“Punto de inflexión”: sindicatos se entusiasman con la marcha universitaria y auguran escalada de protestas
Entre la caída por pocos votos de la sesión por el DNU 70/23 y la multitudinaria marcha frente al Congreso, los dirigentes gremiales leen en la represión posterior una muestra de debilidad del oficialismo ante el creciente descontento social.
- octubre 16, 2026
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Hay victorias pírricas que dejan heridas profundas. La oposición cree que la sesión fallida para voltear el DNU 70/23, viga del gobierno libertario, puede ser una de ellas. Estuvieron a tan sólo ocho diputados de alcanzar el quórum y los apuntados por no bajar fueron los gobernadores aliados. Desde el sindicalismo, miran la plaza llena y las cuadras y cuadras de manifestantes. Una multitud inusual en estos tiempos. Se entusiasman con que sea un “punto de inflexión” en el rechazo a Javier Milei.
“Esta marcha va a ser un punto de inflexión en el retroceso que va a tener este gobierno. Porque ya son muchos más sectores los que se están sumando a la protesta y al rechazo de la política de este gobierno”, se entusiasmó Roberto Baradel, dirigente de la CTA, en diálogo con 4Palabras.
Antes de que se desatara la represión, la manifestación era larga, llenaba la Plaza de los Dos Congresos y se extendía varias cuadras por Avenida de Mayo. Como hacía tiempo no sucedía, varios sectores lograron confluir en una protesta contra el gobierno en un día de semana y frente a una sesión que amenazaba con voltear un eje clave de la política libertaria.
En un mismo día, pudieron sumarse varios reclamos, con eje en la marcha federal universitaria. Tal vez ese haya sido uno de los éxitos. Una bandera que mantiene un consenso transversal y logró varias victorias políticas frente a Javier Milei, a pesar la obstinación por no cumplir el financiamiento votado siete veces.
Para los sindicatos la represión fue una muestra de debilidad. “La gente salió a la calle y empezaron a gasear para que no siguieran llegando más manifestantes”, sostuvo Perazzi de FEDUBA. “Es un gobierno violento y autoritario”, lanzó Roberto Baradel de la CTA. El diputado nacional Hugo Yasky afirmó que el gobierno “instala la represión como un modo de hacer que la gente desista de seguir movilizándose y me parece que empieza a lograr lo contrario”.
Los sindicatos fueron parte importante de la movilización. Participaron todos los sectores; desde la CGT, pasando por las dos CTA (Autónoma y de los Trabajadores) y la izquierda. Los dirigentes de Azopardo tuvieron perfil bajo, aunque ratificaron su defensa a la universidad pública y publicaron fotos de ellos en la calle. Las CTA y los sectores duros fueron más energéticos y se envalentonaron con la convocatoria.
“Es un eslabón más de un encadenamiento de movilizaciones que van en crecimiento”, destacó a este medio Hugo Yasky, diputado nacional y líder de la CTA. “Está claro que esta marcha sobrepasó la marca de lo que habían sido otras convocatorias recientes frente al Congreso y entiendo que se va a acentuar una dinámica en la que la movilización de los distintos sectores afectados y agobiados por las políticas de Milei van a seguir saliendo a la calle”, auguró.
No está claro hasta dónde pueden llegar las manifestaciones opositoras, pero es un dato que la quinta marcha universitaria logró mantener una convocatoria importante, por lo menos similar a la anterior. Otros reclamos se han ido desinflando con el correr del tiempo y las derrotas políticas.
Pablo Perazzi, profesor de la Universidad de Buenos Aires y secretario general de FEDUBA, fue un activo impulsor de la marcha y tiene un planteo optimista sobre el futuro. “La batalla cultural que el Gobierno da en todos los órdenes, con la universidad ya la perdió”, aseguró a 4Palabras. También enumeró varios puntos a favor: “El gobierno perdió la batalla cultural en las calles, en el Parlamento, en la Justicia y hoy está fuera de la legalidad republicana”. Enfático, repitió que “está perdida”.
No es la primera vez que Javier Milei parece derrotado y logra resurgir de sus cenizas. El año pasado tuvo varias derrotas parlamentarias, entre ellas la de la ley de financiamiento universitario, y ganó cómodo las elecciones de octubre. Esa victoria le dio margen para blindar cualquier veto y para sacar varias leyes polémicas, al menos, para el sector sindical.
“Cuidado con las victorias pírricas”, advirtió Vanesa Siley, líder del sindicato de judiciales y diputada nacional. “Ponele que juntamos 121 y no 129 (el número mágico para el quórum en Diputados), ¿para qué reprimís a la gente? Si ya conseguiste no tratar los temas en el Congreso”, insistió.
La represión fue un dato de la jornada, sin dudas. Se desató después de la caída de la sesión, cuando se estaba leyendo en el escenario el documento de la marcha universitaria. Fue feroz, a varias cuadras a la redonda. Hubo videos hechos en pisos altos que mostraban gases elevándose por arriba de los edificios. Incluso los oradores tuvieron que interrumpir la lectura por el gas que irritaba ojos y gargantas.
Para los sindicatos la represión es una muestra de debilidad. “La gente salió a la calle y empezaron precisamente a gasear para que la gente no siguiera llegando”, sostuvo Perazzi. “Es un gobierno violento, autoritario”, lanzó Baradel. Por su parte, Yasky afirmó que el gobierno “instala la represión como un modo de hacer que la gente desista de seguir movilizándose y me parece que empieza a lograr lo contrario”.
4Palabras
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