El show del empate y el despertar federal
Una fecha marcada por las tablas: mientras los grandes firmaron acuerdos tristes —como el 1-1 entre Boca y Racing o el 2-2 de River frente a Vélez—, los equipos de provincias sacaron pecho con triunfos clave.
- agosto 25, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
- agosto 25, 2026
- Lectura: 3 minutos
Compartir:
—Se vino el show del empate, estimados compañeros de esta llamada clandestina internacional del fútbol argentino —ironiza Yevgeny desde su coqueto departamento, con vista al golfo de San Jorge en la mítica ciudad rusa de Vladivostok.
—Llegamos a un descanso en la escalera por el campeonato, solamente eso, Vogarin. No es para tanto —sigue la ironía, pero ahora de Che-Cho, el norcoreano que habita la aldea fronteriza de Kijŏng-dong, donde está afincada la cooperativa de alimentos en la que participa, trabaja y vive.
—Ojo, no se confundan. Los que empataron fueron los denominados clubes grandes, sobre todo. Los otros, no tanto.
—Epa, profesor, ¿a ver, cómo es la cosa? —tira el ruso Vogarin, recostado en su sofá con las patas estiradas y cruzadas sobre la mesita de luz.
—Y mirá, Yevgeny: Gimnasia de Mendoza le ganó un gran partido a Gimnasia y Esgrima de La Plata 3 a 2; Newell’s Old Boys de Rosario le ganó 2 a 1 a Banfield; Platense le ganó 2 a 1 a Barracas Central; Defensa y Justicia sorprendió a Belgrano de Córdoba en su estadio y le ganó 2 a 1; Unión de Santa Fe le ganó a Aldosivi de Mar del Plata por 3 a 1; Tigre, que no viene mal, le ganó de local 2 a 1 a Central Córdoba de Santiago del Estero. Y a tener en cuenta: Sarmiento de Junín le ganó en su estadio a Estudiantes de La Plata por 2 a 0.
—Entonces las momias son los clubes grandes, los mastodontes —lanza el comentario simpático Cho.
—Y mirá: San Lorenzo empató con Estudiantes de Río Cuarto en un partido fantasmagórico que terminó 0 a 0. Independiente de Avellaneda, en otro pelmazo insoportable, también empató de local 0 a 0 contra Independiente Rivadavia de Mendoza. Y ya que estamos, sumamos a Huracán a este grupete, que se mandó otro bodrio de 0 a 0 contra Deportivo Riestra.
—Cuántas alegrías le están dando estos clubes y sus jugadores con tanta historia, fama y aura a su gente —repiquetea el ruso, que se prendió un puro mientras mira por el ventanal las calmas aguas del golfo.
—Sí, es cierto. Boca y Racing amagaron en el primer tiempo a hacer un partidazo y después se acostumbraron a la actualidad en el segundo y empataron 1 a 1 en el Cilindro de Avellaneda. Quizás el más atractivo fue el empate 2 a 2 de River Plate contra Vélez Sarsfield. Arrancó River ganando 2 a 0 por virtudes de sus delanteros y grandes y groseros errores defensivos de Vélez. En el segundo tiempo se puso a tono el Millonario y se mandó una mala en el fondo también para que Vélez descuente, y después los cambios del técnico visitante empujaron al equipo para adelante para conseguir el empate final.
—Parece que el declive de estos mostros está más que claro. Hay que diferenciar casos, es cierto, pero en general ya las canchas de River y Boca no son inexpugnables como lo eran hace unos años atrás —reflexiona Cho, al tiempo que puso a hervir coliflor.
Se está dando un fenómeno al que hay que ponerle el ojo en el fútbol argentino, compañeros: los cuadros de diferentes provincias se destacan por sobre los de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. El clásico entre unitarios y federales que lleva siglos en la historia argentina.
—Los grandes dinosaurios parecen resquebrajarse, profesor. Los tótems se agrietan; algunos, de manera más pronunciada. Igual no se vuelvan locos, chicles, porque después se recomponen. Disfruto mucho el boverismo de ESPN contando derrotas y penurias —señala el ruso, que pone la pava para hacerse un tecito.
—Es para un gran análisis: diferenciar entre los clubes, sobre todo por su situación económica e institucional; y además empezaría a poner el ojo un poco más en los “otros”, porque son los que ganan torneos y juegan, se animan y van.
—A propósito, profesor, ¿cómo están las tablas de posiciones? —consulta el norcoreano, que ralla pepino.
—Escuchen bien: en la Zona A, primero va Instituto de Córdoba; Vélez y Gimnasia de Mendoza comparten el segundo puesto, y cuarto se metió Defensa.
—Lo venimos viendo, profesor. Mi candidato en el torneo pasado fue Belgrano y salió campeón, y ahora lo veo bien a Instituto, La Gloria cordobesa, a pesar de su último empate. Es un equipo que por lo menos, con lo que tiene, intenta jugar, que no es poca cosa —apunta Yevgeny, que acompaña el tecito con unos chocolatitos locales: los legendarios bombones Ptichye Moloko (leche de pájaro), que combinan barras de chocolate con sal marina y algas.
—¿Y en la otra zona cómo va la cosa, profesor? —pregunta el norcoreano, que ahora agarró la licuadora y metió banana, manzana verde, avena y miel.
—Los cuatro primeros de la Zona B son… escuchen bien: Argentinos encabeza las posiciones, lo sigue Sarmiento de Junín, después sigue Belgrano de Córdoba y cuarto está Rosario Central.
—Otra cosa para destacar es el tema del centralismo versus el federalismo —analiza el ruso, que parece estar afilado en sus conceptos y nos mete de lleno en la política.
—Cierto compañero Vogarin. Se está dando un fenómeno al que hay que ponerle el ojo en el fútbol argentino, compañeros: los cuadros de diferentes provincias se destacan por sobre los de la capital y el Gran Buenos Aires —apunta el norcoreano.
—El clásico entre unitarios y federales que lleva siglos en la historia argentina —reflexiona el ruso, que pasea por su departamento a la vez que toma té, fuma el puro y manduca los chocolatitos con algas.
—Ya que dicen eso, Rosario Central y Talleres de Córdoba jugaron el mejor partido de la fecha. Lo ganaban los cordobeses por 2 a 0, con Jorge Sampaoli como técnico.
—Perdón, pero ese hombre debería estar cumpliendo una pena de trabajo comunitario después de lo que hizo con la selección argentina en el Mundial de Rusia —satura a los gritos por el teléfono Yevgeny.
—Jajaja, tenés razón, ruso, pero ahí lo tenés, volvió a dirigir a un club argentino —apunta el coreano, que medita mientras deshoja plantines.
—Lo cierto es que ganaban 2 a 0 los cordobeses y se vino una alcanzada de ataques de Central que solo el arquero pudo parar y la falta de motricidad fina de alguno de los delanteros rosarinos. Así y todo, lograron empatar con dos goles de Ángel Fabián Di María.
—Nos está faltando mirada periférica. Ver para abajo, para los costados: otras provincias, otros clubes, otros jugadores, otras formas de jugar y encarar el fútbol, otras hinchadas. Por suerte, esta huevada del fútbol está desparramada por todos los rincones de la Argentina y brotan talentos de las piedras —reflexiona el coreano.
—Extraño los viejos Torneos Nacionales de los años 70 y 80: una cantera inagotable de alegrías y de jugadores con aporte federal —rememora Vogarin.
—Igual te digo: que haya 30 equipos y muchos de diferentes lugares del país un poco de eso tiene, ¿no, ruso? —arrima el coreano.
—Un poco de eso hay a veces, Cho querido —finaliza el ruso.
Querides integrantes de la comunidad de 4Palabras, gracias por llegar hasta acá o un poco antes. Se les quiere. Cuídense de la estupidez con las manos y del bardo con los pies, como decía el artista musical.
4Palabras
Compartir:
Temas relacionados
Comentarios Cancelar la respuesta
Más leídas
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad
Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado
Publicidades
Más información
- All Posts
- Ciencia y Tecnología
- Cultura
- Deportes
- Economía
- Internacional
- Política
- Sociedad



