Argentina / 31 marzo 2026

temperature icon 22°C
Edit Template
  • Política
  • /
  • La “flexibilización” afecta al sector ganadero

La “flexibilización” afecta al sector ganadero: cae la producción y China rechaza envíos de carne argentina 

Entre el recorte presupuestario en organismos claves como el INTA, el SENASA, las universidades y la desregulación sanitaria, la industria ganadera enfrenta los límites del mercado internacional. El rechazo de exportaciones a China por sustancias prohibidas y una caída en la productividad que nos aísla respecto de los estándares regionales, botón de muestra del modelo Milei.

Compartir:

Compartir:

Imagen ilustrativa de vaca

Como si se tratase de una “promoción 2×1” nos sorprendieron dos situaciones negativas para el sector ganadero argentino. China rechazó un envío de 22 toneladas de carne argentina tras detectar la presencia de cloranfenicol, un antibiótico prohibido en la producción ganadera desde hace décadas.

La medida -que activó alarma y preocupación en todo el sector ganadero argentino- fue adoptada por la aduana china, organismo que además dispuso la suspensión de las compras al frigorífico ArreBeef, ubicado en la localidad de Pérez Millán, partido de Ramallo, en la provincia de Buenos Aires, y que no hace tanto fue noticia por haber suspendido la contratación de casi 400 trabajadores temporarios.

A partir del hallazgo de la sustancia prohibida, ambas naciones emprendieron una negociación en el nivel diplomático y comenzaron a intercambiar información técnica tendiente a esclarecer lo sucedido. Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), junto con la Cancillería y la Secretaría de Agricultura, activaron un protocolo de investigación sobre el circuito completo que recorrió el lote rechazado, tratando de determinar responsabilidades y descartar fallas estructurales en los controles sanitarios.

Sin embargo, es justamente en este último aspecto donde se centran las miradas: esta cuestión está íntimamente ligada al proceso de flexibilización de normas y controles para la exportación de alimentos impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger. 

El producto encontrado en la carne por los controles chinos está prohibido en la producción ganadera argentina desde 1995, por lo que su detección no debería escapar a los entes controladores de la exportación de alimentos. Pero… precisamente, el haber achicado la estructura del SENASA y sus herramientas de control, dificulta garantizar la trazabilidad de los embarques. Esto es muy perjudicial, porque cuando se trata de comercio exterior, una patinada como la reciente puede tener consecuencias muy grandes. Es decir, el problema no son 22 toneladas de carne, sino que ese caso puntual puede impactar en toda la estructura de comercialización. Otro problema no menor es que el incidente ocurrió con China, uno de los principales compradores de nuestras carnes y con potencial de convertirse en el primer demandante.

En agosto del año pasado, Chile suspendió la importación de carne y de cualquier producto de origen animal desde la Patagonia. La decisión fue tomada tras una flexibilización sanitaria activada por el gobierno argentino. El SENASA había autorizado el traslado, dentro del país, de carne con hueso y material genético de animales susceptibles a la fiebre aftosa, desde zonas libres de la enfermedad con vacunación, hacia zonas libres sin vacunación ubicadas en la región patagónica. Ese estatus sanitario fue el fruto de décadas de esfuerzo y compromiso del sector ganadero y de los sucesivos gobiernos nacionales, pero su desarticulación puso en serio riesgo un mercado millonario y decenas de miles de empleos.

La segunda noticia negativa para el sector, surge de un informe reciente de la Facultad de Agronomía de la UBA señala que en nuestro país están naciendo menos terneros por vaca que los registrados en otros países ganaderos, lo que limita la cantidad de carne que ingresa al circuito productivo.

Los doctores Adriana Rodríguez, decana de la Facultad de Agronomía de la UBA, y Martín Garbulsky, profesor de la Cátedra de Forrajicultura, aseguran que la baja tasa de destete del rodeo bovino constituye uno de los principales cuellos de botella de la cadena ganadera argentina.

“Actualmente el país mantiene un stock relativamente estable, de entre 52 y 54 millones de cabezas, con aproximadamente 22 a 24 millones de vacas. Sin embargo, la producción anual ronda entre los 14 y 15 millones de terneros, lo que implica una tasa de destete promedio de entre 62% y 65%”, explicaron los especialistas.

Estos guarismos están bastante por debajo de los valores registrados en otros países con estructuras productivas similares. Nuestros vecinos uruguayos alcanzan actualmente una tasa de destete que se ubica entre el 70% y el 75%. Por su parte, en sistemas ganaderos más intensivos, como los implementados en Estados Unidos, el destete supera el 85%. 

Esta brecha impacta directamente en la producción potencial de carne. “Cada 10 puntos porcentuales adicionales de destete se traducen aproximadamente en dos millones de terneros más por año”, afirmaron los especialistas de la UBA.

Asimismo explicaron que la tasa de destete termina definiendo la cantidad de animales que ingresan al circuito de recría y terminación, por lo que bajos porcentajes como los que se obtienen hoy en los campos argentinos hacen caer la cantidad de carne disponible al final del circuito productivo.

Rodríguez y Garbulsky señalaron que la falta de financiamiento para el funcionamiento de organismos públicos como el INTA y las universidades, recortan notablemente la capacidad de asistencia técnica a los productores. También cuestionaron la dificultad de acceso al crédito para mejorar elementos de la estructura productiva como son los recursos forrajeros, la nutrición mineral, los alambrados o los sistemas de provisión de agua.

Para los investigadores, este problema “no es sólo una cuestión macroeconómica: existen políticas públicas concretas que podrían ayudar a producir más carne y, al mismo tiempo, contribuir a moderar los precios”.

4Palabras 

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: