Argentina / 1 agosto 2026

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Cuando el odio borra los muros 

Encapuchados atacaron edificios de la Universidad del Comahue y vandalizaron murales que recuerdan a personas desaparecidas y banderas de pueblos originarios. Indignación y alarma de las autoridades y repudio de los organismos defensores de derechos humanos. Denuncia ante la Justicia Federal.

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Cuando el odio 3 x Samar

La semana pasada un grupo de encapuchados atacó los edificios de la Universidad Nacional del Comahue. Acciones parecidas se vivieron en otras universidades de nuestro país. Pintaron “Viva Milei”, mancharon la cara de desaparecidas, escribieron “palestinos de mierda” y taparon banderas de pueblos originarios.

La Universidad Nacional del Comahue presentó en la Fiscalía Federal de Primera Instancia de Neuquén una denuncia para que se investigue la sucesión de hechos de vandalismo y pidió que se dispongan medidas cautelares de protección.

Con el objetivo de problematizar los recientes hechos de violencia contra la Universidad Nacional del Comahue, entrevistamos a dos referentes con amplia trayectoria en la defensa de los derechos humanos y la educación pública. En primer lugar,  4Palabras dialogó con Katia Obrist, vicedecana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue. Luego recogimos la opinión de Nerea Monte, abogada e integrante de la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén.

 

Katia Obrist, ¿cómo hay que interpretar el vandalismo que sufrió la Universidad Nacional del Comahue?

Como actos de violencia y de atropello de los derechos de todas y todos los miembros de la comunidad. Nosotros no adherimos a que la forma de difundir ideas o posicionamientos sea borrando las de los demás y negando su existencia. En la Facultad de Humanidades tenemos formas de la vida en comunidad, convivimos colectivamente, a pesar de profundas diferencias que existen al interior nos reconocemos en el hecho de respetar la diversidad de ideas.

 

¿Podemos interpretar que existe una relación entre estos hechos y los discursos de odio estigmatizantes de sectores “libertarios”?

Por supuesto. Esto lo puedo ejemplificar con la filosofía. Cuando Aristóteles habla del amor y de la amistad, los contrapone a la ira y al odio. Y distingue al odio como una emoción que busca que el otro no exista. Por eso estos discursos de odio entiendo que alientan prácticas que buscan anular a los demás y negarles su existencia. Es muy clara la relación entre una cosa y otra.

Katia Obrist: “Debemos enfrentar estas acciones con el pensamiento reflexivo. Entendiendo el juego que proponen. No hay que entrar en ese juego porque lo que busca justamente es la provocación y el enojo para luego poder lanzar acusaciones de que la violencia está de este lado y no del otro lado”.

¿Qué buscan estas acciones y cómo debemos enfrentarlas?

Creo que estas acciones buscan monopolizar los ámbitos académicos con ideas que privilegian el capital, el mercado y la mercantilización de todo. Y como te decía, intentan negar la diversidad de pensamiento y sobre todo otros posicionamientos epistemológicos que prioricen al ser humano y su bienestar en todo sentido.

Debemos enfrentar estas acciones con el pensamiento reflexivo. Entendiendo el juego que proponen. No hay que entrar en ese juego porque lo que busca justamente es la provocación y el enojo para luego poder lanzar acusaciones de que la violencia está de este lado y no del otro lado.

 

¿Qué mensaje te gustaría transmitirle a las y los lectores de 4Palabras con relación a los hechos?

El mensaje que me gustaría transmitir a las y los lectores, es que entiendo que lsalida es colectiva, que tenemos que trabajar en conjunto y acompañarnos en estos tiempos que son difíciles. En las líneas de lo que te venía diciendo, de mucha reflexión, para entender ese juego, para no caer en devolver esto con violencia.

También consultamos a Nerea Monte, abogada e integrante de la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén: “Estos hechos me producen alarma, por sus características de violencia y realizados en grupo, que no son grupos de exaltados sueltos sino organizados para crear enfrentamientos y caos, provocar miedo, inducidos desde la cúpula del poder público. Me hacen recordar a los grupos de choque del fascismo y el nazismo”.

Asimismo, entiende que “la sociedad argentina dejó llegar muy lejos la conducta agresiva del actual gobierno, la agresión no sólo verbal hacia los sectores más vulnerables o sin poder económico. Es indispensable tomar en serio estos episodios y unirnos los sectores populares para evitar que logren su objetivo los violentos, intolerantes, autoritarios y enemigos de la democracia. Es indispensable que los jueces cumplan su función con responsabilidad y apliquen la ley. Hay demasiado en riesgo”.

Los ataques contra murales, placas y espacios de memoria de la Universidad Nacional del Comahue exceden el daño material. En el centro del debate aparecen la convivencia democrática, la libertad de expresión y el derecho a sostener una universidad pública como ámbito de pluralidad y pensamiento crítico. Mientras la Justicia Federal deberá determinar las responsabilidades, la denuncia presentada por la UNCo y las voces consultadas coinciden en un punto: frente a la violencia y la intolerancia, la respuesta no puede ser el silencio sino el fortalecimiento de las instituciones democráticas, la memoria colectiva, la unidad de los sectores populares y el respeto por la diversidad de ideas.

 

4Palabras

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