clubes de diferentes provincias —se confiesa el ruso.

—Vélez está en un gran momento. Le ganó a Platense por 2 a 0 en un encuentro que tuvo a dos de las hinchadas más “frescas” de la Argentina en las tribunas del estadio Ciudad de Vicente López. El “Fortín” golpeó en dos momentos clave. A los 8 del primer tiempo, Florián Monzón aprovechó una “desatención” en la defensa del “Tense” para poner el primero. Y en el inicio del complemento, a los 4 minutos, Lucas Robertone marcó el segundo con un remate preciso junto al palo del arquero Matías Borgogno.

—Parece que Vélez se desconecta del resto. No tiene rivales en su zona —arriesga, creo que demasiado, el ruso Yevgeny en tono Marlon Brando.

¿Perdió el Tense? No te la puedo… —tira el coreano, casi confesando su simpatía por el cuadro de Roberto Goyeneche, y se saca los auriculares para involucrarse de lleno en la charla. En paralelo se prepara su outfit, como dicen los chicos de acá, o hanbok, como dicen los coreanos allá.

—Sí, Cho, viene en declive Platense. Pero escuchen: el domingo se jugó el clásico en Córdoba. Belgrano, al que venimos siguiendo, venía primero y tenía a Talleres enfrente. Gran clásico en Córdoba, bla, bla, bla, pero se sacaron un cero los dos. Partido feo, aunque hay que reconocer que Talleres tuvo más opciones que el Pirata.

Damián Ayude, ex técnico de San Lorenzo

¿And my friend Coudet? —lanza el ruso, a la vez que sigue enfrascado en la búsqueda desde la compu de la maquinaria agrícola en “Ozon.ru”, una de las principales webs para comprar en línea en Vladivostok.
—River pudo festejar su segundo triunfo consecutivo tras la ida de Marcelo Daniel Gallardo. El conjunto que dirige Eduardo Germán Coudet (va a llegar el día donde la gente ya no tenga dos nombres, ¿no?) le metió dos a Sarmiento de Junín en el Monumental. Tomó la iniciativa, jugó fluido y llegó al gol a los 41 gracias a los pies de Sebastián Driussi. Sarmiento venía jugando con uno menos por la expulsión de Gabriel Díaz. En el segundo la tuvo fácil; con Sarmiento replegado, mantuvo la presión y logró meter el 2 a 0 a los 26 de la mano del joven Ian Subiabre.
En la habitación de Cho conviven fotos y pósteres de Argentina y Corea, de futbolistas y políticos, y un centro musical con bandeja para discos de vinilo. El coreano, que tenía el hobby de coleccionarlos cuando vivía en Argentina, encontró la veta comercial en Corea y pone a la venta los discos que menos le gustan en una feria que improvisa los sábados en la puerta de su casa, con el guiño de los oficiales de custodia de la ciudad.
—¿Qué hizo el Independiente de Mendoza, profesor, que está en el listado de primeros? —suelta el coreano.
—Un partidazo, Cho querido. Con un gol en contra sobre la hora, quedó primero en la Zona B. El partido tuvo un comienzo frenético. Gimnasia metió el primero cuando Enzo Martínez conectó un córner al minuto de juego. Pumba, 1 a 0. Reacción mendocina: Independiente lo empató a los 25 con gol de Fabrizio Sartori tras una gran jugada de Sebastián Villa. La cosa venía de ida y vuelta: a los 28, Marcelo Torres volvió a poner en ventaja a los platenses. Pero faltando cinco para el final del primer tiempo, la Lepra puso el 2 a 2 con gol de José Florentín. Hasta ahí, partidazo. Volvieron del vestuario y se olvidaron de todo. No jugaron a nada y, cuando parecía que todo terminaba a los 94 minutos hubo un error en la salida de Gimnasia, centro de Matías Fernández a nadie, pero a Enzo Martínez se le vino encima la pelota y le metió un tacazo para marcar el gol en su propio arco y darle la victoria a los mendocinos.
—Pufffff, pobre. Cambiando el ángulo de la información, ¿cómo sigue el estado crítico del Ciclón? —tira el ruso Vogarin, intuyendo con su experiencia de exespía soviético los olores de la tragedia.
—Perdió 5 a 2 de local con Defensa y Justicia.
—Jodés, profesor —dice el coreano, que se acomoda sus baji, una especie de pantalones amplios y cómodos que se atan en los tobillos.
Goleada histórica. San Lorenzo está en caída libre y sin red. A los 68 segundos, Elías Pereyra (ex San Lorenzo) ingresó por el segundo palo, definió cruzado y de sobrepique puso el 1 a 0. Y en la jugada más notable del primer tiempo, tras toque y toque de Defensa, David Martínez mandó un centro al área chica y Gutiérrez resolvió con un pase a la red. San Lorenzo nunca estuvo en partido; Defensa lo manejó a voluntad. En el segundo, después de un cabezazo de Tripichio en el palo, los de Varela lo liquidaron con un penal de Aarón Molinas. De inmediato vino el descuento del debutante Agustín Auzmendi con un cabezazo y lo gritó como si hubiese empatado. Raro. Pero al toque, Ladstatter le metió un patadón tremendo a Gutiérrez y vio la roja. A partir de ahí fue un suplicio para San Lorenzo y, en otra ironía de la vida, otro ex del Ciclón, Agustín Hausch, metió el 4 a 1. A los 38 minutos, Fiermarín le contuvo un penal a Alexis Cuello. Insistió el tal Auzmendi, que parecía jugar un partido aparte, y con un nuevo cabezazo puso el 4 a 2, pero el Halcón no tuvo piedad y Barbona puso el 5 a 2 definitivo.
¿Y el técnico Ayude? —suelta el coreano, que completa su outfit con una jeogori (una especie de chaqueta corta de color azul).
—Lo echaron las autoridades transitorias azulgranas al mando de Sergio Costantino, que también se desempeña como secretario de Hábitat e Inclusión Social del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Solía decir el gran Osvaldo Soriano que San Lorenzo era “un interminable sobresalto, una carga que se arrastra en la vida con tanto orgullo y desconcierto como la de ser argentino” —apunta filoso el ruso Vogarin, justo en el momento que parece dar con la maquinaria adecuada para la tía Tatyana.
—Impecable cierre, Yevgeny —devuelve el coreano a manera de despedida.
—Ah, para cerrar, Newell’s también sigue de tragedia. Lanús le encajó un 5 a 0. Se les quiere, chicles. Cuídense de la estupidez con las manos y el bardo con los pies, como decía el artista musical.

 

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