Argentina / 3 octubre 2026

temperature icon 12°C
Edit Template

Cisjordania: una estrategia de agotamiento apoyada en armas

Un plan sistemático de desgaste y desplazamiento de la población palestina sostenido en base a la violencia y para seguir instalando allí a colonos judíos.

Compartir:

Compartir:

en Cremizan, terrazas de cultivo y olivos de propiedad palestina resisten aún la cercana expansión de asentamientos judíos

Luego del 7 de octubre de 2023, y especialmente en este año de elecciones, la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania ha entrado en una nueva fase: el gobierno aprueba abiertamente la «nacionalización» de tierras para impulsar una anexión de facto. Según algunas fuentes, el número de colonos se acerca a los 750.000, y los palestinos soportan restricciones de circulación, bloqueos laborales y desplazamientos forzosos bajo un doble estándar, un sistema de apartheid. El gobierno de Netanyahu aprobó la creación de centenares de nuevos asentamientos y ha establecido de facto más de cien puestos avanzados agrícolas desde finales de 2022.

En aldeas como Qusra (cerca de Nablus), los colonos rodearon viviendas instalando tiendas de campaña en los accesos, bloqueando caminos y cortando los suministros de agua y electricidad durante días para forzar a las familias a marcharse. En localidades como Silwad, decenas de colonos irrumpen de noche para vandalizar propiedades rurales y robar cabezas de ganado, destruyendo el sustento económico de comunidades agrícolas. Los colonos están armados y autorizados a portarlas, lo que se ve en la Jerusalén vieja a plena luz del día, mientras pasean o hacen las compras con sus familias.

También alrededor y en Jerusalén, Israel impulsa la construcción de los asentamientos de Zeev al norte, el bloque de colonias de Gush Etzion al sur y otras dentro de los mismos barrios palestinos de Jerusalén Este ocupada, según el último informe de la ong israelí Ir Amim. La “judaización” de Jerusalén Este es una preocupación desde hace décadas del mundo cristiano y musulmán.

En una aldea cerca de Jerusalén, los habitantes sostienen sus vidas bajo acoso constante y dificultades permanentes para moverse o gestionar lo mínimo necesario. Por ejemplo, para hacer compras de comida deben desplazarse a una ciudad a varios minutos pasando por puestos de control donde les demoran horas, tras lo cual muchas veces los productos llegan dañados o imposibles de consumir. Lo mismo si deben buscar ayuda médica, asistir un parto, etc. Los check point son miles y la autorización de paso o no es arbitraria. Estuve en un check point que abrió cuando quiso y el paso fue sin ningún orden aparente más que la discriminación.

CIsjordania
El contraste: crecimiento de barrios judíos y justo enfrente, tras alambrados, los campamentos donde se desplazó a palestinos que vivían en tierras ahora ocupadas. Fotos de la autora.
1000000270
Comunidad armenia cristiana en Jerusalén este plantó bandera en un sitio que históricamente les pertenecia y fue recuperado provisoriamente, luego de una ocupación de colonos. Fotos de la autora.
en Cremizan, terrazas de cultivo y olivos de propiedad palestina resisten aún la cercana expansión de asentamientos judíos
En Cremizan, terrazas de cultivo y olivos de propiedad palestina resisten aún la cercana expansión de asentamientos judíos Fotos de la autora.

Bajo la figura de “zona militar cerrada” las fuerzas de seguridad ordenan el desalojo de los residentes palestinos por supuestos motivos de seguridad. Posteriormente, las casas abandonadas son utilizadas provisionalmente como puestos militares, mientras que a menudo los colonos terminan estableciendo puestos de avanzada ilegales definitivos en esos mismos terrenos.

Tampoco les permiten ampliar sus casas ni repararlas así que las familias crecen y deben hacinarse. Algo básico como la recolección de residuos también debe pasar por un puesto de control israelí y solo recibe permiso de paso una vez por mes, así que pueden imaginar el basurero con el que obligan a vivir a toda la población. Claramente hay un plan sistemático de desgaste, cansancio y humillación apoyado por las armas y la violencia.

 

 

El rol crucial del ejército

Diversas investigaciones periodísticas locales e internacionales, como las de la BBC y Amnistía Internacional, señalan que los colonos de nuevos asentamientos no actúan de forma aislada. Con frecuencia, tras los altercados iniciales provocados por los colonos, el ejército israelí interviene declarando el área como una «zona militar cerrada».

Bajo esta figura jurídica, las fuerzas de seguridad ordenan el desalojo de los residentes palestinos por supuestos motivos de seguridad. Posteriormente, las casas abandonadas son utilizadas provisionalmente como puestos militares, mientras que a menudo los colonos terminan estableciendo puestos de avanzada ilegales definitivos en esos mismos terrenos.

La protección del ejército israelí a colonos que llegan, se asientan y desplazan de sus aldeas o tierras a la población palestina, es notable y se puede ver también en publicaciones de redes donde jóvenes muestran sus “bucólicas nuevas vidas”en colinas y valles supuestamente deshabitadas.

Tres organizaciones israelíes de derechos humanos —Yesh Din, Bimkom y HaMoked— señalaron en un informe conjunto de septiembre de 2026 que la expansión de los asentamientos, el despojo de tierras y las restricciones de circulación «constituyen en conjunto un proceso continuo que está empujando a los palestinos fuera de sus tierras y confinándolos en áreas cada vez más reducidas». Advirtieron: «El gobierno israelí ya no oculta su objetivo: anexar la mayor cantidad de tierra con la menor cantidad posible de palestinos».  

Acá quiero decir algo totalmente personal. Soy cristiana, me crié en un hogar evangélico y estudié teología. Durante mucho tiempo leí, estudié, analicé la historia y la situación desde la creación del estado de Israel. Nunca escuché en las narrativas de quienes celebraban ese “cumplimiento de la promesa de la Biblia” una palabra sobre quienes vivían en esas tierras antes de 1948, que tenían historias, familias, tradiciones y espiritualidades diversas.  Pareciera que lo que se construyó fue sobre tierra deshabitada o, en otro enorme triunfo de la narrativa del sionismo: eran “sólo musulmanes y por ende, terroristas”.

El pueblo palestino es diverso, resiliente,creativo y crítico de sus propias contradicciones. Conversar con mujeres y hombres que deciden quedarse y defender sus tierras, su fe y sus historias desde lo legal exponiendo el cuerpo y la vida misma, cambia completamente las imágenes y estereotipos que en occidente se han impuesto.

 

 

La autora de la nota es periodista y teóloga protestante, experta en derechos de mujeres y niñas. Recientemente viajó a Palestina donde mantuvo diálogos con universidades, docentes y defensores de derechos. 

 

4Palabras

Compartir:

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Temas relacionados

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a nuestro boletín para mantenerte actualizado

Publicidades

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Seguinos en: