Argentina / 11 marzo 2026

temperature icon 20°C
Edit Template

Geopolítica de la pelota: por qué el Mundial 2026 está en peligro real

Mientras Estados Unidos e Israel atacan a Irán y reconfiguran el mapa de Medio Oriente, el fútbol se enfrenta a una crisis creciente. Entre el “Premio de la Paz” a Trump y la posible exclusión de Irán, la FIFA queda atrapada en su red de alianzas políticas. El rol de Mauricio Pochettino.

Compartir:

Compartir:

trump infantino

La guerra impulsada por Estados Unidos e Israel contra Irán está reconfigurando la geopolítica del fútbol. En especial porque en junio arranca la Copa Mundial y, casualmente, uno de los locales son los norteamericanos. Del conflicto diplomático se pasó a una guerra regional que derivó en una crisis política y operativa para varios seleccionados que ha puesto a prueba la “supuesta” neutralidad de la Federación Internacional de Fútbol Asociados (FIFA)

De acuerdo a su estatuto, la FIFA se supone “neutral” en política y religión (ja, un fenómeno). Pero enfrenta críticas por su estrecha relación con el presidente estadounidense Don Aldo Trump. El joven Gianni Infantino le dio en diciembre el primer Premio de la Paz que entrega la organización mundial futbolera. 

Al ser Estados Unidos el país anfitrión y principal promotor de la guerra, algunos medios internacionales dicen que la FIFA está bajo presión para decidir si le aplica sanciones similares a las impuestas a Rusia (por la guerra con Ucrania) en 2022. Lo que podría desencadenar prácticamente en una suspensión de la Copa del Mundo, porque 78 de los 104 partidos se juegan en ciudades estadounidenses, incluida la final.

Hay otra cuestión que pocos tienen en cuenta. El 4 de julio de 2026 se cumplen 250 años de la independencia de Estados Unidos. Imagínate. Van a hacer mil millones de celebraciones oficiales y también ese día se jugarán tres partidos del Mundial. Uno por dieciseisavos de final en Kansas; y dos por octavos en Philadelphia y en Houston.

En la práctica, la presencia de la selección de Irán en el Mundial es la mayor incógnita geopolítica del momento. Se debate si el equipo podrá o querrá competir en el suelo de la nación que está bombardeando y destrozando su territorio y su gente. La pregunta es ¿qué hará Irán? Si elige el retiro voluntario de su seleccionado dada la agresión de Estados Unidos o si forzará una definición de la FIFA de exclusión formal. Si bien está clasificada en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda y sus partidos están programados para jugarse en Los Ángeles y Seattle, uno no se imagina que esto vaya a pasar mientras caigan bombas estadounidenses en Teherán.

Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de Irán (FFIRI), hizo declaraciones que dejaron incertidumbre. Dijo que es “improbable” que participe y señaló que “no se puede esperar que miremos hacia el Mundial con esperanza”

La selección femenina de fútbol iraní estaba jugando la Copa de Asia al momento de estallar el conflicto. Quedaron eliminadas en la fase de grupos y ahora básicamente no saben cómo volver. Los organizadores aún no dieron detalles sobre la logística de salida de la delegación.

De acuerdo a su estatuto, la FIFA se supone “neutral” en política y religión (ja, un fenómeno). Pero enfrenta críticas por su estrecha relación con el presidente estadounidense Don Aldo Trump. El joven Gianni Infantino le dio hace un puñado de horas el primer Premio de la Paz que entrega la organización mundial futbolera.

Por otro lado, si te quedás a la noche en redes sociales ves cómo algunos trasnochados debaten si –ante la posibilidad de que Irán sea excluido o renuncie al torneo– su cupo podría ser ocupado por Irak, actual líder en el ranking asiático. La FIFA y la Asociación de Fútbol Asiático (AFC) deberán determinar si la solución será deportiva o administrativa.

¿Qué pasa en realidad con Irak? Debe jugar el repechaje final el 31 de marzo en Monterrey contra el ganador del partido entre Bolivia y Surinam. Si gana este partido va al mundial de manera directa.

Según The Guardian la federación iraquí solicitó que se postergue ese partido por motivos de seguridad y, en un comunicado, también notificó los problemas que tiene el técnico Graham Arnold, que está varado en Emiratos Árabes y no puede salir por el cierre del espacio aéreo. La misma situación aplica para varios jugadores iraquíes que juegan en su país o Medio Oriente, con el agregado de que no están pudiendo tramitar los visados correspondientes por el cierre de embajadas. 

Surgen más interrogantes. Luego de las operaciones militares, ¿la UEFA debería solicitar reconsiderar la permanencia de Israel en las competiciones europeas? Digo, no sé.  

Pero no solo se complica el Mundial, obviamente. La guerra puso en suspenso la denominada “Finalissima” entre Argentina (campeón de América) y España (campeón de Europa), que se proyectaba para disputarse el viernes 27 de marzo en Catar.

¿Qué pasa con las ligas locales? La Federación de Irán suspendió la Pro League de manera indefinida, pero también están en problemas las competiciones de la Confederación Asiática de Fútbol y los torneos locales. La Federación de Israel canceló todas las actividades y partidos de la liga nacional por el momento. Ocurre algo similar en Bahrein, Catar, Kuwait, Líbano, Emiratos Árabes Unidos y Jordania.

Un poco más exótico, pero no por eso menos preocupante, es el caso de Duckens Nazon, máximo goleador histórico de la selección de Haití, que pudo escapar de Medio Oriente en pleno conflicto bélico. El delantero es jugador del Esteghlal FC de la primera división iraní. Según su propio relato, el club le ayudó a llegar a la frontera para abandonar el territorio, pero ahora le queda otro periplo que no sabe bien cómo va a resolver para llegar a Haití y liderar a los “Granaderos” en la Copa del Mundo.

Algo pasó de largo. Mauricio Roberto Pochettino –ex jugador de Newell’s Old Boys, que salió campeón dos veces de la primera división, fue subcampeón de la Copa Libertadores de 1992 y formó una dupla defensiva imborrable junto a Fernando Gamboa– es el actual entrenador de la selección de fútbol de los Estados Unidos. 

En una entrevista reciente para el High Performance Podcast, dijo: “En el sorteo, conocí a Donald Trump unos minutos. Me preguntó: ‘¿Qué opina, entrenador? ¿Puede ganar el Mundial?’. Le respondí: ‘Claro, señor presidente. Porque estamos en Estados Unidos’. El sueño americano está ahí. Se trata de ser el primero. Ser el número uno. Creemos firmemente que podemos ganar”.

El fútbol es demasiado lindo para andar dejándolo en manos de algunos de estos muchachos. Cuidemoslo.

 

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Temas relacionados

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado

Publicidades

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: