- Internacional
- /
- El llamado del papa León XIV y los que pierden siempre
El llamado del papa León XIV y los que pierden siempre
El papa León XIV alza la voz frente a la "idolatría del poder". Entre bombardeos a y crisis energéticas el clamor por la paz se vuelve urgente ante un sistema que, gane quien gane, siempre condena a los pueblos más pobres.
- abril 18, 2026
- Lectura: 5 minutos
Compartir:
- abril 18, 2026
- Lectura: 5 minutos
Compartir:
En el contexto de una guerra mundial no declarada, algunos ejércitos se imponen sobre otros. Sin embargo, hay quienes siempre pagan los costos más altos de los conflictos bélicos, gane quien gane. Son los pueblos los que reciben el impacto directo, en carne propia. Otros, más alejados de los campos de batalla, igualmente se perjudican por, entre otras, las consecuencias económicas. Y como siempre: cuanto más frágil es la situación de los damnificados, mayores son los daños.
Recientemente, el papa León XIV les habló claro a los líderes mundiales que últimamente han puesto todas sus energías en sostener -y abrir nuevos- conflictos bélicos. “¡Alto! ¡Es hora de la paz! Siéntense a la mesa del diálogo y la mediación, no a la mesa donde se planea el rearme y se deciden acciones letales», expresó el Sumo Pontífice, y enfatizó: «¡Basta de la idolatría del yo y del dinero! ¡Basta de ostentación de poder! ¡Basta ya de guerra! La verdadera fuerza se demuestra al servicio de la vida».
En ausencia de la desaparecida Organización de las Naciones Unidas, y en el contexto de una guerra planetaria no declarada, la voz de León XIV sonó fuerte. Además de haber enfurecido al pretendido semidiós que gobierna en Estados Unidos, ese mismo que blasfemó contra Jesucristo y ofendió al papa y a mil cuatrocientos millones de católicos, las expresiones del Obispo de Roma encierran el clamor de los que siempre pierden las guerras: los pueblos del mundo, los mal gobernados que, con la penuria diaria de encontrar el sustento mínimo para seguir viviendo a cuesta, deben soportar también el impacto que los conflictos bélicos producen sobre el normal desarrollo de la humanidad toda.
Una de las peores consecuencias de cualquier guerra es la muerte de personas inocentes. Desde el inicio de las hostilidades contra los habitantes de la Franja de Gaza, ocurrido el 7 de octubre de 2023, la cifra de palestinos muertos supera los 72 mil. De ese total, se estima que el 80% son civiles, cuya mayoría corresponde a mujeres y niños. Asimismo, las estimaciones más serias hablan de una cifra superior a los 170 mil heridos de distinta consideración.
Por su parte, cuando Washington puso en marcha la operación «Lanza del Sur», para hostigar a Venezuela en septiembre de 2025, en el Caribe hubo alrededor de 180 muertos a raíz de los ataques a las denominadas “narcolanchas” perpetrados por el Comando Sur de los Estados Unidos. Se trata de caribeños ejecutados extrajudicialmente, es decir, asesinados.
Mucho peor es el panorama cuando los muertos los aportan en su totalidad las infancias. En el arranque del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán, el 28 de febrero de 2026, la escuela primaria femenina Shajareh Tayyebeh, ubicada en la ciudad de Minab (provincia de Hormozgan, al sur de la nación persa), sufrió un devastador bombardeo aéreo que causó la muerte de al menos 168 niñas de entre 7 y 12 años, además de 14 maestras. En total, las autoridades iraníes reportaron 175 fallecidos y cerca de 95 heridos.
Estos son apenas tres botones de muestra de la peor cara de los conflictos bélicos actuales. Luego están los desplazados, los perseguidos, los mutilados, los hambrientos, los enfermos, y un montón de calamidades más que soportan en soledad, y como pueden, los más frágiles del planeta.
El impacto económico, que según Birol se reflejará en un aumento de los precios de la gasolina, el gas y la electricidad, se sentirá de forma desigual. "Los países que más sufrirán no serán aquellos cuyas voces se escuchan con mayor frecuencia", continuó, tras precisar que los principales afectados serán las naciones en desarrollo, en especial los países más pobres de Asia, África y América Latina.
Claro que también están las consecuencias económicas. Este viernes Donald Trump anunciaba que estábamos viviendo «¡Un gran y brillante día para el mundo!» por la reapertura del Estrecho de Ormuz. Conviene ser precavidos con las declaraciones cambiantes de este señor y recordar los efectos que este bloqueo puede causar en la economía global. Este jueves, con el título “Nefasto pronóstico sobre las consecuencias del bloqueо de Ormuz a las que nadie es inmune”, el portal RT publicó un informe en el que reproduce afirmaciones del director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía, Fatih Birol, en una entrevista concedida a la agencia AP. «Ahora estamos en una situación crítica, y esto tendrá graves consecuencias para la economía mundial», enfatizó el alto cargo.
El impacto económico, que según Birol se reflejará en un aumento de los precios de la gasolina, el gas y la electricidad, se sentirá de forma desigual. «Los países que más sufrirán no serán aquellos cuyas voces se escuchan con mayor frecuencia», continuó, tras precisar que los principales afectados serán las naciones en desarrollo, en especial los países más pobres de Asia, África y América Latina. O sea, cientos de millones de personas que habitan en esas regiones sufrirán un poco más de lo que ya lo hacen.
Birol aseveró que a largo plazo, si no se soluciona la crisis en torno a la vía marítima, todo el mundo sufrirá por igual. «Algunos países pueden ser más ricos que otros. Algunos países pueden tener más energía que otros, pero ningún país, absolutamente ningún país, es inmune a esta crisis«, enfatizó.
En otra parte de la entrevista, el funcionario advirtió que Europa enfrenta el riesgo de quedarse sin combustible para aviación en un plazo de hasta seis semanas. «Si no podemos abrir el estrecho de Ormuz, pronto oiremos la noticia de que algunos vuelos entre ciudades podrían cancelarse por falta de combustible», declaró. Sabemos que en el continente europeo uno de los mayores puntales económicos es el turismo. Si los aviones dejaran de volar, ¿Cuántos millones de trabajadores de la UE ligados al sector turístico quedarán sin ingresos?
Ojalá que la reapertura precaria de esa crucial vía marítima se sostenga en el tiempo. Ni bien se supo la noticia, el precio del petróleo se desplomó y las bolsas europeas reaccionaron al alza.
Cuando Jesucristo, recientemente resucitado, se reencontró con sus discípulos, los saludó con una frase que quedaría para el resto de los tiempos como una fórmula perfecta de convivencia: “La paz sea con ustedes”. Ese mandato fue llevado a la práctica a rajatablas por las primeras comunidades cristianas que alcanzaron a experimentar algo muy parecido al paraíso en la Tierra. Sería bueno retomar aquella consigna del Maestro y volver a hacerla realidad. Claro que con el mundo en manos de “unos pocos tiranos”, como dice León XIV, la tarea será ardua.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



