Argentina / 3 febrero 2026

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“No es solo una conmemoración: es un acto en defensa de la democracia”

Ante un nuevo Día de los Derechos Humanos, Estela de Carlotto hace un llamado a la conciencia del pueblo para luchar por la dignidad y la vigencia de la memoria y la justicia. La presidenta de Familiares, Graciela Lois; la vicepresidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, María Adela Antokoletz; el referente de H.I.J.O.S., Carlos Pisoni; y la nieta restituida Claudia Poblete convocan a marchar este jueves 11 a Plaza de Mayo.

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En la víspera del Día Internacional de los Derechos Humanos, una fecha que desde 1948 marca el estándar global contra los «actos de barbarie» y por la dignidad esencial de toda persona, el movimiento de derechos humanos de Argentina se encuentra en un punto de inflexión. Con las políticas implementadas por la gestión de Javier Milei, que incluyen cuestionamientos al trabajo por la memoria y la justicia, el desfinanciamiento de políticas públicas clave, y posturas que relativizan el terrorismo de Estado, la conmemoración adquiere un carácter de “acto de defensa de la democracia”.

En este marco, 4Palabras dialogó con Estela de Carlotto y Claudia Poblete (Abuelas de Plaza de Mayo); Graciela Lois (Familiares de Desaparecidos); María Adela Antokoletz (Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora); y Charly Pisoni (H.I.J.O.S.). Frente a lo que definen como un “retroceso” y un “plan económico que es primo hermano de la dictadura”, los referentes de los organismos exponen el desafío múltiple: desde defender los consensos democráticos y la memoria histórica ante el negacionismo, hasta retomar el espacio público para frenar el avasallamiento de derechos en el presente.

La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, explica la dimensión esencial del concepto: “Derechos Humanos no son dos palabras encomilladas, derechos humanos es el respeto total de unos y otros como ciudadanos: el del que tiene poder y el que no lo tiene; el que tiene dinero y el que no tiene, el que tiene salud y el que no la tiene. Esa no es una diferencia, es una situación injusta contra la que hay que luchar, porque todos tenemos derecho a vivir dignamente”.

Carlotto también reflexiona sobre el significado de esta conmemoración en el contexto actual de Argentina: “No puede ser que en un país donde cae una semilla y crece exista el hambre, la desocupación, el cierre de fábricas, y la desintegración ingrata de todo lo que se hizo en tantos años y que hoy no va a existir más”. Por ello, hace un llamado a la conciencia ciudadana: “Todo esto que está pasando hay que tenerlo en cuenta, no para tenerlo en cuenta nada más, sino para evitarlo. Y depende de nosotros, de los que vivimos en nuestro país”.

Claudia Poblete Hlaczik, nieta restituida y miembro de la Comisión Directiva de Abuelas, enfatiza la relevancia política del 10 de diciembre: “Cuando un gobierno como el que tenemos ahora reniega de los organismos internacionales, desfinancia políticas públicas, relativiza el terrorismo de Estado, promueve discursos negacionistas, la conmemoración no es solo una conmemoración, termina siendo un acto de defensa de la democracia”.

Graciela Lois, presidenta de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, aborda los retos contemporáneos: “El desafío para el 10 de diciembre es comenzar nuevamente a recordar qué significa el 10 de diciembre, que no es una fecha y nada más, que el 10 de diciembre se conmemora una gesta”. Resalta la necesidad de transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido durante la última dictadura cívico militar.

“Lo que uno transmite, es absolutamente histórico, está documentado, nadie puede negar lo que ha pasado. Para mí el desafío es cómo llegamos a los jóvenes que nos van a reemplazar y que son los que están comprando un discurso de inmediatez y facilismo”, señala Lois. Además, destaca el rol de Familiares, un espacio “más abierto” que incluye a ex presos y presas políticas: “Son los testimonios vivientes, ellos todavía están, son los testigos vivos de una etapa que se está cuestionando en este momento. Entonces, se trata de conseguir que esos testimonios vuelvan a la luz, vuelvan a ser leídos, escuchados”.

“Lo que uno transmite, es absolutamente histórico, está documentado, nadie puede negar lo que ha pasado. El desafío es cómo llegamos a los jóvenes que nos van a reemplazar y que son los que están comprando un discurso de inmediatez y facilismo”. Graciela Lois

Poblete Hlaczik, cuyo caso fue clave para la derogación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y el inicio del juzgamiento de crímenes de lesa humanidad en Argentina, subraya: “Desde Abuelas, entendemos que es un día para volver a poner en el centro valores que esta sociedad argentina viene construyendo con un esfuerzo enorme: la vigencia de un sistema democrático, el respeto a los organismos de control internacional que este gobierno aliado con Trump, está bastardeando todo el tiempo”.

En este contexto, se recuerda la reciente acción del gobierno nacional cuestionando la cifra de los 30 mil detenidos desaparecidos por el terrorismo de Estado ante el Comité Contra la Tortura de Naciones Unidas. Para Poblete Hlaczik, la transmisión de la historia es un deber central: “No dejarnos ganar por discursos de odio, con toda esta especie de la banalización de la violencia, operaciones negacionistas. Sostener una educación en derechos humanos es central”.

 

Los desafíos múltiples

Respecto a los desafíos que enfrentan los organismos de derechos humanos en el contexto actual, María Adela Antokoletz, vicepresidenta de Madres de Plaza de Mayo- Línea Fundadora, enfatiza la necesidad de retomar el espacio público: “Ocupar con mayor cantidad de adherentes y verdaderas multitudes las calles del país, en reclamo del respeto a los derechos. Tratando de no ir a la saga de lo que el gobierno, en forma arrolladora, va imponiendo. Defender derechos por las vías digitales, por las redes, pero también en las calles físicas, es el primer desafío que tiene el movimiento de derechos humanos”.

En sintonía, Charly Pisoni, integrante de Hijos Capital, afirma: “El desafío del movimiento de Derechos Humanos en Argentina es frenar el retroceso que estamos viviendo en la materia. Nuestro país es vanguardia desde hace años, pero sin dudas el desafío hoy es frenar el retroceso que estamos viviendo con un plan económico que es primo hermano de la dictadura”. Pisoni menciona avances históricos como el juicio a las Juntas, la Asignación Universal por Hijo, la Ley de Identidad de Género y el plan PROCREAR, como políticas públicas que ahora se ven amenazadas.

Antokoletz, quien también integra la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de Detenidos-Desaparecidos (FEDEFAM), destaca la importancia de la articulación con la región: “Porque los problemas que nosotros padecemos son también los problemas que padecen nuestros países hermanos. No ya a través de dictaduras, sino en general, a través de gobiernos democráticamente elegidos, que toman medidas dictatoriales. Basta ver lo que sucede en El Salvador, por ejemplo”, dice en referencia al gobierno de Nayib Bukele, acusado de concentración de poder, restricciones a libertades fundamentales y erosión del estado de derecho.

“Defender derechos por las vías digitales, por las redes, pero también en las calles físicas, es el primer desafío que tiene el movimiento de derechos humanos”. María Adela Antokoletz

“Las estrategias de los organismos tienen que ver con la perseverancia, con no bajar los brazos y dejar hasta el último hilito de esperanza que queda en el camino para torcer la realidad. Esa fue siempre la estrategia de las Madres y las Abuelas”. Charly Pisoni

Charly Pisoni retoma el foco en Argentina, llamando a ampliar la mirada: “Nosotros luchamos para que los torturadores y secuestradores y asesinos de nuestros padres estén en la cárcel, y ahora nos toca terminar con esa violencia institucional que hoy se sigue dando. Que no haya más torturas en las cárceles y en las comisarías, que no haya más casos de violencia policial, creo que es una de las mayores tareas que hoy nos proponemos como integrantes de HIJOS”.

Claudia Poblete Hlaczik suma que el desafío es “enorme y múltiple: defender los consensos democráticos, profundizar la búsqueda, darle valor a la verdad y seguir pensando esto: que con cada nieto, cada nieta cuya identidad recuperamos se reafirma que, a pesar de todo y de estos momentos tan difíciles, esta sociedad argentina tiene todavía que sostener la justicia y la memoria”.

Pisoni agrega la meta de incorporar y articular otras luchas en materia de derechos humanos, como los reclamos de las personas con discapacidad, el sector universitario y los jubilados. Por ello, convoca a sumarse a los organismos de derechos humanos y organizaciones sociales en Plaza de Mayo el próximo jueves 11 de diciembre, desde las 15:30 horas, para acompañar la ronda de las Madres y escuchar a referentes de diferentes colectivos.

“Las estrategias de los organismos tienen que ver con la perseverancia, con no bajar los brazos y dejar hasta el último hilito de esperanza que queda en el camino para torcer la realidad. Esa fue la estrategia siempre de las Madres y las Abuelas, que a pesar de la impunidad, siempre se encontró una forma de resistencia. Y creo que eso es lo que sigue vigente”, concluye Pisoni.

 

4Palabras

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