Argentina / 2 febrero 2026

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El turno de Irán

En los últimos días la Casa Blanca intensificó su hostigamiento verbal hacia Irán. ¿Por qué Trump está dispuesto a seguir desarrollando una política exterior basada en la extorsión y el desapego al Derecho Internacional? ¿Cuáles podrían ser las consecuencias en la región de un ataque estadounidense sobre Irán? La posición de Rusia.

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EEUU vs Irán con nota de Porfiri

 

El pasado miércoles, Donald Trump declaró que «al igual que con Venezuela», la Armada estadounidense «está lista, dispuesta y capacitada para cumplir rápidamente su misión, (en Irán) con rapidez y violencia si es necesario». Sin embargo, desde Teherán le han hecho saber al hombre que se autopercibe dueño del planeta que no será tan fácil invadir a la nación persa. La moneda está en el aire y responder si Trump se decidirá por prender fuego todo Medio Oriente es sumamente complejo.

 

Desde hace algunas semanas, el titular de la Casa Blanca intensificó su hostigamiento verbal hacia Irán. Luego, acompañó la diatriba con hechos y mandó a que al portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate se desplegaran en Oriente Medio, aumentando las amenazas y la tensión. Todo parece indicar que semejante movida no va a terminar bien y que una intervención militar estadounidense es inminente.

A estas alturas, conviene repasar por qué Trump está dispuesto a seguir desarrollando una política exterior basada en la extorsión, el desapego al Derecho Internacional y la intervención armada, siendo que -si bien a través de una vía no convencional- acaba de recibir el Premio Nobel de la Paz. En el caso puntual de Irán, encontramos una respuesta adecuada en las últimas declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov. Ante la consulta sobre si los motivos eran el programa nuclear, el equilibrio de poder regional o una estrategia más amplia para contener a China y Rusia, el canciller aseguró: «Todo esto está unido. Geopolíticamente, incluso con Joe Biden, Estados Unidos comenzó a hablar no solo de un ‘eje del mal’, sino de un ‘eje’ de Estados que realmente representan una amenaza para el dominio occidental. Esto incluía a Rusia, China, Irán, la República Popular Democrática de Corea y, en ocasiones, incluso a Bielorrusia como nuestra aliada”. 

Asimismo, el siempre didáctico diplomático ruso añadió al análisis la cuestión del petróleo: «Estoy prácticamente seguro de que los estadounidenses también preferirían controlar esos flujos de petróleo. A diferencia de Venezuela, que se encuentra en mar abierto, Irán cuenta con el estrecho de Ormuz, lo que le confiere sus propias sutilezas geoestratégicas para la seguridad de las rutas petroleras. Esto también está presente, dados los intereses declarados oficial y abiertamente de la Administración Trump», detalló Lavrov.

Con el dedo en el gatillo

En los últimos días se ha presentado al presidente estadounidense, Donald Trump, una lista ampliada de posibles acciones militares contra Irán, orientadas a infligir más daños a sus instalaciones nucleares y de misiles o a debilitar al líder supremo del país, informó The New York Times. «Como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas más poderosas del mundo, el presidente Trump tiene muchas opciones a su disposición con respecto a Irán», declaró la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly. «El presidente ha dicho que espera que no sea necesaria ninguna acción», pero el Gobierno iraní «debería hacer un trato antes de que sea demasiado tarde», agregó.

Luego de la experiencia vivida en la “Guerra de los doce días”, en junio de 2025, Teherán ha tomado nota y dispone de respuestas planificadas para distintos escenarios de ataque y ahora mismo, tanto las bases estadounidenses en la región de Asia Occidental, como las posiciones israelíes están dentro del alcance de sus misiles y drones.

Según dejaron trascender funcionarios estadounidenses, cualquier acuerdo debería incluir: la retirada de todo el uranio enriquecido de Irán; una limitación del arsenal de misiles de largo alcance del país persa; un cambio en la política iraní de apoyo a sus aliados en la región; la prohibición del enriquecimiento independiente de uranio en el país. Al respecto, el representante permanente de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, rechazó las condiciones y acusó a EE.UU. de no buscar una negociación justa. «Apreciamos cualquier negociación justa y significativa, pero insistir en una política de enriquecimiento cero es contrario a nuestros derechos como miembro del Tratado de No Proliferación Nuclear, y significa que no están buscando una negociación justa», declaró, y añadió que «Irán no cederá ante ninguna presión ni intimidación«. Entonces: ¿Se decidirá Trump a atacar luego de que Teherán rechazara el ultimátum? ¿Y las consecuencias?

Un infierno regional

Luego de la experiencia vivida en la “Guerra de los doce días”, en junio de 2025, Teherán ha tomado nota y dispone de respuestas planificadas para distintos escenarios de ataque y ahora mismo, tanto las bases estadounidenses en la región de Asia Occidental, como las posiciones israelíes están dentro del alcance de sus misiles y drones. Sobre esto se ha referido el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia: «La situación es preocupante. Estados Unidos puede lanzar un ataque, pero creo que, en esta ocasión, Irán está mejor preparado para este giro de los acontecimientos que en junio», afirmó Nebenzia al canal de televisión Rossiya 24.

Voceros de las fuerzas armadas de la República Islámica han declarado que una agresión de Washington desencadenaría «un infierno que envolverá a toda la región». «No es como si Estados Unidos fuera a llevar a cabo una operación contra nosotros y dos horas después el presidente estadounidense tuitease que todo ha terminado; esto será un infierno que envolverá a toda la región de Asia Occidental», han alertado.

Sobre esto último, recordemos que hace un par de semanas el mismísimo Benjamín Netanyahu le solicitó a Trump que demorase por un tiempo alguna intervención en Irán. El líder israelí -primer aliado de Estados Unidos en la zona- sabe que él pagará también las consecuencias de un ataque contra Teherán. 

Y más preguntas: ¿Ha pensado Trump cómo responderán los mercados del petróleo? El Brent acaba de dar un buen brinco y por ahora sólo son amenazas. ¿Qué pasará si se cierra el Estrecho de Hormuz? ¿Cómo impacta este escenario en Europa? Aún así, ¿estará dispuesto Trump a dar marcha atrás?

Otros jugadores

Este viernes, el presidente ruso, Vladímir Putin, recibió al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Lariyaní, poniendo de manifiesto que para Moscú esta no es una situación más. Rusia ha instado a la moderación y a abstenerse de usar la fuerza en la situación en torno a Irán. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, enfatizó: «Seguimos instando a todas las partes a la moderación y a renunciar al uso de la fuerza para resolver los problemas. Cualquier acción de fuerza solo puede crear caos en la región y tener consecuencias muy peligrosas».

Habrá que tomar en cuenta que desde la perspectiva estadounidense, Irán es un peldaño más en la escalada final que tiene como últimos objetivos a Rusia y a China y al proyecto de mundo multipolar que estas naciones impulsan.

Solo resta esperar -y orar, que nunca está de más- para que la situación se vaya encarrilando hacia una salida sin el uso de las armas.

 

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