Argentina / 3 febrero 2026

temperature icon 29°C
Edit Template

Cómo viven los jóvenes en espacios de encierro y datos para un debate responsable

En medio del debate por la reforma penal juvenil impulsada por Javier Milei y Patricia Bullrich, el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura presenta datos que cuestionan la eficacia de bajar la edad de imputabilidad. Denuncia graves violaciones a los derechos humanos en el sistema vigente, las condiciones de los espacios de encierro, y sugiere un debate “responsable e informado”.

Compartir:

Compartir:

Captura de Pantalla 2026-01-30 a la(s) 11.28.51

El Gobierno nacional apura el tratamiento de la ley de reforma laboral en sesiones extraordinarias y sumó al temario la modificación de la ley penal juvenil para que se baje la edad de imputabilidad. “Delito de adulto, pena de adulto”, arengó el presidente Javier Milei durante su gira de fiestas y espectáculo en Mar del Plata. En sintonía, la senadora Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad, publicó un video en el que asegura que, bajo el régimen actual, los menores de 16 años carecen de responsabilidad penal sin importar el delito. “La Ley Penal juvenil cambia todo: desde los 13 años en adelante hay proceso penal, con consecuencias reales y un proceso rápido. El que tiene 13, 14 o 15 años sabe lo que hace, y si delinque, no puede volver a su casa como si nada hubiera pasado”, afirmó la senadora libertaria. 

Frente a esto, el informe “Aportes del CNPT para la discusión de la reforma del Régimen Penal Juvenil” expone las condiciones técnicas y de vida de los jóvenes en el sistema actual. Actualmente, existen 48 chicos menores de 16 años dentro del sistema penal juvenil, de los cuales 44 permanecen en lugares de encierro a pesar de no cumplir con la edad mínima. En términos de impacto estadístico, el informe señala que la participación de menores en el sistema penal es insignificante, ya que representan apenas el 0.8% de las personas privadas de libertad por motivos penales en el país. Durante el último periodo analizado  (2024), de las 52.165 sentencias condenatorias en Argentina, solo 134 correspondieron a jóvenes de 16 y 17 años, lo que equivale al 0.3% del total. Además, se destaca que la mayoría de estas condenas se deben a delitos contra la propiedad y que solo se registraron 8 casos de reincidencia. 

En la misma línea, advierte un panorama sombrío con espacios de encierro que presentan baños destruidos, colchones raídos, presencia de alimañas y graves problemas de humedad. Debido a que muchas construcciones son antiguas y las celdas permanecen cerradas por la noche sin sanitarios internos, los adolescentes se ven obligados a realizar sus necesidades en baldes, bolsas o botellas frente a sus compañeros. Además, las celdas no respetan los metrajes mínimos, con ventanas pequeñas sin ingreso de luz natural o ventilación, poco espacio para la circulación o recreación y problemas en el suministro de agua, redes cloacales, entre otros.

El informe advierte sobre la existencia de un panorama sombrío con espacios de encierro que presentan baños destruidos, colchones raídos, presencia de alimañas y graves problemas de humedad. Debido a que muchas construcciones son antiguas y las celdas permanecen cerradas por la noche sin sanitarios internos, los adolescentes se ven obligados a realizar sus necesidades en baldes, bolsas o botellas frente a sus compañeros.

El CNPT da cuenta de que el sistema vigente es incompatible con los estándares internacionales y que “bajar la edad de imputabilidad podría violar el principio de no regresión en derechos humanos”. El organismo denuncia además la existencia de malos tratos y una situación sanitaria alarmante: prácticas prohibidas como desnudos forzados, revisiones corporales intrusivas, aislamiento solitario extremo, suministro discrecional de psicofármacos para gestionar conflictos. A ello se suma que se han denunciado abusos sexuales. 

Finalmente, Josefina Ignacio, comisionada del Comité, sostiene que cualquier debate sobre un nuevo régimen debe ser responsable e informado, utilizando diagnósticos claros como piso mínimo, y sugiere transitar hacia un modelo de Justicia Restaurativa con personal especializado en niñez, “donde la privación de la libertad sea una medida excepcional y de corta duración”. Asimismo, propone fortalecer las medidas en territorio no privativas de la libertad, que han demostrado ser más efectivas para la resocialización que las estrategias exclusivamente punitivas.

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Temas relacionados

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado

Publicidades

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: