Palpitar el Mundial 2026: Argentina sufrió con Mauritania y Bolivia ganó en la “repesca”
La FIFA de los 211 miembros ha rediseñado el mapa del fútbol: hoy hay más naciones pateando una pelota que sentadas en la ONU. La selección de Scaloni venció con lo justo a Mauritania en una Bombonera fría. La epopeya de pescadores y carpinteros de Nueva Caledonia.
- marzo 28, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
- marzo 28, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
La geopolítica del fútbol que la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) fue tejiendo de la mano de Julio Grondona y su inefable compañero Joseph Blatter, indicó que “una federación o un país, o algo que se le asemeje, es igual a un voto”. Esa estrategia fue creciendo, rodando y desarrollándose con diferentes dirigentes.
Hoy la FIFA tiene 211 asociaciones o federaciones nacionales miembro, superando al Comité Olímpico Internacional (COI), que cuenta con 206 Comités Olímpicos Nacionales reconocidos oficialmente. Muy atrás quedó ya la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con 193 Estados miembros.
Esto tiene sus consecuencias. Prácticamente no queda un rincón en la Tierra donde no se juegue “a la pelotita”. Y estamos a pocos minutos de un Mundial que se va a desarrollar en tres países a la vez y del que participarán 48 seleccionados. Esto edificó un camino eliminatorio muchísimo más denso y complejo para algunos, mientras que otros encontraron el hueco y la “oportunidad” para mostrarse en la Copa del Mundo.
Así llegaron Qatar, Haití, Curazao, Cabo Verde, Jordania, Uzbekistán y varios más que siguen jugando este “chiste” del repechaje intercontinental; muchos de ellos pueden ser debutantes o cuentan con poca tradición en citas mundialistas. Esto nos abre el debate sobre una suerte de “oportunidad” para unos, o de “masacre” de participación en una falsa condición de igualdad para otros; y también el ya clásico: “ojo, que en la cancha son once contra once y puede pasar cualquier cosa”. La dinámica de lo impensado, escribían las viejas plumas del periodismo deportivo argentino.
Todo esto es derivado de las trayectorias, las tradiciones político-culturales, los intereses comerciales y económicos, las decisiones políticas y las deportivas, ¿por qué no? Es en este marco que esta realidad de fútbol global geopolitizado vale también para partidos amistosos internacionales, porque las pantallas del mundo están llenas de un fondo verde con tipos corriendo y dándole a una pelota de muchos colores.
El análisis del amistoso: Argentina vs. Mauritania
Por ahí creo que se cuela el partido de Argentina y Mauritania de anoche. En una Bombonera llamativamente despoblada y lluviosa, con equipos de sonido amplificando canciones y un seleccionado argentino que salió a ver qué pasaba y «al trotecito». Lo que suele suceder en la mayoría de los primeros tiempos de la liga local.
Uno de los pocos que se lo tomó en serio fue Nicolás Paz, que estaba claramente a prueba bajo la mirada del técnico. En el primer tiempo hubo varios titulares mirando desde el banco, incluidos Lionel Messi y su inseparable Rodrigo De Paul al lado. ¿Es el Robin de Batman?
A los 17 minutos, tras una corrida por la derecha de Molina y un buen centro casi al punto penal, Enzo Fernández puso el 1 a 0. Parecía que la cosa arrancaba. El chico Paz tocaba y jugaba, pero el ritmo de los demás era para arrancarse los pelos. Los presentadores de TV no paraban de decir: “es un entrenamiento oficial”, para intentar enmascarar la falta de cambio de ritmo y juego.
A los 32 minutos, tiro libre para Argentina. Mi hijo Manu me dice que Paz le pega bien. Y el tal Paz le pega de zurda al lugar donde había dos jugadores argentinos delante de la barrera mauritana; se agacharon, el arquero tardó una eternidad en tirarse y gol: 2 a 0. «Bueno, ahora sí arranca», pensé. Pero no; siguió todo igual. Un entrenamiento, pero aburrido. Mauritania tuvo un remate que tapó el «Dibu» Martínez y nada más.
Uno de los pocos que se tomó en serio el amistoso con Mauritania fue Nicolás Paz, que estaba a prueba bajo la mirada de Scaloni. En el primer tiempo hubo varios titulares mirando desde el banco, incluidos Lionel Messi y su inseparable Rodrigo De Paul al lado. ¿Es el Robin de Batman?
En el complemento entraron Messi, De Paul y Mastantuono. «Bueno, ahora sí que arranca». No, che. Es más, con el correr de los minutos se fue acomodando el equipo africano, se soltó, empezó a llegar y el Dibu Martínez fue sosteniendo el 2 a 0. De pronto, una bandada de gente que entraba y salía; cambios de los dos lados. No se sabía bien quién estaba y quién no, y los goles no llegaban.
Hasta que, sobre el final, Souleymane Anne se fue solo, entró al área y enganchó ante Marcos Senesi, quien lo tocó, pero el árbitro no cobró nada. Un instante después, tras un error del medio argentino en la salida, el mismo Anne encaró al Cuti Romero mano a mano, le tiró una “bicicleta” que lo dejó pagando, se abrió, no le dio muy bien que digamos y Martínez, seguro, controló. En la última del partido, un centro cayó en el área de Argentina: rebotes, nadie la saca, Giuliano Simeone “juega a la mancha” y entra un tal Jordan Lefort para marcar el descuento. Ahí nomás el árbitro lo terminó: 2 a 1. Silencio total en el estadio y hasta en la transmisión, que fue al corte abruptamente.
¿Argentina jugó mal? Sí. Y los mauritanos, que se sacaron unas fotos en el Obelisco antes de ir a la Bombonera, la pasaron bárbaro. Jugaron al entrenamiento con público y, cuando vieron la oportunidad, la metieron. A veces son solo once contra once, y es difícil de entender cómo el actual campeón del mundo le ganó solo 2 a 1 de local al que está en el puesto 115. ¿Puede pasar? Sí, en el fútbol puede pasar.
Las repescas intercontinentales
Damos vuelta la página y nos encontramos con el «chiste» de las finales de las repescas intercontinentales para el Mundial 2026. En este marco se la jugaron Bolivia contra Surinam y Jamaica contra Nueva Caledonia.
Bolivia le ganó a Surinam por 2 a 1 en el estadio Monterrey, en México, remontando un partido clave. Tras un primer tiempo difícil donde Surinam marcó primero, el combinado boliviano pudo darlo vuelta, pero ahora tendrá que jugar una final contra Irak. El que gane entre ellos irá al Mundial directamente.
La Verde sufrió gran parte del encuentro, pero encontró el empate a los 71 minutos gracias a una jugada confusa dentro del área. Tras una serie de rebotes, Moisés Paniagua apareció con decisión y metió un pelotazo que entró junto al palo izquierdo. Ese gol cambió por completo el desarrollo del partido; Bolivia agarró confianza e, impulsada por el «inflador anímico», se animó a ganar. A los 78 minutos llegó la jugada clave: Diego Medina se escapó por la banda y tiró el centro; Juan Godoy la controló y Myenty Abena lo derribó. El árbitro no dudó: penal. Se hizo cargo Miguel Terceros, quien con frialdad abrió el pie para cruzar el remate con categoría y desatar el festejo boliviano.
Hay que recordar que Bolivia accedió a esta instancia tras quedar séptima en las Eliminatorias Sudamericanas, incluyendo un triunfo histórico ante Brasil en El Alto, a 4.200 metros de altura. Por su parte, Surinam llegó aquí tras quedar segundo detrás de Panamá en la Concacaf, gracias a un cambio en su ley de nacionalidad que le permitió convocar jugadores con ascendencia surinamesa.
En el otro partido, Jamaica le ganó 1 a 0 a Nueva Caledonia en Guadalajara y ahora deberá enfrentar a la República Democrática del Congo. Bailey Cadamarteri, futbolista del Wrexham inglés, anotó a los 18 minutos el único gol tras un rebote largo del arquero Nyikeine. Los Reggae Boyz quedaron a un triunfo de disputar la segunda Copa del Mundo de su historia.
Nueva Caledonia no aprovechó sus oportunidades. Athale estuvo a punto de empatar con un remate desde atrás de mitad de cancha y acorraló a su rival en la segunda parte, pero el equipo (puesto 150 del ranking FIFA) no pudo convertir. Cabe destacar que en el grupo de Jamaica clasificó directo nuestro querido amigo Curazao.
Aunque quedaron eliminados, los muchachos de Nueva Caledonia se ganaron el cariño del pueblo mexicano. Llegaron después de 13 mil kilómetros de viaje, sin utileros ni ropa oficial, con sus propias valijas en vuelos comerciales. Más de la mitad no vive del fútbol: son carpinteros, profesores, mineros y pescadores.
Un dato final: Nueva Caledonia es una “colectividad sui géneris» de la República Francesa. Sus habitantes son ciudadanos franceses, aunque los kanaks (más del 40% de la población) buscan la independencia. Por eso surge esta disyuntiva, ¿no?: entre la oportunidad y la ilusión de participar a escala global donde las diferencias estructurales son, simplemente, imposibles de atajar.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Publicidades
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



