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Entre mate y mate: crisis económica, panorama internacional adverso y un mensaje papal que interpela
Con los aliados internacionales contra las cuerdas y datos de recesión en mano, el país recibe al pontífice en un clima de alta tensión e incertidumbre sobre lo que viene. Interrogantes sobre el día después de la visita de León XIV a la Argentina.
- noviembre 8, 2026
- Lectura: 10 minutos
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- noviembre 8, 2026
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Buen domingo. ¿Cómo va? Llegue desde aquí mi saludo, nuestro saludo cordial… como siempre mate en mano y, si usted es de los que acostumbra caminar hasta la plaza, hacer unas cuadras por el barrio o conversar con los vecinos (¡eso es bueno!) le recomiendo el termo bajo el brazo.
¡Ah! Ya tomó nota de la referencia al mate que hizo León XIV ayer en la homilía de la misa que presidió en Paysandú (Uruguay). Dijo que “el mate es signo de familiaridad, de amistad y de encuentro. Nos enseña a compartir y a estar juntos, a estrechar los lazos que nos unen y hermanan. Es signo de acogida, de integración y de valores comunes”.
León XIV, que es estadounidense-peruano, sostiene –sin que lo hayamos dicho nosotros– que “tomar mate es un ritual lleno de simbolismos, donde se dialoga sin palabras y cada detalle posee un significado propio”. ¡Qué tal! Recordó además el Papa que “el mate también llegó a Roma”. Suponemos que en manos de Francisco… y algunos más.
El mate se convirtió casi en “magisterio” pontificio. ¡Quién lo pensaría!
Sigamos.
Si ya avanzó la mañana y usted recién comienza con esta lectura le pido que respire profundo, porque no todo lo que escribimos aquí serán buenas noticias. Si bien ese sería nuestro deseo.
De cualquier modo –aunque las noticias importan– lo más valioso ¡siempre! es el intercambio, el diálogo… también en la diferencia planteada sobre la base de la escucha y el respeto mutuo. De esto ya hablamos en otra oportunidad.
Sigamos con este nuestro diálogo dominguero.
***
Por muchos motivos este es un domingo distinto, en una semana que también lo es. Por lo que dejó atrás y por lo que viene. Más atrás –aunque no tanto porque todavía sigue resonando– quedó el triunfo de Lula en Brasil, una victoria que nuestro presidente apenas “registra” –según lo afirma el vocero Adrián Ravier– pero sin llegar a reconocerlo. Mientras envió un saludo a su amigo israelí Benjamin Netanyahu por una victoria pírrica que hasta el momento no le permitirá formar nuevo gobierno, Javier Milei se resiste a felicitar a Lula. Ravier dice que es “por coherencia” (¡… si él lo dice!) debido a las diferencias ideológicas.
A la hora de sumar papelones, se fue de paseíto hasta España para participar de la Cumbre Iberoamericana pero, una vez allí, no asistió a la jornada inaugural, no participó ni de la foto colectiva ni de la cena ofrecida por Felipe VI. ¿Por qué? El Javo está enojado porque el monarca no lo recibe si antes no solicita una audiencia con el jefe de gobierno Pedro Sánchez, a quien Milei ha calificado de “ladrón”, “pichón de tirano” y “dictador del siniestro socialismo del siglo XXI”.
Luego de la derrota de sus aliados globales, Milei tendrá que afrontar un año electoral con una economía en recesión. Será difícil que Argentina cuente con apoyo del Tesoro norteamericano para hacer frente a obligaciones por casi 25 mil millones de dólares por servicios de deuda.
Más allá de este episodio –que es ingrato pero quizás no demasiado significativo– lo que está quedando cada vez más en evidencia es que las decisiones que toma Milei en materia de relaciones internacionales lo dejan –a él y al país– cada día en mayor soledad lo que conlleva un grave riesgo en muchos sentidos. Las relaciones entre Argentina y Brasil están prácticamente congeladas (sin embajadores ni en Brasilia ni en Buenos Aires) aunque el intercambio comercial continúa. Milei sigue mostrándose incondicional con un Donald Trump ampliamente rechazado por los votantes y con el israelí Netanyahu seriamente amenazado de perder el poder mientras se lo hace responsable de crímenes de guerra contra los palestinos.
Y –”a la vejez se agrega la viruela”, decía mi abuelita– cayó y está preso Santiago Peña, el “joven y brillante” presidente paraguayo al que Milei puso de ejemplo. En un fulminante juicio político el hoy ex presidente fue destituido por el Congreso y encarcelado por una monumental estafa en el Ueno Bank –del que ha sido principal accionista– que perjudicó a más de 300 mil jubilados y aproximadamente tres millones de ahorristas en una versión paraguaya del “corralito”.
Hasta el chileno José Kast –afín con las ideas de Milei– se cuida de mostrarse con el argentino, mientras sigue avanzando en negociaciones con los británicos para garantizar una ruta de abastecimiento y logística hacia Malvinas que se da de bruces con las falsas alharacas de soberanía del libertario. El Javo también tuvo que corregir su proyecto de “ley de soberanía” por exigencia norteamericana y para evitar que las empresas de ese país con negocios en las islas usurpadas se pudieran ver perjudicadas. “Business is business”, argumentó el virrey Peter Lamelas, embajador trumpista con sede en Buenos Aires.
Milei tendrá que afrontar un año electoral con una economía en recesión y con un escenario internacional que comienza a marcar un repliegue de los ultraconservadores que hasta ayer mismo parecían imbatibles. Así planteadas las cosas será difícil que Argentina cuente nuevamente con apoyo del Tesoro norteamericano para hacer frente el año próximo a obligaciones por aproximadamente 24.900 millones de dólares por servicios de deuda con el FMI, Banco Mundial, BID, CAF y títulos BOPREAL, si nos atenemos a los números oficiales del Ministerio de Economía.
***
¡Y para colmo la visita del Papa!
Hoy mismo, poco después que usted se asome a estas líneas o quizás mientras la recorre en la tarde del domingo, León XIV estará llegando a la Argentina para una visita que será histórica por varios motivos. Porque hace 39 años que un papa no pisa tierra argentina –lo hizo Juan Pablo II en 1987– y porque este viaje ocurre como una suerte de homenaje al argentino papa Francisco, tal como lo reconoció el propio Robert Prevost.
Si en un momento el gobierno tuvo la ilusión de que una visita pontificia le serviría políticamente así sea para “lavar sus culpas” frente a los atropellos que viene cometiendo, está a la vista que ese propósito ya está totalmente descartado.
En el gobierno anida el fundado temor de que las intervenciones públicas del Papa contradigan el ideario libertario. Se conforman con que no haya alusiones directas y es seguro que no las habrá. No es el estilo de León. Pero como quedó demostrado ya en sus intervenciones en Uruguay el Papa no elude la realidad, sino que se refiere a las cuestiones de agenda aportando principios orientadores. Lo hizo hablando en Montevideo sobre el aborto, la eutanasia, los suicidios y la responsabilidad del Estado en el financiamiento de la educación: son todos temas en debate entre los uruguayos.
Los funcionarios argentinos repiten como mantra que “el Papa no se va a meter en la política local”. La traducción de eso es: “No nos vamos a dar por enterados ni vamos a tomar nota si algo de lo que dice nos atañe”. Consideran que esa es la manera de evitar daños mayores. De todos modos inevitablemente habrá contrapunto entre “leones”. Bien lo explicó Oscar Campana.
Aunque, sin duda, los mayores perjuicios pueden provenir de lo que diga y haga el propio presidente. ¡Veremos!
Por lo demás el gobierno está haciendo todos los deberes como niño aplicado: dispuso de fondos para la visita, dio instrucciones políticas a los suyos y trata de aplicar a pie de la letra todo lo que pide el Vaticano… también muchas cuestiones que le incomodan.
Hay más de 1.500 periodistas –gran parte de ellos extranjeros– mirando lo que sucede en el país en estos días. A pesar del desprecio que Milei manifiesta con los comunicadores que no le son incondicionales, es indisimulable que hay precaución también por la imagen que se puede proyectar al mundo.
Karina conduce las relaciones políticas, la gestualidad (que incluye hasta indicaciones sobre el “código de vestimenta” para las reuniones oficiales con el pontífice) y, por supuesto, el manejo del presupuesto.
Quieren que todo transcurra sin conflictos.
Lo mismo desde el episcopado. Por lo menos en los últimos días los obispos optaron por hablar de la visita del papa como “prenda de unidad” de los argentinos y bajaron el tono de las críticas en cuestiones sociales.
Después de la visita habrá que examinar el contenido de los mensajes de León XIV. De antemano se podría afirmar que estarán en coherencia con “el legado de Francisco” e incluso, amparados bajo el lema de “las tres T” (techo, tierra y trabajo) impuesto por el papa argentino.
Ninguna de estas precauciones –de parte y parte– puede impedir que en manifestaciones multitudinarias como las que se van a generar aparezcan espontáneamente protestas y carteles que expresen la realidad o quieran exponer ante el Papa la situación de la Argentina. Aunque, demás está decir, el pontífice está debidamente informado de lo que sucede en el país.
Y por si no lo estuviera el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) produjo en los últimos días un informe para hacerle llegar a León XIV a través de los obispos ofreciendo datos que revelan el deterioro ocurrido desde que asumió Milei en materia de trabajo, ingresos y protección social.
Entre otras cosas allí se consigna que entre noviembre de 2023 y julio de 2026 se perdieron 437.611 empleos registrados y hay 32.290 empleadores menos. Que en el mismo lapso la desocupación llegó al 7,9% con picos del 11,5% en el Gran Rosario y del 17,1% entre mujeres de 14 a 29 años.
Agrega que los salarios registrados, públicos y privados, están 7% por abajo de noviembre del 2023 y que las jubilaciones mínimas se ubican 19,2% por debajo del último trimestre de 2023. También que la morosidad bancaria alcanzó niveles históricos y que la ejecución presupuestaria real para la niñez, adolescencia y familia cayó 75% y un 27% para la discapacidad, mientras cae la financiación educativa y el Programa de Atención y Desarrollo de Poblaciones Indígenas redujo sus fondos en 50,5%.
Muchos de estos temas han estado planteados en el último tiempo por la Iglesia a través de la vocería de algunos obispos y, en particular, por medio de quienes están a cargo de la Pastoral Social.
El obispo Raúl Pizarro, secretario de la Conferencia Episcopal, dijo concretamente que el Papa pidió incluir en su agenda el encuentro con los jóvenes que se celebrará el martes por la noche en Palermo. La visita al Cottolengo Don Orione, a la cárcel de Devoto y el encuentro con los trabajadores y movimientos sociales fueron sugerencias del episcopado argentino que León XIV aceptó.
Nadie podría pensar que el Papa llegará al país para contradecir lo que sus obispos hacen y dicen, sino para respaldarlos. En algún caso será con palabras y en otros, como la visita al Cottolengo, con gestos.
Pasado el acontecimiento de la visita papal habrá que examinar con detenimiento el contenido de los mensajes de León XIV. De antemano se podría afirmar que estarán en coherencia con “el legado de Francisco” e incluso, amparados bajo el lema de “las tres T” (techo, tierra y trabajo) impuesto por el papa argentino. Incluirá además como impronta de la doctrina social de la Iglesia que el compromiso social no es apenas un anexo de la misión eclesial, sino parte esencial de la tarea evangelizadora.
Otra aspecto para evaluar tendrá que ver con las concurrencias a los distintos actos que protagonizará el pontífice en CABA, Córdoba y Luján. Se anuncian concentraciones multitudinarias. Hay quienes hablan de millones. Habrá que estar atentos y también investigar con posterioridad los motivos que movieron a participar a quienes se acerquen a los actos en un tiempo en que la participación está raleada en todos los frentes.
Quedarán muchas preguntas sin responder, pero mucho material para el análisis político, social, cultural y religioso. Como bien lo señala el arzobispo Marcelo Colombo, no solo habrá que mirar lo que sucede “sino la tarea que nos queda para el hogar”. Y preguntarse, al mismo tiempo, ¿qué cambiará en Argentina después de la visita de León XIV?
***
¡Ah! No hay más espacio aquí, pero se lo contamos en la semana. El peronismo comienza a acomodar los tantos. Nada está cerrado pero está claro que se avanza buscando cómo ordenar la tropa sin matarse en el intento. “Se va a ordenar”, dicen algunos dirigentes avezados, mientras Axel y Máximo empiezan a frecuentarse más seguido. En la vereda libertaria Patricia amaga con gestos de ruptura y a Karina –dicen los más cercanos– se le está acabando la paciencia. Está interesante la Rosca 4P. Búsquela.
Hasta aquí llegamos. Le propongo que nos tomemos unos mates el domingo próximo en este mismo espacio, para seguir pensando sobre todo esto, aunque todavía no de para sacar conclusiones.
4Palabras
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