Argentina / 28 marzo 2026

temperature icon 21°C
Edit Template
  • Política
  • /
  • Tic tac, el despertar de las fuerzas (de la oposición)

Tic tac, el despertar de las fuerzas (de la oposición)

Del optimismo por una reelección perpetua a la urgencia del té de tilo: la caída de la imagen de Javier Milei marcan el fin de la “segunda boda de miel” para la soberbia oficialista. Mientras la crisis económica devora la paciencia social, el peronismo acelera su reorganización entre operativos clamor y alianzas federales. La carrera hacia 2027 se acelera.

Compartir:

Compartir:

Imagen ilustrativa de muchas banderas argentinas

Hace apenas tres semanas, en las oficinas de la Casa Rosada el clima era de un optimismo inquebrantable. No solo daban por descontado que Javier Milei renovaba su mandato en 2027, sino que ya se armaban mesas de apuestas para el 2031. El mantra oficialista era: “Del otro lado no hay nadie”. Con esa fe y esperanza que pregonaba años atrás el actual secretario de Turismo y Ambiente (a propósito: ¿Daniel Scioli no tiene nada para decir acerca de la ley de glaciares?), la escudería oficial ya buscaba al heredero de “pura cepa libertaria” en una carrera de obstáculos entre el jefe de gabinete ¡Manuel Adorni!; el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem; y el cruzado Agustín Laje. Pero en política, tres semanas son una era geológica y por estos días nadie talla en un bloque de mármol aquello que se afirmaba a sol y sombra tiempo atrás.

El nivel de aprobación de la gestión libertaria cayó al 36,4%, mientras que la desaprobación se puso las zapatillas de correr y trepó al 62%. El dato que hizo que más de uno en Balcarce 50 revisara el stock de té de tilo. Parece que el hechizo de la macroeconomía empezó a chocar con la pared de la heladera. El 59% de los argentinos ya no tiene paciencia de zen y la crisis cotidiana —esa que se deglute los ingresos con los costos fijos y los precios de los alimentos y ahora también de la nafta— está empujando a dos tercios del país al espiral del endeudamiento.

En el campamento opositor, la rendija se volvió puerta y todos quieren pasar al mismo tiempo. Axel Kicillof ya no solo pisa las calles bonaerenses. Ahora camina la Capital, refuerza sus equipos de comunicación y planea lanzar la campaña formal después del Mundial. El jueves 9 de abril se mudará a la Ciudad Universitaria de la UBA para presentar su plataforma de “Universidad y Ciencia”. Y antes emprenderá viaje para ir a Ushuaia a la vigilia de Malvinas junto al gobernador fueguino Gustavo Melella. Más allá de estos guiños territoriales, en el MDF saben que su talón de Aquiles es el centro del país, allí donde peor le fue al peronismo en 2029 y en 2023 también (y ya hay movimientos en esa línea).

Mientras tanto, Sergio Massa orilla sus cartas. Se mostró en la marcha del 24 de marzo y en los grupos de WhatsApp del Frente Renovador pidió que desmientan de modo rotundo su desembarco bonaerense. No quiere cerrar la puerta a una nueva candidatura presidencial. Su hoja de ruta es la reconstrucción del “peronismo de centro”, con Emilio Monzó como puente de plata, como ya lo contó Martina Dentella en estas páginas. El objetivo: perforar ese 40% que se le escapó en la primera vuelta frente a Milei.

En el campamento opositor, la rendija se volvió puerta y todos quieren pasar al mismo tiempo. Axel Kicillof ya no solo pisa las calles bonaerenses. Ahora camina la Capital, refuerza sus equipos de comunicación y planea lanzar la campaña formal después del Mundial. El jueves 9 de abril se mudará a la Ciudad Universitaria de la UBA para presentar su plataforma de “Universidad y Ciencia”. Y antes emprenderá viaje para ir a Ushuaia a la vigilia de Malvinas junto al gobernador fueguino Gustavo Melella.

Otra postal de la unidad se vio en la avenida del Libertador, frente a la ex ESMA, donde el cegetista Cristian Jerónimo y el diputado nacional Máximo Kirchner se fundieron en un abrazo. No fue el único movimiento en ese sentido. La CGT también inauguró esta semana un pabellón de memoria sindical en la Casa de Madres Línea Fundadora, para homenajear a los obreros desaparecidos por la última dictadura.

El senador sanjuanino Sergio Uñac –con el auspicio de Víctor Santa María y el eterno Juan José Álvarez– tiró la primera piedra: elecciones internas abiertas antes de fin de año. La idea, bendecida por Cristina Kirchner, es que hasta quienes no son afiliados puedan participar. En paralelo, el “peronismo federal” de Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz y Juan Manuel Olmos prepara su propio desembarco en Entre Ríos para el mes que viene.

Incluso en Río Cuarto, esta semana, Natalia de la Sota, Federico Storani y enviados del PT de Brasil se sentaron a pensar la “Argentina que queremos”. Una muestra más de la pluralidad política en aumento. Y en el corazón del centro del país: allí donde el peronismo necesita crecer para tener chances reales en 2027. 

En la Casa Rosada miran con desconfianza el calendario. Saben que un traspié de Donald Trump en las intermedias de Estados Unidos podría cambiarle el viento de cola por un cachetazo de frente. Hasta el “profe” Juan Carlos De Pablo lo advirtió de manera pública al lado de un Milei desconcertado. En la oposición la gran pregunta es qué ríos terminarán confluyendo y quién será el o la tripulante en la recta final de las elecciones de 2027.

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: