Argentina / 28 febrero 2026

temperature icon 26°C
Edit Template

¿Por qué Jane Austen sigue despertando pasiones 250 años después?

A dos siglos y medio de su nacimiento, la obra de Jane Austen continúa vigente. Entre adaptaciones queer, festivales en Bath y debates inagotables en redes sociales, la autora de Orgullo y prejuicio trasciende el papel para convertirse en un ícono pop. ¿Qué tiene su obra que logra enamorar tanto a académicos como a un fandom que no para de crecer?

Compartir:

Compartir:

Jane-Austen

En diciembre del año pasado, lectoras y lectores de todo el mundo celebraron los 250 años del nacimiento de Jane Austen. No fue solamente un festejo simbólico: la autora inglesa despierta pasiones y tiene verdaderos fans que organizaron bailes y eventos en distintas ciudades del mundo. Entre reediciones de los libros, nuevas adaptaciones -se esperan al menos cuatro estrenos en 2026-, merchandising y perfiles en redes sociales exclusivamente dedicados a analizar las novelas de la autora, la obra de Austen está más viva que nunca.

El idilio del público con Austen está presente desde los inicios. La valoración de la crítica, aunque relativamente temprana, llegó más tarde. Algunos de sus célebres adeptos fueron Walter Scott, Virginia Woolf y Nora Ephron, guionista de Cuando Harry conoció a Sally, que no casualmente incluyó a Orgullo y prejuicio dentro de una lista de las pocas cosas que iba a extrañar cuando muriera. 

Mientras los académicos siguen debatiendo si las críticas de la autora hacia la sociedad de su época tienen un tinte conservador o se trata más bien de una protofeminista, la obra de la escritora ha echado raíces en la cultura popular y sigue recolectando fieles. Ya en la época victoriana las novelas de Austen mostraron su maleabilidad para la adaptación a otros formatos y se empezó a configurar un verdadero “fandom” alrededor de ellas al que el crítico literario George Saintsbury bautizó como los “janeites”. 

En 1926, el fandom tuvo su expresión en la ficción a través del cuento “The Janeites” de Rudyard Kipling en el que un grupo de soldados de la Primera Guerra Mundial leían a Austen en secreto. Más recientemente, los fans también fueron los protagonistas de la película Conociendo a Jane Austen (2007) sobre un grupo de amigos de un club de lectura y de la comedia romántica francesa Jane Austen arruinó mi vida (2024) sobre una librera en busca del amor.

Las sucesivas adaptaciones amplificaron el impacto cultural de Austen y demostraron que su obra trasciende los límites de su época. Entre algunos ejemplos, la serie web estadounidense Los Diarios de Lizzie Bennet de 2012 adoptó el lenguaje del vlog, la película Fire Island (2022) es una adaptación queer y la película Clueless (1995) trasladó la novela Emma a la chillona California de los 2000’ y se convirtió, a su vez, en una película de culto. Lo mismo sucedió con El diario de Bridget Jones (2001), adaptación indirecta de Orgullo y prejuicio, una novela que devino en un reconocible molde narrativo. 



Según un informe del diario El País (España), la austenmanía combina una nostalgia por la simpleza del mundo rural y los tiempos lentos del pasado. Aunque el fenómeno podría compararse al de las tradwife estadounidenses, son otros los valores en los que se apoya y lo que prima es la identificación con los dilemas de las protagonistas.

Sobre este libro, los fanáticos sostienen un debate que enfrenta a la serie de 1995 de la BBC con la película de 2005 dirigida por Joe Wright, que el año pasado también tuvo sus propios festejos de aniversario. En Buenos Aires, entre otras ciudades, volvió a proyectarse en salas de cine. Los escenarios del film, así como las casas de la autora, son verdaderas mecas de peregrinación que figuran en paquetes turísticos temáticos.

Más uniformes son las opiniones positivas acerca de la Emma (2020) protagonizada por Anya Taylor-Joy (rol que encarnó Gwyneth Paltrow en 1996) y el rechazo colectivo a la adaptación de Persuasión que estrenó Netflix en 2022.

La vida de Austen también fue llevada a la pantalla grande. En 2007, la película Amor verdadero tomó algunos indicios sobre su vida sentimental (la escritora, a diferencia de sus heroínas, nunca se casó) para construir una biopic romántica. La serie Miss Austen de la BBC, de 2025, especuló sobre las cartas que quemó Cassandra, la hermana de Jane, aparentemente para salvaguardar su reputación.

Entre los adeptos, existen, sin embargo, algunas divisiones. Hay quienes limitan su interés a los textos y la academia, mientras que otros se deleitan con todas las ramificaciones del universo Austen, ya sean películas, fanfictions, objetos de colección o la práctica del cosplay. Según un artículo firmado por Laura Boyle en la web oficial de la autora, a menudo el grupo de los académicos considera que los otros se detienen en una superficialidad estética que poco tiene que ver con la obra en sí.

Desde 2001, la ciudad de Bath, escenario de novelas como Persuasión, organiza el festival más grande del mundo que tiene un programa con diez días de actividades. En Estados Unidos, la Jane Austen Society reúne en sus eventos tanto a tarotistas como a especialistas en las guerras napoleónicas que disertan sobre el contexto histórico. La periodista Juana Libedinsky, una autoreconocida “janeite”, escribió sobre las curiosidades de ese mundo de fans en su libro Queremos tanto a Jane (Seix Barral), que presentó el año pasado, vestida de época y con evento de gala incluido. 

El desprecio de los puristas no solo replica los debates que siempre rodean a las prácticas fan, sino que, en algunos casos, alcanza a tener un viejo aroma a misoginia que suele sobrevolar a los productos culturales mayormente consumidos por mujeres. La acusación de frivolidad quizás olvida los abundantes comentarios que hacía la propia Austen en su correspondencia privada sobre cuestiones aparentemente banales como la moda o las visitas.

Según un informe del diario El País (España), la austenmanía combina una nostalgia por la simpleza del mundo rural y los tiempos lentos del pasado. Aunque el fenómeno podría compararse al de las tradwife estadounidenses, son otros los valores en los que se apoya y lo que prima es la identificación con los dilemas de las protagonistas. 

“Si bien hoy en día las mujeres no estamos obligadas a casarnos sí o sí para subsistir, como era en la época, sí existen ciertas presiones sociales que están todavía presentes. También muchas situaciones, como tratar de caer bien a otras personas. Es divertido encontrar a personajes Austen en la vida real, porque siempre uno conoce a alguien como la señora Bennet o el señor Collins. No siempre uno busca encontrar un Darcy”, dice a 4Palabras María Yerimen Iglesias, integrante del grupo Jane Austen Argentina, que organiza tertulias literarias y otras actividades desde 2013. 

“Es al día de hoy que no nos aburrimos de hablar sobre Jane Austen, a pesar de haber pasado más de diez años del grupo. Aun así siempre se generan debates y temas nuevos para conversar”, agrega y opina que la autora seguirá vigente muchos años más. Sin duda, en los últimos dos siglos, la autora nacida en Steventon y sus personajes se han convertido en íconos culturales que siguen interpelando a nuevas generaciones.  

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: